Publicado: 04.03.2016 21:20 |Actualizado: 04.03.2016 23:46

Sánchez: “Siento en el alma que España hoy no tenga Gobierno”

El líder del PSOE asegura que seguirá trabajando para un Gobierno de cambio, y acusa a Pablo Iglesias de haber “traicionado” a sus votantes

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Pedro Sánchez durante la segunda sesión de investidura.- REUTERS

Pedro Sánchez durante la segunda sesión de investidura.- REUTERS

MADRID.-  Pedro Sánchez subió a la tribuna del Congreso de los Diputados en la segunda sesión de Investidura sabiendo que no sería presidente del Gobierno, pero quiso dejar varias cosas claras. Y, la primera, dirigida directamente a Podemos, con una pregunta muy directa: “¿Queremos evitar que Rajoy siga al frente del Gobierno? ¿Sí o no?”.

El líder del PSOE puso en valor que su investidura fallida tenía como objetivo que las Instituciones volvieran a funcionar y que ha conseguido que el reloj de la democracia empezara a correr. Asimismo, reiteró que la única posibilidad de un Gobierno de cambio pasaba por un acuerdo trasversal con Ciudadanos y Podemos.



Aseguró que la mayoría desea un cambio del Gobierno del PP, y relató una serie de medidas que podrían compartir perfectamente Podemos o las fuerzas de izquierdas, con el acuerdo firmado por el partido de Albert Rivera. En concreto, apuntó un total de 140 medidas del programa acordado con Ciudadanos.

En este sentido habló de que era imposible no ponerse de acuerdo en medidas contra la corrupción, en recuperar el Estado de Bienestar, en afrontar la pobreza social y energética o de regeneración democrática. Aunque en todo momento supo que su intento de ese concepto de la transversalidad, tan feminista, sigue estando lejos de llegar a la política y sabía que era un intento fallido.

Sánchez, que se ha dejado la piel en esta apuesta, no podía ocultar en su cara y en sus formas su decepción porque no le hubiera salido finalmente su arriesgada jugada. Por ello, intento ya mirar de cara al futuro más probable: elecciones anticipadas.

En este sentido, se intentó posicionar con las medidas aprobadas en su acuerdo con Ciudadanos. Y desgranó qué impide que a partir de dos semanas no se pueda paralizar la LOMCE, la llamada “ley mordaza”, un acuerdo de mínimo vital para más de 750.000 familias, un nuevo Estatuto de los Trabajadores y una docena de medidas más.

Sánchez ya sabía que predicaba en el vacío, pero su intento ya también estaba mirando al 26-J. El líder del PSOE soñó que hasta le podía salir bien y en su rostro se reflejaba el sabido fracaso de su segundo intento de investidura, pero el dirigente socialista ha demostrado ya muchas veces que no suele rendirse en ninguna circunstancia.

Pero los puentes están rotos con el PP y Podemos. Y el portavoz socialista, Antonio Hernando, lo puso muy de manifiesto con el todavía presidente en funciones del Gobierno, al exigirle que retirara que calificara de corrupción porque Pedro Sánchez asumiera el encargo del jefe de Estado para forma Gobierno. No hay ninguna posibilidad de acuerdo con el PP o con Podemos, y fuentes del PSOE creen que no hay nada que hacer, y algunos dirigentes lanzaron un aviso: mientras esté al frente Pablo Iglesias, es prácticamente imposible cualquier entendimiento.

A la salida de su fallida investidura, Pedro Sánchez lo dejó aún más claro. Dijo que “sentía en el alma” que España no tuviera un nuevo Gobierno, y acusó al líder de Podemos de “traicionar a sus votantes”. Hasta el lunes, todos se toman un respiro, pero todo apunta al 26-J.