Publicado: 25.04.2014 08:45 |Actualizado: 25.04.2014 08:45

¿Podemos seguir siendo de izquierdas?

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Pregunta trampa la de Santiago Alba Rico (Madrid, 1960), prolífico escritor y autor del ensayo ¿Podemos seguir siendo de izquierdas? (Pol·len Edicions). La respuesta, "en sí menor" como le gusta matizar al filósofo, la tiene más que clara y resulta provocadora y sugerente a partes iguales: "Ser de izquierdas pasa por ser revolucionarios a nivel económico; reformistas a nivel institucional; y conservadores a nivel antropológico".

La interpelación de Alba Rico fue recogida ayer en el Foro de Izquierda Abierta en Madrid por el también filósofo César Rendueles (Girona, 1975), autor de uno de los ensayos del año, Sociofobia (Capitán Swing), un texto clave que cuestiona el "dogma ciberfetichista" que sitúa a la red como nuevo mesías capaz de regenerar nuestras exiguas democracias. Rendueles hizo hincapié en esa dimensión antropológica que apuntaba Alba Rico, "el capitalismo es una ortopedia monstruosa para evitar que actuemos como seres humanos. Tenemos que volver a colocar el igualitarismo en el centro del debate político. Hay que recuperar el concepto de fraternidad".

Una fraternidad que Alba Rico entiende prioritaria para la izquierda. "Reivindicar la política es reivindicar esa idea de cuidarnos los unos a los otros. El capitalismo ha llevado al límite el modo en que pueden vivir los seres humanos". Dicho esto, el filósofo evidenció la necesidad de "estrechar" la distancia entre el lugar en el que se deciden nuestras vidas y el lugar en el que vivimos. "Para ello, es muy necesario concebir un orden en el que haya instituciones que asuman la necesidad de lo político. Concebir instituciones que nos garanticen que podemos intervenir en cualquier momento".

Rendueles, por su parte, puso el acento en "la fragilización de las relaciones sociales" como consecuencia de una lógica de mercado basada en la desconfianza en la política. "Existe una tesis liberal muy potente que consiste en decir: ‘¿Cómo nos vamos a poner de acuerdo 30 o 40 millones de personas?'. Así, la solución pasa por ampliar el mercado y elegir aquello que podamos pagar".

Una "idea repugnante" que, como el propio Rendueles apunta en su aclamado ensayo Sociofobia, ha rebajado nuestras expectativas sobre lo que cabe esperar de la intervención política o de las relaciones personales. La red de redes deja de ser pues la panacea participativa que pregonan algunos y se convierte en una herramienta de distracción más, cuando no de pura evasión. "No es lo mismo actuar juntos que hacerlo simultaneamente", matizó el autor.

Volviendo a la pregunta originaria planteada por Alba Rico, Rendueles reconoció ciertos avances sin caer en la complacencia. "Todavía nos cuesta imaginar una alternativa política de izquierdas y hay escenarios sobre los que no se ha reflexionado, pero no cabe duda de que ha habido avances. Por ejemplo, nos hemos reapropiado del concepto de democracia, algo que hace 10 años parecía pertenecer exclusivamente al Estado". En cuanto al futuro, Rendueles se mostró optimista: "Rosa Díez dice que hay millones de españoles que son de UpyD y no lo saben, yo creo que hay millones de españoles que son anticapitalistas y no lo saben".