Publicado: 14.04.2015 13:06 |Actualizado: 14.04.2015 13:16

Silva argumenta ante el Supremo que no quiere volver a ser juez

Reclama la nulidad de la sentencia que lo inhabilitó durante 17 años y medio al ordenar el ingreso en prisión de Miguel Blesa. El abogado del expresidente de Caja Madrid lo acusa de prevaricar "a ciencia y a conciencia"

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El exjuez Elpidio José Silva a su llegada al Supremo. EFE

El magistrado Elpidio José Silva/Efe

MADRID.- La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha dejado visto para sentencia la revisión de la inhabilitación por 17 años y medio del magistrado Elpidio José Silva al ordenar el ingreso en prisión de Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid, por riesgo de fuga en el año 2013.

La condena fue dictada por la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

La defensa de Silva ha explicado que Silva ya no quiere regresar a la carrera judicial en el caso de que salga absuelto en esta revisión de su condena, como así esperan.

Silva ha pedido la nulidad de la sentencia porque el magistrado no prevaricó al encarcelar al exbanquero, sino que dictó resoluciones fundadas y conforme a las normas procesales.

Para ello, se basa en el voto particular de Arturo Beltran, el presidente del Tribunal que lo condenó y que defendió su absolución. Beltrán no veía delito en el proceder del juez aunque le reprochó una instrucción irregular, porque cada mes son “centenares” las veces que un tribunal de apelación anular una prisión provisional sin que con ello haya consecuencias penales para el juez que la acordó.

Además, Beltrán expuso que la Fiscalía nunca recurrió los autos de Silva que ordenaban la prisión de Blesa dentro de la investigación de la compra por parte de Caja Madrid del City National Bank of Florida.

El abogado de Blesa, Carlos Aguilar, ha destacado en la vista que Beltrán se equivocó porque la Fiscalía sí que había recurrido en a menos diez ocasiones las resoluciones de Silba.

Aguilar ha destacado ante el Supremo que el magistrado Elpidio José Silva prevaricó “a ciencia y a conciencia” al admitir la personación en la causa de la asociación Manos Limpias sin dar traslado a la Fiscalía para que se posicionara sobre su auto de prisión.

Con esta personación de una acusación popular, dictó el segundo auto de prisión que fue anunciado previamente por Miguel Bernard, presidente del sindicato ‘ultra’, en un programa de televisión.

Por su parte, el fiscal José María Casado ha pedido la confirmación de la condena porque la instrucción que realizó Silva constituyó una causa general, lo que está prohibido por ley a los jueces, y  constituyó un auténtico "disparate jurídico".




Elpidio José Silva confía en ser absuelto ya que los cinco magistrados que revisarán su sentencia son especialistas en Penal , y no así los que votaron a favor de su condena en primera instancia, según ha comentado a la salida de la vista.

Su abogado defensor, Gonzalo Boyé, ha asistido a la sesión desde los bancos del público y ha destacado que las decisiones de Silva como instructor pueden ser consideradas erróneas o incorrectas, pero en ningún caso prevaricadoras como sostiene la sentencia que lo condenó por formar un "tándem" con Manos Limpias para encarcelar a Blesa.

Boyé argumenta que las instancias superiores que revisaron las resoluciones de Silva nunca detectaron que pudiera estar incurriendo en una prevaricación.

El tribunal del Supremo para revisar esta sentencia está compuesto por los magistrados Manuel Marchena, Francisco Monterde, Andrés Palomo, Carlos Granados y Andrés Martínez Arrieta, que redactará la ponencia.

Silva recurrió la sentencia del TSJM, que le inhabilitó por 17,5 años por prevaricación continuada, al perseguir "desde el principio" el encarcelamiento de Miguel Blesa.

Además fue condenado a pagar una multa de 6.300 euros y una indemnización de 10.000 al expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán, al que investigaba junto a Blesa por la concesión de un crédito de 26,6 millones al Grupo Marsans.

Silva encarceló al exbanquero en dos ocasiones mientras instruía la compra del City National Bank of Florida por parte de Caja Madrid. La primera vez dictó un auto de ingreso bajo fianza de 2,5 millones en mayo de 2013, y la segunda ordenó una prisión incondicional, apenas quince días después.

Por su parte, Miguel Blesa está imputado en la Audiencia Nacional, dentro del caso Bankia, y en la instrucción de la compra del banco de Florida que se siguen en los juzgados de los penal de Madrid.