Publicado: 18.11.2016 13:15 |Actualizado: 18.11.2016 13:20

Santamaría ficha al delfín de Rudi para lidiar las tensiones territoriales

Roberto Bermúdez de Castro deja la portavocía del PP aragonés para hacerse cargo de la Secretaría de Estado de Administraciones Territoriales

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Roberto Bermúdez de Castro dimitió este mismo viernes como diputado y portavoz del PP aragonés para hacerse cargo de la Secretaría de Estado de Administraciones Territoriales. / Europa Press

Roberto Bermúdez de Castro dimitió este mismo viernes como diputado y portavoz del PP aragonés para hacerse cargo de la Secretaría de Estado de Administraciones Territoriales. / Europa Press

@e_bayona


ZARAGOZA .- La vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría ha optado por alguien de su estrecha confianza, y cercano –cuando menos geográficamente- a Catalunya, para abordar las tensiones territoriales, la principal competencia que el presidente Mariano Rajoy añadió a su amplia cartera tras su segunda investidura: Roberto Bermúdez de Castro, hasta este mismo viernes portavoz parlamentario del PP aragonés, ocupará la secretaría de Estado de Administraciones Territoriales.

Bermúdez, exconcejal en Huesca, senador durante dos legislaturas y consejero de Presidencia y portavoz del ejecutivo PP-Par de Luisa Fernanda Rudi la pasada legislatura -puesto desde el que intentó suavizar el relato de las políticas austericidas de la sevillana al tiempo que se bregó como apagafuegos-, es uno de los discretos valores emergentes del sector de la vicepresidenta, con la que mantiene sintonía política desde hace años.



Señalado desde hace unos años como el delfín de Rudi a la espera de que Rajoy activara el aplazado proceso congresual de los conservadores, Bermúdez da el salto a Madrid cuando se debatía entre seguir en la política o buscar trabajo en el sector privado. De hecho, en los últimos meses compaginó sus tareas parlamentarias con los estudios y acabó la licenciatura en ADE (Administración de Empresas) por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Era diplomado en empresariales.

Catalán en casa y rabia por la corrupción

La académica no es, aparte de la vecindad por parte oscense, su única relación con Catalunya, comunidad cuyas relaciones con el Gobierno central ocuparán una parte importante de su tiempo a partir de ahora. Bermúdez de Castro está acostumbrado a oir hablar catalán en la intimidad, ya que su familia materna procede de Laguarre, un pequeño pueblo de la Ribagorza donde esa es la lengua de uso común.

Durante las dos últimas legislaturas, el nuevo secretario de Estado de Administraciones Territoriales ha sido claro y directo en las críticas a la corrupción que empapa a buena parte de su partido. “Me da vergüenza. Me da rabia, asco y mala gana”, dijo hace unos meses al conocer las últimas novedades sobre los casos Púnica y Gürtel, por los que reclamó a la dirección de su formación que depure “todas las responsabilidades que aparezcan”.

“Da vergüenza lo que está ocurriendo en la política. Como militante del PP me da vergüenza”, añadió. Durante su etapa como consejero aragonés, se alineó en el sector del Gobierno partidario de llevar a los juzgados y las fiscalías los asuntos de presunta corrupción. Varias de esas denuncias han terminado en condenas, caso del desfalco de 8,7 millones en la plataforma logística Plaza, o en espectaculares peticiones de condena, como el llamado caso Saqueo en esa misma

En su nuevo puesto deberá compaginar la gestión de las tensiones territoriales políticas con los sobresaltos administrativos que frecuentemente se dan en las comunidades, además de participar, aunque de manera tangencial por el peso del Ministerio de Hacienda en ese asunto, en temas como el marco financiero de las autonomías y su nuevo sistema de financiación.