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Susana Díaz ve a Rajoy favorable a su plan de regeneración política y evita pedir su dimisión

La presidenta andaluza considera que no hay contradicción entre su política de mano tendida al Gobierno y la ruptura de las relaciones con el PP que defiende Rubalcaba

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'Le ha parecido idóneo y adecuado'. Con estas palabras explicaba la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, la reacción que ha tenido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuando ella le ha puesto encima de la mesa la posibilidad de que él lidere un 'gran pacto de regeneración política' para acabar con la corrupción. La máxima dirigente andaluza ha optado, en cambio, por ser prudente y ha dicho que ese compromiso del jefe del Ejecutivo contra los políticos corruptos lo verá 'con hechos'.

Díaz llegaba a Madrid con ese plan -que ya anunció durante la sesión en la que fue investida presidenta- en la maleta, a pesar del caso Bárcenas en el que está involucrado el propio Rajoy y a la ruptura de las relaciones con el PP y con el Gobierno que defiende su propio partido, el PSOE, con su líder, Alfredo Pérez Rubalcaba, a la cabeza, precisamente por la falta de explicaciones del jefe del Ejecutivo por este asunto.

Tras el revuelo que causaron ayer sus declaraciones, cuando dijo que 'no se puede utilizar la corrupción para aniquilar al adversario', y pareciendo así lanzar toda una enmienda a la totalidad a la labor en la oposición del secretario general de los socialistas, Díaz se ha reafirmado hoy en esas mismas tesis. 'La corrupción no puede ser un arma arrojadiza entre partidos', ha dicho, con lo que no ha podido evitar que se hayan multiplicado las preguntas de los periodistas sobre esa aparente contradicción que existe entre ella y Rubalcaba.

En su opinión, ambas posturas 'no son incompatibles', ni son 'antagónicas'. Su explicación sigue siendo que ella habla en calidad de presidenta de la Junta, y que Rubalcaba actúa como líder de la oposición del Estado. 'No seré yo quien invada sus competencias', ha argumentado cuando se le ha requerido su opinión sobre la estrategia del líder del PSOE. 'Yo no voy a hacer la sesión de control al Gobierno', ha añadido, en la misma línea.

Y así, entre evasivas, Díaz ha evitado respaldar de forma explícita una de las decisiones más drásticas que ha adoptado en los últimos meses el que se supone que es su máximo jefe a nivel orgánico: la dimisión de Rajoy. 'Pregunte a Rubalcaba', le ha invitado la presidenta de la Junta al periodista que le ha preguntado de manera concreta sobre este asunto.

Durante el encuentro con Rajoy que se ha desarrollado en un 'marco de cordialidad', y en el que Díaz ha creído haber logrado del presidente del Gobierno un 'compromiso de cooperación permanente', la presidenta andaluza le ha recalcado a este 'la necesidad de que todos arrimen el hombro' contra la corrupción. 'Que sepamos que hay que rendir cuentas ante los ciudadanos', ha insistido. Y, en cambio, no se ha referido en ningún momento al caso Bárcenas porque, ha dicho, para luchar contra la corrupción no le pone nombre.

Lo que sí ha recalcado la presidenta andaluza es que si el acuerdo llega debe ser 'de máximos', y tiene que ir más allá de la Ley de Transparencia que ha propuesto el Gobierno. Se trata de lograr un 'pacto' para 'acabar' con esas prácticas corruptas y para no 'taparlas'. Quien debe encabezar ese consenso es, a su juicio, Rajoy, sobre quien pesa la sospecha de haber cobrado dinero de manera ilegal por parte del extesorero del PP. 'Es un momento histórico y el presidente del Gobierno tiene que liderarlo', ha remachado.