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Los sanchistas impulsarán un candidato alternativo al delfín de Díaz en Andalucía

El equipo de Sánchez en Andalucía se moviliza ya para presentar a un crítico en el congreso regional de otoño, y amenaza la unidad de la federación de la presidenta tras confirmar que aspira a llegar a Ferraz

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Pedro Sánchez, durante su acto político en el Palacio de Congresos de Cádiz, donde ha estrenado el que será su eslogan en la campaña de las primarias: "Sí es sí". EFE/Román Ríos

Con Susana Díaz dentro de la carrera a las primarias por liderar el PSOE federal, a la andaluza se le abren a sus espaldas dos frentes: la sucesión en la dirección regional del partido y el relevo en la presidencia del Gobierno andaluz. La renovación institucional tardará en llegar, previsiblemente un año, según fuentes próximas a la sevillana, porque Díaz quiere compatibilizar el mayor tiempo posible su puesto en San Telmo con el timón de mando en Ferraz (en caso de que gane las primarias). Pero la renovación orgánica al frente del PSOE andaluz es inminente: tendrá que abordarse en unas primarias y en un congreso regional después del verano, septiembre u octubre.

Los sanchistas andaluces, que aglutinan a muchos ex altos cargos del Gobierno andaluz y del PSOE regional descontentos con la dirección actual, no han dado ni 24 horas de tregua a Susana Díaz, y nada más conocer su intención de optar a las primarias, han dejado entrever que ya están buscando un candidato alternativo al delfín de la sevillana en la secretaría general del PSOE andaluz. “Habrá dos listas enfrentadas en el congreso regional del PSOE andaluz, una encabezada por el sucesor que Susana Díaz elija a dedo y que el aparato apoye, y otra que saldrá del entorno de Sánchez, y que defenderá los mismos principios que él defiende en las primarias para volver a Ferraz: el no es no a Rajoy y el sí es sí a un PSOE que vuelva a ser de izquierdas, que no apoye en ningún caso medidas de la derecha y que dé la voz a la militancia”, dice uno de los hombres fuertes del madrileño en Andalucía.

Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, en un acto como responsable de la Agencia Pública de Puertos de Andalucía.

Los estatutos del partido no prohiben a Susana Díaz compaginar tres cargos: presidencia de la Junta, secretaría general del PSOE federal y del andaluz, pero “no está sobre la mesa” la opción de que ella acapare tantos cargos, ni que compita por renovar como líder de los socialistas andaluces tres meses después de haber peleado por el bastón de mando en Ferraz. Los sanchistas quieren impulsar una candidatura alternativa a Díaz en el congreso regional “gane o no gane ella las primarias contra Sánchez”. Dicen que con independencia del resultado de mayo, el pulso entre el madrileño y la sevillana ha evidenciado fisuras en la “supuesta unidad rocosa” del PSOE andaluz, y que “lo natural” es que del descontento de la militancia con la gestora emerja “una voz crítica de peso dentro del partido” que plante cara a Díaz. Detrás de esta idea está el responsable de comunicación y estrategias de Pedro Sánchez, el sevillano Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, adversario eterno de la presidenta andaluza desde su etapa en las Juventudes Socialistas, y ahora alto cargo de su Ejecutivo.

“Sería un segundo asalto entre susanistas y sanchistas en unas primarias andaluzas”, advierte una persona próxima al madrileño. De momento, no avanzan nombres “para no desgastar” y para evitar que la ejecutiva del PSOE-A “ponga toda su maquinaria a funcionar contra el candidato alternativo”. Todavía es pronto para visualizar la pugna del congreso regional, que será después del verano, pero no es casualidad que los sanchistas avancen ahora este debate: es una forma de extrapolar el relato de estas primarias -el PSOE del aparato contra el PSOE de la militancia- al ámbito andaluz, una advertencia de que ese pulso entre los de arriba y los de abajo no se termina con el congreso federal. Pero, sobre todo, le sirve al equipo de Sánchez para desestabilizar el patio de atrás de Susana Díaz, una federación en la que no se mueve una mosca sin que ella lo sepa y lo consienta. Hasta ahora.

Lista de sucesores

La presidenta andaluza no ha dado pistas de quién será su sucesor orgánico. Eso dependerá de si se plantea una sucesión transitoria, con un líder temporal, o un relevo definitivo, que es lo más probable. Se han escuchado muchos nombres sin que ninguno de ellos dé el perfil completo para una situación muy excepcional y muy resbaladiza. Algunos sugieren un perfil blando -un delfín tutelado desde Madrid por Díaz, alguien sin excesiva ambición y que sea de su estrecha confianza- y otros un perfil duro, con autonomía para liderar el PSOE andaluz y más tarde para tomar las riendas del Gobierno autonómico. Entre los primeros, hay varios candidatos en el actual gabinete de Díaz. Entre los segundos, ninguno.

El salto de Díaz a Madrid es arriesgado, porque está en juego la unidad de la federación regional

De los nombres que se han barajado como posibles sustitutos para dirigir el partido, destaca el ahora hombre fuerte de Susana Díaz en Ferraz, el portavoz del PSOE en el Parlamento andaluz y secretario de Organización de la gestora socialista, Mario Jiménez. Un perfil duro, capaz de plantar cara de perro a la oposición, con larga experiencia en las intrigas del partido, y una trayectoria muy similar a la de la sevillana (ambos fueron aupados por el expresidente de la Junta, José Antonio Griñán). También se ha escuchado el nombre del secretario provincial del PSOE en Jaén, Paco Reyes, la persona que allanó el camino a Díaz cuando se hizo con las riendas de la ejecutiva, y la ayudó a recomponer la unidad del PSOE-A.

Reyes está destinado a ocupar un puesto relevante en la próxima dirección, pero es poco probable que Susana Díaz quiera alejar el epicentro del poder orgánico del PSOE de Sevilla, la agrupación que más conoce y controla. De ahí que se hayan escuchado otros nombres, como la secretaria general de los socialistas sevillanos, amiga íntima de la presidenta y de su total confianza, Verónica Pérez. Su papel como “primera autoridad” en el convulso comité federal del 1 de octubre, que derrocó a Sánchez, juega en su contra. Sobre todo si los sanchistas consuman una candidatura alternativa y plantean el congreso regional como una segunda vuelta de las primarias hacia Ferraz.

La candidatura de Susana Díaz es vista por los sanchistas andaluces como una oportunidad para conformar un sector crítico de peso

En un escenario distinto, más en clave de sucesión transitoria, también estaría el nombre del actual número dos de Susana Díaz, el secretario de Organización, Juan Cornejo, persona con un perfil moderado y dialogante. Cornejo es quien negocia con las ocho provincias, está comunicación constante con los secretarios provinciales, y mantiene unida a la potente federación andaluza. Dice no tener ambición por suceder a Díaz. También en esta línea se sitúa otro socialista gaditano, el vicepresidente del Gobierno andaluz, Manuel Jiménez Barrios, cuyo nombre suena mucho como posible sucesor de la presidenta cuando decida finalmente abandonar San Telmo para instalarse en Ferraz. Esta opción, la menos arriesgada, evitaría la bicefalia entre lo orgánico y lo institucional, una fórmula que tan poco ha funcionado en el PSOE andaluz. Manuel Chaves dejó la presidencia de la Junta a Griñán, pero mantuvo la secretaría general del partido, y en menos de un año, su sucesor se percató que sin el control del aparato, nunca tendría las manos libres para gobernar. Por eso forzó un congreso extraordinario.

El salto de Díaz a Madrid es arriesgado, porque está en juego la unidad de la federación regional, que depende siempre del equilibrio de poder entre las ocho agrupaciones provinciales. Esos equilibrios internos son inherentes al PSOE de Andalucía, e incomprensibles para cualquiera que no conozca bien esta organización. La candidatura de Susana Díaz es vista por los sanchistas andaluces como una oportunidad para conformar un sector crítico de peso dentro del partido.