Publicado: 06.04.2015 11:03 |Actualizado: 07.04.2015 07:00

Seis mil zapatos contra las “políticas racistas” del PP en Vitoria

Una iniciativa artística busca reunir tres mil pares de calzados para protestar contra la “ciudad gris” que deja el alcalde Javier Maroto.

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Evento en Vitoria-Gasteiz, para conseguir los 6000 zapatos, promovido por la artista Irantzu Lekue./ Vía Twitter @Ira_Lekue

Evento en Vitoria-Gasteiz, para conseguir los 6000 zapatos promovido por la artista Irantzu Lekue./ Vía Twitter @Ira_Lekue

BILBAO.- Hace algunos meses, la artista vasca Irantzu Lekue se detuvo frente al Danubio, miró hacia el horizonte y pensó en los miles de judíos que habían sido asesinados en ese punto de Budapest por los nazis. Atadas en parejas, las víctimas eran fusiladas y arrojadas al río. A día de hoy, una larga fila de zapatos recuerda aquel horror. “Después de las guerras y los conflictos, los zapatos quedan”, pensó Lekue. Hoy está recolectando miles de pares de calzados. El objetivo: montar una instalación artística para denunciar la cara más gris de Vitoria, una ciudad golpeada por los recortes y la xenofobia.

“Necesito seis mil zapatos sueltos”, explica Lekue a Público. Al cierre de este artículo ya había conseguido 2.200. En el local donde los guarda hay de todo: botas, chancletas, albarcas, zapatillas de ballet… Algunos en perfecto estado de conservación. Otros sin estrenar. También están los que no logran esconder los pasos del ayer. Nuevos o viejos, son los propios vecinos de la capital alavesa quienes aportan la materia prima en alguno de los 20 puntos de recogida que se han habilitado en sindicatos, euskaltegis (centros de estudio de euskera), asociaciones vecinales o el Museo Artium, que también se ha sumado a esta iniciativa.



El plazo para recoger los zapatos se prolongará hasta el 15 de abril. Dos días más tarde, Lekue –ganadora del premio “Memorias Fotográficas” de la Fundación Canal y Photoespaña- montará su instalación artística en la Plaza de la Virgen Blanca. Allí estará hasta que caiga el sol. De momento, la artista no ha dado más detalles sobre la forma que cogerá su obra, aunque sí ha adelantado que estará acompañada por un manifiesto de carácter reivindicativo.

“Los zapatos representan a gente de diferentes clases sociales y culturas, algo que tiene relación con lo que está sucediendo en Vitoria”, precisa Lekue. Sin nombrarlo, se refiere a Javier Maroto, alcalde de esta ciudad por el PP, y sus declaraciones xenófobas contra quienes viven allí y cobran la Renta de Garantía de Ingresos. De hecho, el responsable municipal está detrás de “Ayudas + Justas”, una plataforma afín al PP que exige recortes en ayudas sociales para personas extranjeras.

“Los zapatos representan a gente de diferentes clases sociales y culturas, algo que tiene relación con lo que está sucediendo en Vitoria”

Contra la xenofobia, por la cultura

En ese contexto, la iniciativa popular “Gora Gasteiz” –dedicada a reivindicar la pluralidad de Vitoria- ha anunciado que respaldará el proyecto de Lekue. “Hemos llamado a ocupar la calle, a hacer frente con imaginación y color al gris uniformizador de las políticas racistas, xenófobas, machistas e islamófobas. Eso es, precisamente, lo que la artista gasteiztarra va a poner en marcha”, expresó el colectivo en un comunicado.

Los seis mil zapatos también servirán para denunciar los recortes del PP en el área de la cultura. “En estos últimos años se han echado a perder un montón de iniciativas, al tiempo que se ha dilapidado dinero público en otras cosas”, afirma la creadora. Frente a ello, su proyecto apuesta por “dibujar entre todos una Vitoria más abierta, más colorida y más integradora”. “La gente va a tener un papel activo en la instalación artística –subraya-. Queremos que sea algo participativo”.

En cualquier caso, su obra no acabará el día 17. “Los zapatos que estén en condiciones de ser utilizados serán llevados a Cáritas, que coordinará su distribución entre personas que los necesiten, mientras que el calzado que no esté en buen estado será enviado a una planta de reciclaje”, explica Lekue. A partir de entonces, la Vitoria más gris podría tener los días contados.