Publicado: 28.11.2016 23:51 |Actualizado: 28.11.2016 23:51

​​Susana Díaz contraprograma a Pedro Sánchez con una exhibición de músculo junto a Zapatero

Ante el temor de una reaparición en Andalucía del exlíder del PSOE en diciembre, la presidenta convoca un gran acto con su militancia y trata de cerrar un encuentro en su territorio con socialistas europeos del arco mediterráneo para el día después

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Susana Díaz, hoy en el Palacio de San Telmo. EFE/Julio Muñoz

Susana Díaz, hoy en el Palacio de San Telmo. EFE/Julio Muñoz

SEVILLA.- Mientras los sanchistas se movilizan de espaldas al aparato para organizar el primer encuentro de Pedro Sánchez con la militancia andaluza -se baraja un acto en Sevilla para mediados de diciembre, pero aún no está cerrado-, la presidenta de la Junta, Susana Díaz, ha decidido contraprogramarle con una exhibición de músculo en un acto público que tendrá lugar en Jaén el próximo 16 de diciembre, y en el que estará arropada por el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

La provincia elegida tampoco es casual: Jaén es el territorio andaluz con menos críticos, un territorio donde Díaz cuenta con la confianza y la fidelidad del líder provincial, Paco Reyes, que pueda movilizar a muchos militantes para visibilizar que la fuerza de la presidenta no deviene únicamente del aparato. Ese, y no otro, es el mensaje que quieren transmitir.

El evento es toda una declaración de intenciones, a pesar de que la andaluza aún no ha confirmado que optará a la secretaría general del PSOE. La misma excusa del acto de Jaén le permitirá mantener ese doble perfil -estar pero no estar en la carrera-, ya que el motivo que se ha buscado es el décimo aniversario de la Ley de Dependencia, aprobada en el BOE el 16 de diciembre de 2006. Así se justifica la presencia de Zapatero, bajo cuyo gobierno se impulsó la citada ley, y de paso permite a Susana Díaz aparecer reforzada junto al expresidente y darse un baño de masas a un mes del Comité Federal que convocará el próximo congreso del PSOE.



Así, la sevillana puede postularse sin hacerlo oficialmente, a pesar de ser un acto de partido, porque el Gobierno andaluz presume de mantener “a pulmón” los recursos de la Ley de Dependencia, sin el respaldo financiero del Ejecutivo central, a pesar de que la propia legislación obliga a las dos administraciones a costear al 50% estas ayudas a las personas dependientes. Díaz, por tanto, vuelve a articular su doble rol, institucional y orgánico, en beneficio de su candidatura a las futuras primarias socialistas.

La Ejecutiva regional del PSOE desconoce si los críticos en Andalucía, afines a Pedro Sánchez, van a lograr montarle a tiempo un acto en Sevilla, similar al que tuvo lugar este fin de semana en Xirivella (Valencia), y que sirvió al exlíder socialista para mantener vivas sus opciones. Ni los sanchistas ni Sánchez han pedido recursos o instalaciones a la dirección regional para organizar un encuentro con las bases similar al de Valencia, aunque desde la Ejecutiva trasladan que mientras no esté convocado oficialmente el congreso no ofrecerán logística a ningún candidato. En todo caso, el entorno de Díaz teme verse ante una concentración multitudinaria de sanchistas en diciembre, a las puertas de la convocatoria de las primarias, de ahí que el PSOE andaluz haya decidido adelantarse a los acontecimientos.

Además, el de Jaén no es el único acto previsto. Díaz estará entre este martes y el jueves en Bruselas con una agenda de reuniones al más alto nivel, desde una entrevista con el presidente del Parlamento Europeo, el alemán Martin Schulz, hasta un encuentro con los diputados del grupo parlamentario de los socialistas europeos, incluido su portavoz, Gianni Pittella. Esta agenda, también de carácter institucional (viaja como presidenta de Andalucía), refuerza aún más el perfil de mujer de Estado que Díaz viene labrándose en el último mes, cuando su círculo más próximo (en el Gobierno y en el partido) trabajan ya a las claras en la hoja de ruta para llevarla a dirigir el PSOE.

En esta línea, fuentes socialistas aseguran que la dirección regional andaluza trata de cerrar otro evento para el próximo 17 de diciembre en el que Díaz se reuniría en Andalucía con diputados socialistas europeos pertenecientes a países del arco mediterráneo. Este acto, aún por cerrarse, revela cómo la estrategia de Susana Díaz para reafirmar su liderazgo de cara a las primarias sigue una doble vía: la nacional, que consiste en atraerse el apoyo orgánico de los principales barones socialistas (como se vio con la visita oficial del líder del PSC, Miquel Iceta, a Sevilla), y de exmandatarios, como Zapatero o Felipe González; y la internacional, que le sirve para proyectar su imagen de líder nacional.