Público
Público

Sánchez: “Nadie nos va a arrebatar el derecho a invocar el nombre de España”

El líder del PSOE y Miquel Iceta se conjuran para “abrir un nuevo espacio en Catalunya”

Publicidad
Media: 1
Votos: 1
Comentarios:

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y la presidenta, Cristina Narbona, junto a otros líderes socialistas, durante la reunión del Comité Federal del partido en Alcalá de Henares. EFE/FERNANDO VILLAR

El líder del PSOE, Pedro Sánchez; y el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, abrieron en primer Comité Federal tras el 39º Congreso del PSOE con un discurso común y un objetivo claro: “abrir un nuevo espacio en Catalunya” tras el 21-D.

Sánchez, que fue recibido con una larga ovación, hizo una intervención con los tres enfoques que lleva exponiendo desde que estalló el conflicto en Catalunya: críticas durísimas a los secesionistas, denuncia de la connivencia de la “otra izquierda” con el independentismo y una apuesta por una salida dialogada, negociada y acordada.

Pero sí este sábado incidió en algo más Sánchez ante los suyos fue en lo referente a la postura del PSOE en defensa de la unidad de España, poniendo en valor el nuevo lema que se estrenó para esta reunión: “Ahora, tú país”.

Recordó en este sentido que el franquismo quiso arrebatar a la izquierda el derecho a decir España, y denunció que “otra izquierda se creyó ese relato de que España era patrimonio de la derecha”. Sin embargo, dijo que el PSOE no va a caer en eso, “y nadie nos va a arrebatar el derecho a invocar el nombre de España”, afirmó.

Eso sí, precisó que la España que quiere el PSOE es “radicalmente contraria a la del Partido Popular” y a la de los independentistas, por lo que apostó por una España “democrática, descentralizada y de concordia”.

El secretario general del PSOE volvió luego a su discurso contra los independentistas, a los que acusó de ser responsables de la actual situación. Aseguró que el problema de Catalunya son sus malos gobernantes, que están “desconectados de la realidad” y que han llevado a a enfrentar a “catalanes con catalanes, catalanes con españoles y catalanes con europeos. Han dividido, engañado y frustrado”, sentenció.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y la presidenta, Cristina Narbona, junto a otros líderes socialistas, se dirigen a la reunión del Comité Federal del partido, tras haber celebrado el Consejo de Política Federal en Alcalá de Henares. EFE/FERNANDO VILLAR

Sánchez indicó que el 21-D debe quedar todo eso como un “mal recuerdo” y que será de la mano del PSC cuando se abra “un nuevo tiempo de concordia”. Y el líder del PSOE no se privó de elogios hacia Iceta y de su “gran sentido común”.

El líder socialista explicó con brevedad el apoyo del PSOE a la aplicación del artículo 155, que fue respaldado por la casi totalidad del partido, y reiteró que los socialistas nunca quisieron la DUI ni que se pusiera en marcha dicho artículo, “pero tras la decisión de Puigdemont ya no cabía otra respuesta”, precisó.

Iceta, que tomó la palabra a continuación hizo la misma reflexión ante este tema, “nosotros hubiéramos querido que Puigdemont convocara elecciones, que es lo que debería haber hecho”, reiteró.

El primer secretario del PSC también elogió al PSOE y le agradeció su actitud “en proceso tan delicado” y dijo sentirse orgulloso de formar parte de dicha organización.

Iceta, que dijo que quiere ser presidente de Catalunya, indicó que su objetivo es cambia el rumbo para acabar con la división y apostó porque se está abriendo “un tercer espacio” que está harto de enfrentamientos estériles entre inmovilistas y rupturistas.

Iceta indicó que en ese “tercer especio” está el PSC, y lo definió como “progresista y catalanista” e indicó que la fusión entre ambos conceptos, un “catalanismo progresista”, es lo que se va a imponer el 21-D.

Finalmente, el dirigente catalán presumió también de las candidaturas confeccionadas por el PSC, donde hay comunistas y democristianos, “y a mucha honra”, exclamó, “porque lo que nos une es que queremos salir ya todos juntos de este atolladero”. Tras su intervención, Iceta fue despedido con una gran ovación, más grande que la que se le dio a Sánchez.