Publicado: 29.11.2016 17:00 |Actualizado: 29.11.2016 23:34

Un lapsus de Soraya Rodríguez desata la tensión en el Grupo Socialista en el Congreso

Asegura que sólo titubeó al recordar el nombre de Pere Joan, el diputado de Baleares castigado por votar “no” a Rajoy, pero otras versiones confirman que preguntó quién era

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El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, junto a la portavoz adjunta, Isabel Rodríguez, a la salida hoy a de la reunión de la Junta de Portavoces de la Camara. J. J. GUILLEN | EFE

El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, junto a la portavoz adjunta, Isabel Rodríguez, a la salida hoy a de la reunión de la Junta de Portavoces de la Camara. J. J. GUILLEN | EFE

MADRID.— A veces la anécdota se eleva a categoría de noticia, o cualquier detalle desata la tensión. Fue el despiste de Soraya Rodríguez al no acordarse del nombre del diputado balear Pere Joan, castigado por votar “no” a Mariano Rajoy. La exportavoz parlamentaria del PSOE indicó a Público que nunca le preguntó cómo se llamaba, y que sólo titubeó por recordar su nombre.

Sin embargo, otras fuentes aseguran que a Soraya Rodríguez no le salía el nombre y lo preguntó con los términos descritos a la gente que tenía cerca: “¿Cómo se llama éste?”.
También fuentes del PSOE confirman que Soraya Rodríguez es muy mala para los nombres y se despistó un momento.



En el grupo de críticos se tomó el supuesto desplante u olvido como una ofensa. Hubo un murmullo y algún insulto de “cretina”. Antes de empezar el pleno del Congreso, Público habló con Pere Joan y confirmó la versión de que el despiste no había sido casual. Aseguró que ha coincidido con la exportavoz en varios mítines en Baleares y reuniones en Bruselas. “No ha sido casual”, dijo a las 16.00 horas.

Horas más tarde, el diputado balear envió un tuit afirmando que no habían existido tensiones y que sólo había compartido reflexiones con Soraya Rodríguez. Las presiones para que rectificara el diputado fueron constantes toda la tarde, hasta que le doblaron el pulso.

Y luego ya la reunión transcurrió plácida. Para los oficialistas, la mejor del periodo postsanchista. Para los ahora críticos no gustó nada. Un detalle, sin embargo, que se eleva a categoría de enfrentamiento. Así está el Grupo Socialista.