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El liderazgo de Susana Díaz, pendiente del PSC y de Patxi López

La Gestora se da tres meses más ante el temor de que el partido vuelva a salir desunido del 39º Congreso si los socialistas catalanes no apoyan a la presunta candidata oficial, a lo que podrían sumarse parte de otras federaciones y el exlehendakari.

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Susana Díaz saluda en comité federal anterior, ya con la Gestora en marcha.

MADRID.- En el fondo es rocambolesco que una Gestora del PSOE haya necesitado más de cien días para convocar el sábado 14 de enero un Comité Federal para anunciar a sus miembros una fecha “aproximada” para el 39º Congreso Federal del PSOE; que ya fijará otro Comité Federal en marzo, aunque ya todo el mundo sabe que las fechas serán entre finales de mayo (primarias) y mediados de junio (la reunión).

Lo lógico hubiera sido dar la fecha este sábado y llevar el Congreso a principios de abril. Pero hay mucha marejada de fondo y esos tres meses van a ser claves para intentar que se hayan “cosío” muy bien las costuras, tanto a nivel personal como político, y no se vuelvan a romper al mes siguiente, que es lo que más teme el PSOE: volver a no salir unido como ya ocurrió en el Congreso de 2012 en Sevilla y sin un liderazgo claro y fuerte.

Y buena parte de ello está en mano del PSC. La segunda federación socialista con el 18% de los afiliados puede ejercer su derecho a voto en el 39º Congreso, según los actuales estatutos del PSOE, salvo que en las delegaciones de ambos partidos que ahora negocian un nuevo marco de relación se llegasen a un acuerdo previo, que sólo podría pasar por un consenso con Susana Díaz para asegurar la ansiada unidad.

El exlehendakari y actual diputado del PSOE Patxi López.// EUROPA PRESS

A esto se une que las diferencias entre Miquel Iceta sobre el modelo territorial con Susana Díaz son evidentes y si se abstiene o hubiera otro candidato más afín a los socialistas catalanes –siempre suena el nombre de Patxi López- es más que posible que otras federaciones del PSOE se pudieran sumar a la postura del PSC, desde Baleares, parte del PSPV, PSdG y, por supuesto, los apoyos que le quedan al anterior ex secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que ya apostó porque los socialistas deben ir a un nuevo modelo federal del que podría discrepar abiertamente Susana Díaz.

Susana Díaz tendrá que acercar posiciones si quiere ostentar un liderazgo fuerte y cerrar heridas

Idoia Mendia lo dijo claramente en una entrevista en El País: “El nuevo líder debe entender la pluralidad del partido y de España”. Un mensaje que comparte Patxi López, que sigue preocupando al sector que apoya a Díaz, porque también podría aglutinar muchas sensibilidades en el partido en esta línea. Hasta ahora, oficialmente continúa diciendo que no se plantea optar a la Secretaría General en ningún caso, pero hay todo tipo de rumores sobre contactos discretos con todos los sectores del partido.

Es posible que, aunque se diera esa situación, ni todos juntos ganarían en unas primarias a la presidenta andaluza en unas primarias, pero Susana Díaz quedaría lejos de controlar el partido como quiere y de una incontestable victoria por aclamación, ya que podría sumar hasta más de un 30% de, al menos abstenciones e incluso votos en contra.

Vista general del último Comité Federal del PSOE, presidido por la Gestora.

Esto es lo que hay que coser en tres meses y no está nada fácil para llegar a un acuerdo de un modelo territorial más ambicioso. Es decir, que el documento de Granada no sea el final del proceso, sino el principio del mismo. Y los socialistas quedarían de nuevo divididos entre los del Sur y los del Norte, entre dos modelos territoriales. Además de otras diferencias políticas de no menor calado.

¿Qué pasa con Pedro Sánchez?

A todo esto, el ex secretario general del PSOE Pedro Sánchez preocupa cada vez menos ya que ha optado por un silencio sepulcral desde que dimitió. Ha sido abandonado por mucho de sus más fieles seguidores en estos años, aunque aún tiene algunas pequeñas federaciones afines que sí le darían los suficientes avales para cumplir su vieja promesa: “A mí me eligieron los militantes, y me echarán los militantes”. De nuevo, una apelación a las bases.

Los “sanchistas” siguen en el silencio, pero advierten de que “ya se verá” lo que hace el ex secretario general

Si finalmente da el paso, todo apunta a que sería sólo simbólico, pero aún no está decidido, aunque sí podría conseguir los avales suficientes. Personas muy cercanas a Sánchez aseguran tajantemente: “No hay nada”. Sin embargo otras fuentes hablan de que la estrategia del silencio lleva gato encerrado y que aún pueden pasar cosas. “Ya se verá”, advierten. Aquí hay rumores que puede seguir trabajando para López, pero muy discretamente, y no como candidato.

De hecho, siguen formándose plataformas de base en su apoyo, muy dispersas y a las que no ha querido liderar Sánchez en todos estos meses, manteniéndose muy al margen. Su representación está por valorar, aunque han hecho mucho trabajo interno. Y también ha dejado de un lado a los diputados del “no es no” que se han sentido huérfanos de liderazgo.

No se descartan protestas a las puertas de Ferraz este sábado, porque algunos militantes siguen enfadados por que el PSOE haya dado el Gobierno a Rajoy

En cuanto al Comité Federal de este sábado no se espera un debate especialmente duro tan sólo será un desahogo para los críticos sobre cómo se han hecho las cosas por parte de la Gestora en estos cien días o la caída en las encuestas del PSOE desde que se dio el apoyo a Mariano Rajoy. Pero a estas alturas no pasará de meras anécdotas. Discutir ya por el calendario sería casi absurdo. No obstante, no son descartables algunas protestas a las puertas de la sede este sábado de los militantes que siguen muy enfadados por dar el Gobierno a Mariano Rajoy.

El reto está ya en si en tres meses sale un PSOE unido, en torno a un liderazgo fuerte y que aguante la larga travesía del desierto que aún les espera a los socialistas. A mediados de junio se sabrá. Y el Comité Federal lo abrirá el Presidente de la Gestora, Javier Fernández, ese “referente moral”, al que no le quedará otra que apelar a poner por encima de todo “la unidad”, la única razón que a estas alturas justifica la actuación de la Gestora porque otra división interna tendría serios costes.