Publicado: 01.07.2015 23:01 |Actualizado: 02.07.2015 07:00

El sector independentista de ICV quiere incorporar el partido al proceso soberanista de Catalunya

La corriente Compromís per la Independència celebró su primera asamblea y se plantea tratar de influir internamente para que la formación haga suya la defensa de un Estado propio. Además, se fija el mismo objetivo para la candidatura de confluencia que se está cerrando con Podem y Procés Constituent para las elecciones autonómicas del 27 de septiembre.

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Ricard Gomà y Laura Massana.-

Ricard Gomà y Laura Massana.-

Barcelona.- La cuestión nacional será uno de los grandes temas de las elecciones catalanas del próximo 27 de septiembre, cuyo resultado marcará la futura evolución del proceso soberanista. Y en este contexto se están produciendo movimientos de distinta intensidad en algunos partidos catalanes para definir, precisamente, una posición más o menos explícita alrededor de la cuestión nacional y la apuesta o no por un Estado propio para Catalunya. Y, lógicamente, se concentran en aquellas formaciones en que el apoyo o no la independencia, o la forma de llegar a ella, suscitan posiciones más divergentes, como UDC, Procés Constituent y, más recientemente, Iniciativa per Catalunya (ICV) .

El pasado sábado se vivió la primera asamblea de Compromís per la Independencia, la corriente independentista de ICV. La corriente surgió en marzo, justo después de la convención nacional en la que la formación aprobó proponer que Catalunya se constituya como un estado libre en el marco de un estado español plurinacional. La razón de su aparición es que “esta decisión no nos satisfacía como posición final. Es verdad que en la última convención nacional se evolucionó y ya se apostó por establecer una relación de igual a igual con el Estado español y, por primera vez, se dejó una puerta abierta a la independencia, pero queríamos que se pusieran plazos a cuestiones importantes como la celebración de un referéndum de autodeterminación en Catalunya”, cuenta a Público Sara Vilà, portavoz de Compromís per la Independència y diputada en el parlamento autonómico.



La corriente cuenta de momento con unos 180 miembros, entre los que se encuentran la también diputada autonómica Laura Massana y Ricard Gomà, hasta las recientes elecciones municipales líder del grupo municipal de ICV-EUiA en el Ayuntamiento de Barcelona. “También queremos reivindicar un espacio, el independentista, que ha existido en ICV desde su fundación, conviviendo con federalistas y confederalistas, y queremos hacerlo de una manera organizada”, añade Vilà. En un comunicado, la corriente detalla que su primera voluntad es “influir en la política del partido para que se posicione favorablemente al proceso por la independencia de Catalunya y se convierta así en un agente activo, comprometido e imprescindible”.

Voluntad de “hacer piña” con Procés Constituent

Compromís per la Independència apuesta por no supeditar el futuro de Catalunya a lo que suceda en las instituciones españolas, con el argumento de que “creemos que ni a corto ni a medio plazo no hay ningún indicio de que el gobierno que salga de las elecciones [generales] llegue a tolerar, y menos todavía, a acordar, un referéndum de autodeterminación para Catalunya”. Aparte de defender la definición de una hoja de ruta soberanista para ICV, que debe facilitar su “incorporación al proceso [soberanista]”, la asamblea del pasado sábado también sirvió para dejar claro que los integrantes de la corriente ven con buenos ojos la apuesta por la confluencia con Procés Constituent y Podem de cara a las elecciones autonómicas del 27 de septiembre. En este punto, Sara Vilà no esconde que intentaran influenciar en el posicionamiento respecto a la independencia de la candidatura y que piensan “hacer piña con Procés Constituent” para lograrlo, ya que comparten postulados al respecto.

Además, la corriente de ICV defiende la “unidad de acción” entre las fuerzas de izquierdas que apuestan por la independencia, algo que ya se da actualmente en el espacio Esquerres per la Independencia, que reúne a ERC, a la CUP y a sectores de ICV, entre otras formaciones minoritarias. En todo caso, los impulsores del nuevo movimiento interno ecosocialista subrayan que no se plantean abandonar la formación a pesar de la existencia de algunas discrepancias con la actual dirección en la cuestión nacional. “La aparición de Compromís per la Independència nos ha servido para hacer más piña y tener más fuerza tanto dentro del partido como en la confluencia y desde la dirección tienen claro que los independentistas de ICV tenemos un papel importante en el proceso. Al fin y al cabo, queremos sumar y tenemos claro que el enemigo común que nos une es derrotar a las políticas neoliberales”.

Próximamente, representantes de la corriente presentaran las conclusiones de su primera asamblea a la dirección de ICV para comprobar como se recibe su aparición. Al menos de momento, parece lejano un escenario como el de Unió Democrática, en que la definición de la posición del partido con respecto a la independencia provocó hace pocas semanas su división casi por la mitad e inmediatamente después la ruptura con Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), poniendo punto y final a los 37 años de historia de CiU.