Publicado: 09.10.2016 23:08 |Actualizado: 10.10.2016 11:01

Semana 'Deluxe' en Gürtel: Correa reconocerá varios delitos en tres días de interrogatorios

Los abogados afilan los argumentos del 'macrojuicio' mientras se espera que los 'arrepentidos' revelen apaño y dádivas. El líder de la trama no ha logrado el pacto con la Fiscalía, pero busca reducir su condena por corrupción.

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Correa, entre Crespo y Bárcenas en el juicio de Gürtel. EFE/Chema Moya

Correa, entre Crespo y Bárcenas en las sesiones previas del macrojuicio de Gürtel. EFE/Chema Moya

MADRID.- Semana 'Deluxe' en el Gürtel. Cuando a finales de esta semana Francisco Correa se acerque al micrófono para someterse a un largo interrogatorio de tres días, llegará la sorpresa del 'macrojuicio'. Don Vito tiene previsto cantar, reconocer varios delitos cometidos por su red de empresas que los investigadores denominaron Gürtel en su honor (Correa, en alemán) en 2009.

Don Vito, como le gustaba denominarse en broma al líder de la famiglia, creó una trama que organizaba actos y campañas electorales del PP mientras alimentaba a políticos populares con comisiones a cambio de contratos irregulares, al tiempo que se nutría la caja B del partido y se desviaba cuantías millonarias a diversos paraísos fiscales.

Ese es el líder que tiene previsto romper la omertá -ley del silencio- que rige entre los acusados y sobre la que se ha construido un cinturón sanitario para evitar que el caso salpique a otros líderes políticos.

Francisco Correa asumirá algunos delitos en los tres días que se prevé que dure su interrogatorio, y que se reducirán a dos días si el juicio continúa en sesiones de tarde.

El alcance de su confesión se desconoce, pero se centrará en "enfocar los hechos cometidos y no cometidos", según fuentes jurídicas. Esto es, Correa 'tirará de la manta' en los delitos que haya podido realizar con sus empresas y las comisiones y mordidas pagadas para lograr adjudicaciones, pero descartará aquellos delitos de los que no se considere responsable, avanzan las mismas fuentes.

Este lunes se retoma el trámite de las cuestiones previas, con las alegaciones de la Fiscalía y acusaciones a la larga lista de peticiones de nulidad planteada por los defensores de los 37 procesados. El magistrado Ángel Hurtado es el presidente y ponente del tribunal, que decidirá si admite las nulidades aunque suele resolverlas en la sentencia.

El inicio del interrogatorio a los acusados comenzará el martes, 11 de octubre. Está previsto que el primero en tomar la palabra sea Francisco Correa, pero la Fiscalía ha pedido que declaren primero tres procesados, supuestos 'arrepentidos'. Si se acepta, Correa empezará a cantar el jueves, 



Recortar penas y lograr atenuantes

Correa asume que no va a salir inocente en los ocho juicios que tiene por delante con las diferentes piezas separadas de Gürtel, con 300 acusados y en los que afronta penas superiores a los 300 años de cárcel. Por ello, su estrategia pasa por confesar en cada uno de los juicios, para recortar penas y conseguir atenuantes.

El líder de Gürtel aspira a no pasar más de tres años en prisión. Ya penó cuatro años en la cárcel de manera preventiva y, como la ley establece que la estancia no puede superar el triple de la pena mayor que se impone, sus planes pasan por intentar reducir cada delito para lograr que ese triple no supere los siete años de cumplimiento efectivo entre rejas.

En el caso de este juicio, centrado en la primera época de los negocios de Gürtel (1999-2005), su defensa intentará rebatir las "exageradas" peticiones de penas que han realizado las fiscales Anticorrupción del caso Gürtel, Concepción Sabadell y Concepción Nicolás, y las acusaciones, indican estas fuentes.

Las fuentes ponen como ejemplo los seis años y medio que pide el ministerio público por el delito de malversación de caudales públicos, en concurso con el delito continuado de falsedad. La Fiscalía trata a Correa como un funcionario que ha falsificado documento público -lo vincula al artículo 390 del Código Penal, que prevé penas de 3 a 6 años de cárcel-, cuando para un particular supondría una horquilla de seis meses a tres años.

El líder de Gürtel quiere conseguir atenuantes en su condena, como son la reparación del daño -con los 2,2 millones de euros que tenía escondidos en Suiza a nombre de una sociedad panameña, que están bloqueados y que ofrece para hacer frente a la responsabilidad civil-, el reconocimiento de los delitos y una reducción por dilaciones indebidas en este largo proceso.

Intentos de pacto frustrados

Atrás han quedado sus intentos de pacto con la Fiscalía, a pesar de sus gestos de última hora, como no pedir la nulidad del proceso o no recusar al magistrado José Ricardo de Prada a diferencia del resto de las defensas.

Correa ya intentó este acuerdo en abril de 2015, tal y como reveló entonces Público. Pero fue frenado por presiones políticas y por la intermediación de algún abogado que se mueve en los aledaños del poder popular, siete meses después. El l´líder de la trama se negó a delatar a los altos cargos y sólo reconocía aspectos genéricos de sus negocios.

El juicio de la pieza de Fitur arrancó en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana sin haber logrado esa sentencia de conformidad que buscaba. En este juicio, Correa negó sobornos en los cerca de cinco millones de euros en contratos que logró de la Agencia Valenciana de Turismo para montar el pabellón de la Generalitat en dicha feria turística entre 2005 y 2009.

Tres supuestos 'arrepentidos'

Ahora, la Fiscalía no ha aceptado negociar con Correa ante el escándalo político que se podría haber organizado y porque considera que tiene al líder de la trama en sus manos. Sin embargo, el ministerio público sí alcanzó pactos con varios procesados por corrupción en la pieza de Fitur. O con los tres supuestos 'arrepentidos' en esta causa que juzga la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid). 

Los tres presuntos 'arrepentidos' conforman un ejemplo del abanico de supuestos comportamientos relacionados con la corrupción local: el empleado público -Roberto Fernández, ex concejal de Hacienda de Pozuelo de Alarcón (Madrid)-; el pagador - el constructor Alfonso García Pozuelo- y el presunto conocedor de dádivas -Jacobo Gordon-, exsocio del yerno de José María Aznar, cuya boda con la hija del expresidente fue pagada  en buena parte por la trama cuando Gürtel estaba en pleno esplendor.

The Moustache y The Little Meatball

"Si no fuera por la proyección profesional, este juicio se habría terminado antes". Quien así se lamenta es un abogado de las defensas que habla de ese punto 'Deluxe' que tiene el macrojuicio de Gürtel para los letrados, tentados de exhibir sus mejores armas defensivas.

El caso adquiere dimensión internacional dado que Gürtel se ha convertido en símbolo de una década de corrupción crecida en España alrededor del PP.

Así, una reciente crónica del Financial Times identificaba a Francisco Correa y dos colaboradores -Álvaro Pérez, El Bigotes, y el exalcalde de Boadilla del Monte Arturo González Panero, El Albondiguilla-, como Don Vito, The Moustache y The Little Meatball.

En los estrados se sienta más de medio centenar de despachos de abogados -entre defensores y acusadores- que llevan siete años batallando alrededor de la millonaria trama y de la financiación paralela del PP, no en vano se sientan en el banquillo los tesoreros del PP Luis Bárcenas y Ángel Sanchís.

Las cloacas que fluyen bajo la Gürtel y el PP

La batalla es cruenta. Acabó con el primer instructor, Baltasar Garzón, condenado a 11 años de inhabilitación por autorizar escuchas a tres procesados cuando despachaban con sus defensores. Ignacio Peláez, exfiscal, y uno de los abogados escuchados, fulminó al juez en el Supremo.

El segundo instructor, Antonio Pedreira del Tribunal Superior de Justicia de Madrid está fallecido. Y el tercer instructor, Pablo Ruz, culminó su trabajo a pesar de los manejos de las cloacas que fluyen bajo la Gürtel y el PP y que provocaron que el Consejo General del Poder Judicial convocara la plaza que cubría de forma interina para mandarlo de vuelta a Móstoles (Madrid). 

Tres jueces intructores y casi ocho años después, arranca este martes el 'macrojuicio' sobre la primera época de la trama Gürtel con una primera semana 'Deluxe'. En el banquillo, 37 procesados.