Publicado: 18.11.2015 19:47 |Actualizado: 19.11.2015 08:00

El PSOE vuelve a hacer campaña, evitando el terrorismo yihadista y el desafío secesionista

Difunde hoy dos nuevos vídeo con el pulso “Pedro o Rajoy”, mostrando sus diferencias en materia económica y derechos sociales con el PP. El líder socialista, en los grandes temas de actualidad, opta por tomar una posición de hombre de Estado y de responsabilidad

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:
El secretario general y candidato a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez durante la reunión que ha mantenido con representantes de la comunidad islámica en España. EFE/Luca Piergiovanni

El secretario general y candidato a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez durante la reunión que ha mantenido con representantes de la comunidad islámica en España. EFE/Luca Piergiovanni

MADRID.- El PSOE vuelve a hacer campaña electoral entrando de nuevo en lo que se podrían llamar temas domésticos, y evitando la controversia en los dos grandes asuntos de actualidad: el terrorismo yihadista y el desafío secesionista en Catalunya.

Para ello, los socialistas hoy lanzan dos nuevos vídeos dentro de la campaña denominada “Pedro o Rajoy”, en los que se muestra con declaraciones textuales de ambos líderes y recortes de titulares de periódico sus diferencias en materia económica, de empleo, de lucha contra la violencia de género, de apuesta por el Estado de Bienestar… además de los incumplimientos del Gobierno del PP en esta legislatura.



De esta forma, los socialistas quieren empezar a recuperar el pulso de la campaña electoral respetando, eso si, la unidad que existe en los dos grandes temas citados.

“Quienes utilicen el terrorismo yihadista o el desafío secesionista en la contienda electoral se equivocará. Y el PSOE, por responsabilidad y como ha hecho siempre, no lo hará”, afirmó un alto dirigente de la Ejecutiva Federal del PSOE, zanjando así las dudas sobre si los dos grandes maremotos informativos de las últimas semanas harían cambiar la estrategia electoral del partido, cuando faltan apenas trece días para el inicio de la campaña.

“Quienes utilicen el terrorismo yihadista o el desafío secesionista en la contienda electoral se equivocará"

La conclusión, según varios dirigentes consultados, es que la campaña es una cosa, y cómo abordar estos dos graves problemas, es otra muy diferente. Por ello, Sánchez ha seguido con una actuación impecable de hombre de Estado en cuando a dar su respaldo al Gobierno en el pacto contra el yihadismo que él mismo propuso y, además, como está haciendo hasta ahora, mantendrá una intensa agenda de propuestas y de reuniones para intentar aportar soluciones a este problema.

Agenda propia

Sánchez, desde los atentados, no ha parado de tener su propia agenda. Se reunió el mismo sábado con los ex presidentes socialistas Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero tras suspender la Conferencia Política. El lunes estuvo en Barcelona en la Unión del Mediterráneo para pedir la derogación de la reforma del PP en materia de “jurisdicción universal”. El martes viajó a Bruselas para entrevistarse con Martin Schulz y Federica Mogherini. Y este miércoles mantuvo un encuentro con la comunidad musulmana en España.

En el fondo, toda esta actividad entra dentro de la estrategia de campaña del PSOE para presentar a Sánchez como el futuro presidente del Gobierno tras el 20-N pero, a su vez, ha obligado a que los actos y mensajes puramente electorales hayan pasado a un segundo plano.

Creen que aún queda mucha campaña, y que habrá tiempo de seguir hablando de recortes y de corrupción

Fuentes de la dirección aseguran que no hay preocupación por este nuevo escenario, aunque todos los analistas políticos creen que a quien más beneficia electoralmente es al Partido Popular. Ante esto, el PSOE se encoge de hombros, y asegura que esto lo tendrán que decidir los ciudadanos, “pero el PSOE va a seguir actuando de forma responsable”, afirman.

Más diferenciación del PP

No obstante, los socialistas creen que aún queda mucha campaña, y que habrá tiempo de seguir hablando de recortes, de corrupción, de cómo salir de la crisis, de la gestión de Mariano Rajoy y de las propuestas de cada partido. De hecho, a eso se van a dedicar a fondo desde hoy, como era el plan de ruta previsto.

Las voces más críticas con Sánchez dentro del partido entienden, en parte, su postura. Pero, a la vez, le piden más diferenciación del PP tanto en cómo combatir el terrorismo yihadista como en el problema de Catalunya, sin que por ello se pierda la unidad de acción en asuntos tan delicados.

Estas voces críticas entienden que es difícil que los temas que, en principio, iban a centrar la campaña del PSOE y que podían desgastar más al Ejecutivo, vuelvan a la actualidad política y llamen la atención de los ciudadanos en el tiempo que resta hasta el 20-D.