Publicado: 03.04.2015 20:31 |Actualizado: 04.04.2015 13:07

La tibieza del discurso soberanista del PNV marca el Aberri Eguna previo a las elecciones

El lehendakari se desmarca del proceso catalán y no concreta el “nuevo estatus político” que su partido prometió para 2015. La izquierda abertzale insiste en la necesidad de un Estado vasco

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Urkullu (i), y el secretario general para la Paz y Convivencia de su Gobierno, Jonan Fernández, hace unos días. EFE/David Aguilar

Urkullu (i), y el secretario general para la Paz y Convivencia de su Gobierno, Jonan Fernández, hace unos días. EFE/David Aguilar

DONOSTIA.- "En 1839, se abolieron los fueros. Se abolió la lege zaharra (ley vieja) de este pueblo. En 2015, refrendaremos la lege berria (ley nueva). Un acuerdo constituyente para la nueva Euskadi en paz y libertad". El hoy lehendakari, Iñigo Urkullu, pronunciaba estas palabras en octubre 2011, apenas unos días después de que ETA anunciara su cese definitivo de la violencia, y como líder de la oposición al Gobierno vasco de Patxi López. Hoy, la puesta en marcha de ese “nuevo estatus político” que el PNV situó para este 2015, está lejos de materializarse dada la tibieza del discurso soberanista que mantiene el partido nacionalista, sobre todo, a las puertas de las elecciones municipales y forales que tendrán lugar en mayo.

En ese contexto se celebra este domingo el Aberri Eguna –Día de la Patria vasca–, en el que mientras el PNV pretende iniciar un “nuevo ciclo económico y político”, la izquierda abertzale vuelve a aspirar a la construcción de un Estado vasco. Ambas fuerzas nacionalistas, enfrentadas especialmente en este periodo preelectoral en el que han aflorado las acusaciones mutuas, volverán a celebrar este día por separado. El partido en el Gobierno Vasco protagonizará un acto en la Plaza Berria de Bilbao, mientras EH Bildu –partido que engloba a la izquierda abertzale, EA, Aralar y Alternatiba– hará lo propio en Pamplona.

Uno de los asuntos que precisamente enfrenta a ambas fuerzas políticas es la puesta en marcha de ese proceso de construcción nacional. Urkullu ha promovido una Ponencia de Autogobierno en el Parlamento Vasco para fijar el diseño del nuevo estatus político. El mismo martes, el lehendakari volvía a apelar a que ese, el de la ponencia, “es el camino y el método planteado desde el inicio: diálogo, negociación, acuerdo y ratificación”. Desde su creación, en 2014, el órgano ha mantenido 14 reuniones y por ellas han pasado algunos de los principales actores políticos de la reciente historia democrática en Euskadi, entre ellos los exlehendakaris Patxi López y José Antonio Ardanza. Pero por el momento la ponencia se ha quedado en eso, en una suma de opiniones sin una conclusión clara y, sobre todo, sin la fijación de ninguna hoja de ruta.

“Realidades diferenciadas"

Lo que sí ha tratado de dejar claro el propio Urkullu es que sus planes están distanciados de los de CiU, su tradicional socio catalán, que ya han dibujado el camino a la independencia. Preguntado al respecto el pasado martes, el lehendakari remarcaba las diferencias entre Euskadi y Catalunya: “Lo que me interesa es Euskadi y su desarrollo económico, social, político e institucional. Todo lo que suceda en nuestro entorno de Euskadi es una referencia. Hemos visto en el pasado situaciones políticas y contextos vividos en otros entornos que pueden ser también referencia. Pero cuando digo otras realidades lo digo expresamente, otras realidades propias y diferenciadas de Euskadi”, apuntaba, según informó Vasco Press.

Mientras tanto, la izquierda abertzale sí ve un camino a seguir en la vía catalana, con el objetivo de construir un Estado vasco. “Necesitamos, como en Catalunya han sido capaces de demostrar, un pueblo en pie, miles de ciudadanos en la calle demostrando que son los protagonistas y el auténtico motor de ese proceso constituyente que están haciendo en Catalunya y que también necesita Euskal Herria", aseguraba recientemente Hasier Arraiz, líder de Sortu –partido de la izquierda abertzale–.



Los mensajes también serán diferentes en este Aberri Eguna previo a las elecciones. Tal y como explicó el jueves la presidenta del PNV en Bizkaia, Itxaso Atutxa, en esta fiesta reivindicativa a su partido le moverá su “obstinación democrática por que el hecho diferencial vasco, sustentado en la voluntad mayoritaria de su ciudadanía, obtenga el respeto” como nación. “Queremos que el Pueblo Vasco, articulado bajo el proyecto político de Euskadi, sea contemplado como una nación más del mapa de naciones europeas”, aseguraba. Atutxa, que si bien aseguró que este año “marcará el inicio de un ciclo decisivo para el futuro de la nación vasca”, y el de “un nuevo ciclo económico y político”, no concretó los pasos a seguir en ese camino para el reconocimiento nacional, y mantuvo un discurso muy medido respecto al proceso soberanista, propio de su partido en precampaña electoral.

Por el derecho a decidir

Desde EH Bildu se volverá a insistir en la necesidad de la construcción de un Estado vasco, si bien en el manifiesto hecho público con motivo del Aberri Eguna introducen algunos matices: “Partiendo de las diferentes realidades que se dan Euskal Herria, con diferentes ritmos y procedimientos, los procesos constituyentes de los tres ámbitos deben conformar un proceso integrador”. Esos tres ámbitos se refieren a las provincias vascas, a Navarra y a las provincias vascas dentro del Estado francés. A juicio de la coalición, “desde el respeto de todos los derechos humanos, el único camino” para conseguir la creación de ese Estado vasco pasa por “la democracia” y “el respeto de la voluntad de la ciudadanía, es decir, el derecho a decidir”.

Su ejemplo vuelve a ser Catalunya, porque de la misma manera que allí CiU y ERC reivindican poder tomar sus decisiones al margen de los cauces establecidos para ello dentro del Estado, EH Bildu cree que “como ciudadanos y ciudadanas vascas”, estos no quieren tener “solo la posibilidad de vivir en Euskal Herria”. “También queremos decidir cómo queremos vivir. Queremos decidir todo en Euskal Herria”, advierten en su texto. Para ello abogan también por “construir puentes entre los pueblos sin estado que comparten luchas y sueños” como los suyos. “Debemos ir de la mano, buscar sinergias”, insisten.

La mayoría sindical vasca también se sumará a las celebraciones del Aberri Eguna. ELA, el sindicato con más fuerza en Euskadi, ha hecho un llamamiento a la participación en las movilizaciones de este día mostrándose convencido de que “la lucha por la soberanía” vasca “ganaría una enorme credibilidad y concitaría adhesiones ampliamente mayoritarias” si los sectores nacionalistas fueran “capaces de situar la justicia social, la igualdad y la solidaridad en el centro de la vida política” y de la “identidad nacional”. LAB, por su parte, cree que “el camino a la independencia es la única oportunidad para dejar de lado ese porvenir oscuro” que, según dice, se está dibujando, y “construir otro”.