Publicado: 21.10.2014 07:21 |Actualizado: 21.10.2014 07:21

Tania Sánchez: "En Madrid hay mar, mucho mar de fondo"

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Directa, fuerte, segura y humana, Tania Sánchez (Madrid 1979) ha dado un paso al frente, postulándose, el viernes pasado, para encabezar la candidatura de IU a la Comunidad de Madrid. Defensora de la utopía, no escatima cifras en su análisis ni claridad en sus posiciones. Situada en la ética de los cuidados, esta educadora social y diputada de la Asamblea de Madrid se muestra contundente cuando sostiene que con motivo de las tarjetas black alguien en IU "debería asumir su responsabilidad política y dar un paso atrás".

¿Cuáles son a su juicio los principales problemas que aquejan a la Comunidad de Madrid?

El problema central que sufre la Comunidad de Madrid es la cultura de la desigualdad impulsada por el Partido Popular. La ingeniería política puesta en marcha por el PP se ha significado por la división de los madrileños y las madrileñas en dos. De una parte, una élite absolutamente minoritaria de ricos y poderosos que se ha visto beneficiada y cuya riqueza no ha parado de crecer en estos tiempos de crisis. De otra parte, la inmensa mayoría, que ha sufrido el recorte de sus derechos hasta límites nunca vistos en democracia. Es tiempo de acabar con la era del marketing que esconde la avaricia de una minoría para crear un momento social centrado en la defensa de los derechos, atendiendo las necesidades más básicas y fundamentales de la ciudadanía.  

Defina el modelo político e ideológico que ha desarrollado el PP en la Comunidad de Madrid

Lo que nos jugamos en este momento es la posibilidad de enterrar de una vez y para siempre una suerte de thatcherismo provinciano en el que una Condesa ha pretendido ser la nueva Dama de Hierro. Una Dama de Hierro cuya única herencia reseñable ha sido la destrucción social de toda una región. Esperanza Aguirre ha representado el intento denodado de transformar el pensamiento de la sociedad, tratando de esconder bajo el falso mantra de la libertad un proyecto dogmático y clasista.

¿Qué aporta usted como futura candidata a la Comunidad de Madrid?  

Aporto la voluntad política y la determinación para poner a todo el sector público a trabajar para que se garanticen los derechos más básicos y fundamentales de toda la sociedad madrileña. Los derechos ciudadanos deben estar garantizados por las instituciones públicas, no podemos seguir dejando que el mercado nos vacíe el alma colectiva. Aporto la fuerza para poder confrontar un modelo thatcherista montado en torno a una entelequia como la de que el libre mercado podría distribuir la riqueza de manera justa. También aporto ilusión. La ilusión de pensar, de creer, de sentir que el cambio es vital si queremos recomponernos como sociedad tras tanto maltrato.

¿Qué siente cuando se conjuga Madrid con el drama de la desnutrición infantil, los desahucios, el desempleo o la destrucción ambiental?

Siento rabia y me doy cuenta que con mis 35 años llevo gobernada por el PP más de 20. Lo que ha soportado la Comunidad de Madrid, sus pueblos, sus plazas, sus habitantes ha sido la operación fallida de una banda de ladrones, que se ha dedicado a traficar con nuestros derechos, malvendiéndolos y dejándonos a merced del abandono. Siento rabia por el drama colectivo y un dolor mayúsculo y profundo por saber que ese drama colectivo no es anónimo, cuenta con miles de nombres y apellidos repletos de vidas y de de historias. Tras el fogonazo del 15-M, de las mareas, de las incesables rebeliones cívicas me doy cuenta que en este Madrid que nos ha dejado la derecha, la honestidad es un ejercicio revolucionario.

¿Cuáles serían sus tres primeras decisiones si alcanzara el gobierno de la Comunidad de Madrid?

La primera decisión sería arrebatar a las grandes empresas los recursos para atender los casos de injusticia social más graves y desesperados. Que un niño, una mujer o un desempleado pasen hambre en Madrid debería ser ilegal. Desde luego, inmoral ya lo es. En segundo lugar abriríamos las puertas y las ventanas de la Comunidad de Madrid para que la gente pudiera entrar, salir, ver con transparencia, participar, codecidir...  Y tras lograr esa legitimidad social, y siendo consciente de su gran dificultad jurídica y técnica, mi tercera decisión sería revertir las privatizaciones de todos los servicios públicos que han sido privatizados.

¿Por qué cree que una política y activista de Izquierda Unida podría llegar en estas circunstancias al gobierno de la Comunidad de Madrid? 

Yo soy educadora social de formación. Mi pedagogo de referencia es Paulo Freire. Él siempre decía que la utopía no era un fin irrealizable, sino más bien, el camino que se hace cada día teniendo como meta la superación de las desigualdades e injusticias. Hemos hecho el camino del 15-M, de las mareas, de la dignidad, de las redes sociales de solidaridad... Si no creyera en que nuestra utopía es realizable, sino tuviera la certeza de que hoy esa utopía realizable es realmente más necesaria que nunca, no me presentaría.

¿Qué papel debe jugar Madrid en un encaje territorial tan violentado y rentabilizado por el PP de Madrid?

Madrid siempre se ha querido configurar en el imaginario colectivo como el lugar de la Corte. Un lugar donde se toman decisiones que afectan a todo el país y donde se marca el futuro de todos. Sin embargo, este Madrid centralista no tiene nada que ver con el Madrid de las mayorías. Frente al Madrid de la Corte, está el Madrid de las plazas. Y en las plazas hay catalanes, andaluces, madrileños, angoleños, argentino, uruguayos... Madrid es el reflejo claro e inconfundible de que España nunca será una grande y libre. España es un país plural en el que Madrid, el Madrid de la gente común, de las plazas y del buscarse la vida de manera honrada, refleja proyectos comunes de convivencia. Cuando la ciudadanía arrebate Madrid a condes y marqueses, demostraremos cómo se puede generar un contexto donde las identidades particulares formen  proyectos comunes.

¿Pero cuál es su idea de Madrid?

Madrid es una playa sin agua. Una va a la playa a disfrutar, a encontrarse con sus amigos, con la naturaleza. En Madrid el mar es su gente. Oleadas de creatividad llenas de un dinamismo que no descansa, a veces más sereno, a veces más tempestuoso. No hay dique que pueda oponer la derecha que pare el mar madrileño. Y ahora hay mar. Mucho mar de fondo. 

¿Qué papel puede jugar IU en este momento de efervescencia política y social donde Ganemos, las convergencias... parecen alterar el mapa político previo a las próximas elecciones locales y autonómicas?

El sueño de poder ser un país mejor se vio brutalmente golpeado tras el referéndum de la OTAN. Izquierda Unida surgió tras aquella derrota colectiva para decir que era mejor seguir juntos y luchar, que dejarse vencer por el desánimo y los sectarismos. IU ha creado un correlato diferente al del poder, luchando por la memoria colectiva, para que nadie olvide quienes son los responsables de habernos traído a este atolladero de la historia. IU, a pesar de sus errores, ha seguido siendo una bandera de dignidad ante un vendaval de chorizos y desmemoriados. En este momento histórico nadie que quiera transformar positivamente nuestro país puede prescindir de una base social, la de Izquierda Unida, que ha resistido y que ha trabajado de manera incansable y en las peores circunstancias por los derechos de todos. IU es en sí una convergencia, en la que la pluralidad forma parte de nuestro ADN. Por ello, IU tiene una voluntad firme y clara de converger, de profundizar en procesos democráticos, de generar redes y tejidos amplios, plurales y transformadores. En eso estamos, y no como paracaidistas, sino día a día.

En un contexto de descrédito de los partidos políticos, ¿no cree que la marca IU podría lastrar sus posibilidades?

Los liderazgos son importantes, pero ninguna transformación social que se precie, que sea realmente profunda responde a liderazgos unipersonales. Creo en los proyectos colectivos y en las miradas grupales. IU además, camina sin prejuicios hacia el encuentro de quienes quieran plantar cara a los que quisieron acabar con la historia. Prefiero a Viki el vikingo más que a Mazinguer. El primero creía en la inteligencia colectiva para superar los obstáculos. El segundo no tenía capacidad para empatizar y su fuerza estribaba sólo en lo que era capaz de destruir. Queremos generar inteligencia colectiva para transformar Madrid.

Escandalizados ante la transversalidad de la corrupción hay quienes sospechan que la corrupción es la factura inevitable de la gestión institucional.

No. Me niego. En ningún caso. La corrupción es la herramienta del capital para someter el poder político a los intereses de una minoría.

¿Cree que además de los miembros de IU que se aprovecharon de las tarjetas Black de Caja Madrid, alguien más dentro de su organización debería asumir responsabilidades políticas?

Un dirigente político debe asumir responsabilidades políticas cuando comete errores que perjudican a la sociedad y a su organización. Considero que en IU alguien debería asumir su responsabilidad y dar un paso atrás.


http://www.quoners.es/debate/crees-que-izquierda-unida-debe-asumir-ciertos-cambios-en-su-coalicion-con-podemos