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Juicio del 'caso palau' Jordi Montull ofrece a la Fiscalía confesar si se rebaja la pena a su hija

El número 2 del caso, Jordi Montull, ha ultimado un pacto con la Fiscalía para confesar la financiación ilegal del partido de Artur Mas a cambio de rebajar la pena a su hija Gemma Montull, también acusada.

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Los exresponsables del Palau Fèlix Millet (primera izquierda) y su mano derecha, Jordi Montull (segunda izquierda). EFE

Los exresponsables del Palau Fèlix Millet (primera izquierda) y su mano derecha, Jordi Montull (segunda izquierda). EFE

La sección décima de la Audiencia de Barcelona juzga a partir de este miércoles el expolio del Palau de la Música por parte de su expresidente Fèlix Millet y su mano derecha, Jordi Montull, para quienes el fiscal anticorrupción Emilio Sánchez Ulled pide 27 años y seis meses de cárcel.

Horas antes, Montull ha ultimado un pacto con la Fiscalía para confesar la financiación ilegal de CDC, una de las principales tesis de las acusaciones, a cambio de rebajar la pena a su hija Gemma Montull, exdirectora financiera del Palau, que afronta 26 años de cárcel.

Según han revelado fuentes próximas a las negociaciones, en marcha desde hace días, la defensa de Jordi Montull y de su hija Gemma, exdirectora financiera del Palau, ha ofrecido ese acuerdo a la Fiscalía. Jordi Montull, que al igual que Millet ha negado siempre cualquier relación de CDC con el presunto pago de comisiones a través del Palau, busca con ese pacto atenuar una eventual condena a prisión de su hija, que no es previsible que llegue a disfrutar de los beneficios penitenciarios de los que su padre y el propio Millet podrían ser merecedores por su edad y su precario estado de salud.

De cerrarse el acuerdo, el fiscal podría rebajar hasta los tres años de cárcel —dos de ellos sustituibles por multa— su petición de condena de Gemma Montull mediante la aplicación de circunstancias atenuantes, previsiblemente una de ellas la de confesión.

El número 2 del caso Palau busca con ese pacto atenuar una eventual condena a prisión de su hija, que no es previsible que llegue a disfrutar de los beneficios penitenciarios de los que su padre y el propio Millet podrían ser merecedores por su edad y su precario estado de salud.

De cerrarse el acuerdo, el fiscal podría rebajar hasta los tres años de cárcel —dos de ellos sustituibles por multa— su petición de condena de Gemma Montull mediante la aplicación de circunstancias atenuantes, previsiblemente una de ellas la de confesión.

El objetivo de la defensa de los Montull sería implicar en ese posible pacto al resto de acusaciones particulares y populares, para asegurarse así que el tribunal no pueda imponer a la exdirectora financiera una pena superior a la acordada.

De hecho, según apuntan las fuentes, representantes de las cinco acusaciones personadas en la causa se han encontrado en una reunión celebrada la semana pasada en la que exploraron las posibilidades de ese acuerdo propuesto por los Montull.

Acuerdo difícil

Ese acuerdo entre todas las acusaciones parece difícil, teniendo en cuenta que una de ellas es la del Palau de la Música, que pide 81 años de cárcel para Millet, Montull y la hija de éste, sin exigir a CDC ninguna responsabilidad por los 6,6 millones de euros en comisiones de la constructora Ferrovial que el juez cree se embolsó la formación a través de la entidad cultural.

Otra de las acusaciones que podrían plantear un escollo para el pacto con los Montull es la del Consorcio del Palau de la Música, entidad que vehicula los fondos públicos de que se nutre la entidad cultural y de la que forman parte la Generalitat, el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Barcelona.

El acuerdo, de fructificar, se materializaría en una rebaja de petición de penas en el trámite de conclusiones definitivas, al término del juicio, previsto para finales de junio, una vez la sala haya tenido ocasión de escuchar la declaración de los acusados, que empezará el 8 de marzo con el esperado interrogatorio de Millet y los Montull, así como a los testigos y peritos del caso..

Fuentes conocedoras de la negociación señalan que en ningún caso está previsto que acusaciones y defensas pacten acuerdos de conformidad, ni siquiera parciales, que eviten la celebración del juicio.

Entramado

El expolio del Palau de la Música, cifrado en más de 30 millones de euros, sienta desde este miércoles en el banquillo a los exresponsables de la entidad y a otros 14 acusados. 

Según el guión del juicio, que está previsto que dure hasta el 27 de junio con un total de 55 sesiones, el 1 y 2 de marzo se destinarán a las cuestiones previas que planteen las partes, y hasta el miércoles 8 de marzo no empezarán los interrogatorios a los 16 acusados, que se enfrentan a penas de entre tres y 27 años, según las peticiones del fiscal.

Ese día está previsto que empiece a declarar Fèlix Millet, y a continuación sea Montull, hasta un total de 16 acusados, entre los que están la exdirectora financiera, Gemma Montull, y la exdirectora general del Palau Rosa Garicano, para quien el Ministerio Público pide nueve años y seis meses.

También está entre los acusados el extesorero de CDC Daniel Osàcar por los presuntos cobros de comisiones del partido a constructoras a través de la institución cultural.

El fiscal considera que el partido suscribió un "pacto criminal estable" con la constructora Ferrovial a la que presuntamente le facilitó la concesión de obras públicas a cambio de comisiones ilegales, que supuestamente se camuflaron a través del Palau de la Música y superaron los 6,6 millones de euros.

Las declaraciones de los acusados concluirán el 17 de marzo, y entre el 20 y 22 será el turno de los responsables civiles, entre los que está CDC a título lucrativo.

Millet, según explicó este lunes en una entrevista radiofónica, espera no tener que estar presente en todas las sesiones del juicio debido a que, según afirma, a sus 81 años está muy mal de salud, una petición que podrá vehicular durante el juicio.

La acusación popular que ejerce la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (Favb) no prevé oponerse si está justificada esta petición, y confía en que este juicio, que "bombardea el concepto de oasis catalán", acabe con penas de prisión.