Publicado: 18.12.2014 23:14 |Actualizado: 19.12.2014 11:41

"Susana Díaz es la punta del iceberg del clientelismo andaluz"

Un día después de postularse para liderar Podemos en Andalucía, la eurodiputada  Teresa Rodríguez dice que intentará compatibilizar el cargo con sus obligaciones en Bruselas, y afea a la presidenta andaluza que se venda como "la renovación del PSOE", "cuando lleva en su mochila a Griñán y a Chaves"

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La eurodiputada de Podemos Teresa Rodríguez. -JAIRO VARGAS

La eurodiputada de Podemos Teresa Rodríguez. -JAIRO VARGAS

Un día después de postularse a la dirección de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez dice que es pronto para saber si también será candidata a las próximas elecciones autonómicas, pero no tiene reparos en mostrarse más que dispuesta a enfrentarse con Susana Díaz, la actual presidenta socialista. 

La eurodiputada de Podemos señala a la líder del PSOE andaluz como una de las claras responsables de las serias dificultades por las que pasa esta comunidad, y critica que Díaz se empeñe en venderse como la renovación del partido y la espada contra la corrupción, cuando fue designada por "el dedazo de Griñán", a quien lleva junto a Chaves "en su mochila". "Lleva dedicándose de forma profesional a la política orgánica en el PSOE desde siempre, es una mujer de partido", subraya.

Esta es la principal diferencia entre la exprofesora de secundaria y la presidenta socialista, a la que Podemos quiere arrebatar el mando en Andalucía para levantar todas las alfombras. Para lograrlo, Rodríguez quiere erigirse como secretaria general en el proceso interno que culminará en febrero, y para el que pretende contar con una lista "inclusiva" que fomente la participación de la totalidad de la ciudadanía.

Atrás sitúa las "diferencias" con el núcleo duro de Podemos y el debate sobre la hoja de ruta a seguir a nivel estatal. Teresa Rodríguez resolverá en enero la situación que le impidió postularse a la dirección del partido en la Asamblea Ciudadana para centrarse en Andalucía, pero de momento no dejará su escaño en el Europarlamento: se niega a dejar "tareas a medias".

Asegura que su candidatura será "inclusiva".
¿Cómo va a elaborar la lista y cuál va a ser el papel de los movimientos sociales en su propuesta? Siembre han dicho que los movimientos sociales han sido muy importantes para Podemos.


Lo siguen siendo. Vamos a hablar con todo el mundo, ya lo estamos haciendo. Muchos movimientos sociales y expertos universitarios se han puesto en contacto conmigo durante estos meses, era a quien identificaban como persona de Podemos en Andalucía. Hay que seguir haciéndolo de forma sistemática para aterrizar en enero con una lista al Consejo Ciudadano estupenda, compuesta por gentes del mundo académico e intelectuales que hayan trabajado en propuestas alternativas en lo político y en lo económico, pero también movimientos sociales y simpatizantes de Podemos en Andalucía, donde ya hay 41.000 inscritos. Hay muchos círculos consolidados, con mucha madurez, que van a participar activamente en el proceso de elaboración de una lista compuesta por gente de dentro y fuera de Podemos.

¿Cómo elegirán a los candidatos al Consejo? ¿Va a haber "listas plancha"?

Es súper precipitado, no lo sé. Lo decidiremos quienes finalmente formemos parte de este proceso, y quiero que sea abierto, que no sea yo quien tome las decisiones. Estamos en una fase muy prematura, pero queremos que la gente sea quien decida cómo se hace la lista, el sistema de votación que utilizamos y muchos otros aspectos, y eso habrá que verlo más adelante.

¿Le ha pedido Pablo Iglesias que se presente, como ha hecho con Juan Carlos Monedero para que se postule a la Alcaldía de Madrid?

No, no me lo ha pedido. De hecho el paso es anterior a la presentación de la candidatura. Quiere decir: estoy aquí, voy a montar esa lista al Consejo, voy a seguir dando vueltas con círculos, reuniéndome con gente… Son los dos inputs que me llegaban desde los círculos andaluces y la sociedad civil. Es un proceso puramente andaluz, no hay que pedirle permiso a nadie para hacerlo.



¿Cuándo tomó la decisión de postularse?

Es un proceso que lleva tiempo. Casi desde que fui elegida eurodiputada me han estado llegando esos inputs, se han estado poniendo en contacto conmigo distintas personas de Andalucía a las que conocía desde el principio, pero también los que me conocieron a partir de las elecciones: gentes de dentro y fuera de Podemos.

¿Cómo van sus diferencias con la Ejecutiva estatal sobre la hoja de ruta o el modelo a adoptar por la formación que evidenciaron en el encuentro en Vistalegre?

El debate se cerró en su momento con una votación democrática y con una amplia mayoría, y todo esto quedó en el ámbito de la asamblea. Este tipo de debates siempre son de actualidad, pero se tienen en el marco de congresos y asambleas. Los debates que vienen ahora tienen que ver con la organización territorial, y en el futuro vendrán otros sobre la organización a nivel estatal, pero el debate al que te refieres empieza y termina cuando empieza y termina la Asamblea Ciudadana. Si no no se puede trabajar.

Tras la asamblea usted afirmó que los votantes respaldaron una estructura centralizada con un modelo de liderazgo fuerte ¿Cómo quiere que sea el esqueleto de la directiva en Andalucía? ¿En qué cree que deben distinguirse la estructura estatal y la andaluza?

La intención no es distinguirnos, pero Ada Colau mencionó recientemente un concepto que me gustó. Habló de feminizar la forma de hacer política, y creo que con eso quería reivindicar la necesidad de construir liderazgos colectivos, compartidos, muy fuertes hacia fuera y a su vez de escucha hacia dentro.

En su día tuvo que retirar su candidatura al Consejo Ciudadano por el veto a la doble militancia. ¿Por qué Izquierda Anticapitalista no ha planteado antes un cambio en su forma jurídica como el que estudia hoy para que pudiese postularse al Consejo Ciudadano? ¿Por qué ahora?

Porque toca el congreso ahora. Los estatutos marcan que tenga una cierta periodicidad.

También plantearon adelantar este congreso a noviembre, aunque finalmente decidiesen celebrarlo en enero ¿Por qué no lo hicieron en octubre para que pudiera postularse al Consejo estatal?

Lo decidió la dirección de Izquierda Anticapitalista, de la que no formo parte. No sé si se planteó siquiera, si se votó o no. Sé que los congresos tocan cada tres años, y toca ahora.

¿Ha conversado con sus compañeros Pablo Echenique o Lola Sánchez sobre lo que van a hacer? Usted ha decidido aprovechar ese “capital simbólico” para participar, ¿se van a postular ellos?

No lo sé. Se lo tienes que preguntar a ellos.

¿No han hablado sobre el tema?

No.

Volviendo a Andalucía,, ha dicho que allí hay más de 41.000 inscritos y 172 círculos, pero también es la región con más paro del país. ¿A qué situación se enfrenta actualmente Podemos en Andalucía?

Por eso mismo entiendo que las prisas para que llegue el cambio son más fuertes en Andalucía que en cualquier otra parte del territorio. Ya no es sólo por la crisis, sino por la situación de mayor vulnerabilidad previa y por el efecto de las políticas de austeridad, que han sido especialmente dañinas allí. Es más urgente que en cualquier otro sitio porque la gente lo está pasando peor desde hace más tiempo: es la primera comunidad autónoma en deshaucios y las consecuencias del desempleo tienen carácter acumulativo. Tenemos que darnos prisa por cambiar las tornas en Andalucía y en el resto de España: la financiación depende del Gobierno central, por lo que el cambio político tiene que venir tanto de Madrid como de Sevilla. Se pueden gestionar mejor los recursos de esta comunidad autónoma, como pasa con el subvencionismo a gran escala. Me refiero a las subvenciones a los terratenientes, a las empresas que se han instalado en Andalucía y se han ido sin dejar absolutamente nada… Se han ido tejiendo unas redes clientelares y una administración paralela a la Junta de Andalucía que cuesta dinero: por tener carnet del PSOE uno puede ser contratado en alguna administración, ya sea oficial o en la administración paralela que se ha ido tejiendo con agencias, entes públicos, etc. Esa es la raíz de los ERE y los cursos de formación fraudulentos.

¿Cómo piensa abordar Podemos un asunto como el de las subvenciones a los terratenientes?

El enfoque tiene que ser global: hay que reformar la PAC [política agrícola común] para que prime la creación de empleo, para lograr que las tierras sean productivas. Hay que modernizar la producción agraria frente a un modelo que subvenciona a terratenientes sin obtener ninguna compensación en términos productivos, y será necesario abordar también el debate histórico de la reforma agraria. Hay que hablar del reparto de tierras, dejar de guardar un legado medieval que no tiene ningún sentido hoy por hoy, y se debería entender, como entiende la Constitución, que la tierra es un bien común. Principalmente tiene que administrarse y gestionarse en base a su función social, como el suelo en el caso de la vivienda.

En el proceso municipal de Podemos es necesario elaborar un documento marco similar al que en su día presentaron los candidatos al Consejo Ciudadano estatal. ¿Ocurre lo mismo en el proceso autonómico? ¿Tienen ya una hoja de ruta?

Estamos elaborando los documentos. Los presentaremos cuando llegue el momento de hacerlo; el plazo empieza en enero, pero ya estamos recabando propuestas para elaborar los documentos, son dos. 

En caso de resultar elegida, ¿se presentará como candidata a las autonómicas?

Ese debate no toca ahora, como dice Pablo Iglesias. No lo sé, porque ni siquiera sabemos cuándo son las elecciones en Andalucía. Susana Díaz utiliza las convocatorias electorales para apretar el paso en Andalucía: desde mediados del pacto con IU es táctica común amenazarlos con elecciones anticipadas para que voten los presupuestos o renuncien a apoyar comisiones de investigación. Dependemos de eso para saber cuándo serán las elecciones, y si no las convocan de forma anticipada se celebrarán en 2016. Entonces Podemos Andalucía deberá haberse organizado, contar con estructuras sólidas.

La encuesta del Grupo Joly publicada hace días les atribuía un avance importante en Andalucía. ¿Se ve capaz de enfrentarse a Susana Díaz?

Evidentemente sí. Un mensaje que se traslada y que hay que contrastar con un debate es que Díaz es la renovación del PSOE, y no sólo en Andalucía. Transmiten el mensaje de que es implacable con la corrupción, pero hay que recordarle a Susana Díaz que lleva dedicándose de forma profesional a la política orgánica en el PSOE desde siempre. Es una política profesional desde siempre: es una mujer de partido, no es nada diferente de lo que es el PSOE, y lleva la carga de lo que han supuesto sus políticas para Andalucía. Susana Díaz viene de la mano y después del dedazo de Griñán. Es la sustituta de Griñán sin haber pasado por unas elecciones, y en su mochila lleva a Griñán y a Chaves, a pesar de que intente esconderlo. Tiene cierta habilidad para ofrecerse como algo nuevo, pero hay que debatir públicamente con ella y recordar quién es realmente: la punta amable del iceberg del clientelismo en Andalucía.

¿Hasta qué punto los números de las encuestas surgen de la ola Podemos que se da en otras partes del Estado y en qué porcentaje se deben a la erosión que causan escándalos como el de los ERE?

En Andalucía tiene más que ver con la ilusión con una alternativa diferente. Allí hay algo que es de agradecer: no se han dejado llevar por el PP, lo identifican con el voto a la oligarquía, y durante años muchos de quienes han votado al PSOE lo han hecho de forma defensiva, porque tampoco había una alternativa clara. Ahora la hay, y eso tiene un efecto multiplicador.

Andalucía ha sido feudo socialista durante 35 años. Hay quienes denuncian que el Gobierno actual pone impedimentos para investigar asuntos como el de los ERE ¿Qué es lo que va a salir a la luz si Podemos llega a la Junta y levanta las alfombras?

Habrá que auditar absolutamente todas las cuentas de la administración pública y su propia estructura. En Andalucía se reformó la administración pública para tener otra paralela en la que se ha ido colocando a gente de carnet en distintas instancias: desde el ámbito educativo a lo que tiene que ver con las agencias de los servicios públicos. El trabajo de auditoría de la administración pública andaluza va a ser titánico, pero necesario. No puede ser que la gente lo esté pasando mal mientras un partido asegura sus puestos de trabajo en una administración pública.

¿Cuándo dejará su escaño en Bruselas para enfrentarse a esta tarea? ¿O intentará compatibilizar ambas cosas?

De momento es compatible porque dedico los fines de semana a trabajar en cosas de Andalucía, y el resto de la semana a los asuntos del Europarlamento. En el momento en que haya un equipo y una dirección autonómica va a ser más fácil compatibilizarlo, y de momento no quiero dejar el escaño. Quiero seguir haciendo el trabajo que estoy haciendo, no quiero dejar ninguna tarea a medias.

En el caso de que finalmente logre ponerse al frente de Podemos en Andalucía, ¿cuál será su primera tarea?

Lo primero será racionalizar el funcionamiento de la estructura y sacar el máximo rendimiento a los 172 círculos que hoy funcionan y trabajan en Andalucía, además de animar a participar a los 41.000 inscritos desde el principio, darles voz propia. Las estructuras son necesarias siempre y cuando rentabilicen el trabajo colectivo y lo enfoquen en la dirección correcta: para eso está la dirección, para sacar el máximo partido del potencial de la organización. Hay que ver lo que le hace falta a la gente que está tirando de Podemos semana tras semana sin ayuda, y hay que trabajar desde el primer día por el programa que permita un cambio en Andalucía, porque va a ser una tarea titánica.