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Las seis pruebas que sentarán en el banquillo al nieto del dictador Franco

El juez ha apuntalado con un contundente auto la investigación por la que será juzgado Francis Franco Martínez Bordiú, imputado por un delito de conducción temeraria y otro de atentado a la Guardia Civil. 

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Francisco Franco Martínez-Bordiú, el nieto mayor del dictador, en una foto de archivo. EFE

ZARAGOZA.- El juez de Calamocha, Santiago Gimeno, ha apuntalado con un contundente auto en el que describe las seis pruebas clave del caso, la investigación por la que, dentro de unos meses, se sentará en el banquillo el nietísimo del dictador Franco, Francis Franco Martínez Bordiú, imputado por un delito de conducción temeraria y otro de atentado a la Guardia Civil por el que también está encausado Silviu N. R., empleado de una de las empresas de su familia.

Hace unas semanas, tal y como adelantó Público, el juez cerró las diligencias sobre este episodio con un auto por el que las transformaba en procedimiento abreviado y ordenaba que Francis Franco y su empleado fueran juzgados por, presuntamente, haber embestido con un todoterreno a la patrulla de la Guardia Civil tras una fuga de decenas de kilómetros por carreteras de las provincias de Teruel y Zaragoza a finales de abril de 2012.

Silviu N. R. recurrió el auto inicial, una escueta resolución en la que ordenaba abrir el juicio al concluir que él y Franco “resultarían ser” los ocupantes del todoterreno, para pedir el archivo de la causa contra él por dos motivos. Por una parte, sostenía que difícilmente podría ser responsable de conducción temeraria o de atentado cuando nadie le señala como el conductor. Y, por otra, señalaba que el auto carecía de argumentación.

Fiscalía y Abogacía del Estado apoyan juzgar al ‘nietísimo’

Ese movimiento procesal ha tenido dos respuestas. Por una parte, la Fiscalía y la Abogacía del Estado se han pronunciado por vez primera de manera explícita a favor del procesamiento de ambos, al informar, junto con uno de los agentes que ejerce la acusación, contra el recurso. Y, por otra, el instructor ha emitido un nuevo auto en el que, de manera prolija y “a los efectos de despejar cualquier duda”, enumera las seis pruebas por las que, indiciariamente, ha ordenado sentarlos en el banquillo.

Francis Franco y su empleado serán juzgados por haber embestido con un todoterreno a la patrulla de la Guardia Civil tras una fuga de decenas de kilómetros

Las seis pruebas son las siguientes: “el reconocimiento, aunque no al 100%”, de Francis Franco como “la persona que conducía el vehículo” por uno de los agentes; el hecho de que un testigo admitiera, aunque luego se desdijo, que recogió a ambos en el lugar donde quedó abandonado el todoterreno tras la fuga; los informes de telefonía que sitúan un teléfono que habitualmente utilizaba el nietísimo “en distintos puntos coincidentes con la ruta” de regreso; la contradicción del propio Silviu sobre la presencia de una tercera persona en esos lugares, que contradice también otro testimonio del presunto conductor; las declaraciones de otro testigo sobre a quién le dio las llaves del todoterreno y, por último, otro informe que ubica en 29 repetidores distintos un móvil que Franco Martínez-Bordiú dijo haberse dejado en una finca de Calatayud.

El juez considera “indiciariamente” acreditado que el coche en el que viajaban los dos imputados protagonizó, tras sorprenderlo la Guardia Civil cuando circulaba la madrugada del 29 de abril de 2012 con las luces apagadas por la N-234, una “huida a gran velocidad” tras desobedecer las señales luminosas y acústicas para detenerse. Lo hizo, añade, “sin respetar las distintas señales de tráfico existentes con evidente riesgo para la seguridad del tráfico y de los ocupantes, por distintas carreteras y pista forestal”.

El arma de fuego del copiloto

En el término de Collados, y tras exhibir el copiloto la funda de un arma larga, uno de los agentes les instó a deponer su actitud. Sin embargo, señala, “el conductor del vehículo inicia una maniobra de marcha atrás, colisionando contra el vehículo oficial y arrastrándolo, hacia atrás, cierta distancia” antes de huir de nuevo.

Por último, el juez considera “incuestionable” juzgar a Silviu N. R. como presunto autor de un delito de atentado, ya que, de probarse que él era el copiloto, se habría mostrado “plenamente conforme” con la embestida al coche patrulla e “incluso exhibió la funda de un arma larga de fuego”. “En consecuencia, el acuerdo entre los autores surge y se acepta implícitamente, percibiendo y asumiendo todo lo que otros participes realizan y aceptando el eventual resultado de la acción conjuntamente ejecutada”, añade.
Francis Franco ha recurrido su procesamiento ante la Audiencia Provincial de Teruel, a la que también va a elevar el asunto su presunto copiloto.