Publicado: 03.04.2014 11:26 |Actualizado: 03.04.2014 11:26

El torturador Muñecas: "Yo nunca conocí al señor…"

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El excapitán de la Guardia Civil Jesús Muñecas Aguilar, de 75 años, ha negado haber conocido a Andoni Arrizabalaga, la víctima a la que supuestamente torturó en agosto de 1968, delitos por los que se les pide la extradición.

Durante la vista celebrada en la Audiencia Nacional, el presidente del tribunal, Alfonso Guevara, ha recordado a todas las partes que era una vista de extradición a Argentina, y que no podía entrar en el contenido de los delitos por lo que se solicita su procesamiento.

"Me opongo". Así ha respondido Muñecas a la pregunta de si accedía a su extradición a Argentina.

Al término de la vista, cuando el excapitán ha tomado la palabra ha intentado negarlo todo.

Con voz profunda, casi gutural, ha asegurado:

- "Yo nunca conocí al señor..."

- Guevara: "Ya hemos dicho que no forma parte de este procedimiento... ¿Algo más?"

- Muñecas: "No, nada".

Durante la vista, la Fiscalía se ha negado a la extradición del excapitán Muñecas porque los delitos de torturas cometidos contra Andoni Arrizabalaga, en 1978, están prescritos, tanto en el Código Penal de entonces, de 1973, como en el actual. Los plazos, en ambos supuestos, "se habrían cumplido los plazos con generosidad", ha argumentado el fiscal, Pedro Martínez Torrijo.

La fiscalía ha añadido que el tratado de extradición firmado entre Argentina y España, en su artículo 7, prevé la denegación en los casos de delitos cometidos por los nacionales de ambos países contra nacionales de sus propios territorios.

Incluso la jurisprudencia de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo "avalan este criterio de subsidiariedad de la justicia universal que esgrime Argentina en la jurisdicción del país", ha asegurado el fiscal.

Pero Martínez Torrijo ha abierto una puerta: la posibilidad de que Muñecas sea juzgado en España,para satisfacer el deseo de justicia de las víctimas. Sin embargo, el fiscal ha realizado este argumento después de insistir reiteradamente que los delitos habían prescrito.

El fiscal ha citado el lugar, incluso, donde tendría que interponerse la denuncia: Azpeitia, cabeza del partido judicial al que pertenece Zarautz, el lugar en el que presuntamente se cometieron las torturas. "Cabe la posibilidad al Gobierno argentino" de denunciar los hechos en el juzgado decano de Azpeitia. "Eso daría a las victimas la posibilidad de acceder al procedimiento, ser oídos por un tribunal español y de alguna forma satisfacer el deseo de justicia que les ha llevado a solicitarla en Argentina", ha apostillado el fiscal.

Cabe la posibilidad de que el Gobierno argentino denuncie los hechos en Azpeitia, según el fiscal

Para la abogada de la acusación en Argentina, Ana Messuti, el fiscal ha aplicado en su argumento el principio de derecho internacional basado en "o lo entregas o lo juzgas". (Aut dedere aut punire).

La defensa del excapitán ha negado la mayor: Muñecas tiene "la seguridad absoluta que no ha participado nunca en hechos como los que se relatan en la demanda extradicional".

Su abogado defensor ha asegurado que su cliente necesita el remedio de la Justicia. Muñecas ha sido imputado, según su letrado, "por unos hechos que a día de hoy desconoce si ni siquiera pudieron llegar a existir".

En el expediente, ha argumentado, no hay ninguna declaración o informe médico que avale las torturas a Arrizabalaga, y además resulta "imposible" que la víctima haya ratificado sus lesiones en Argentina porque falleció en 1984.

Para su defensa, es evidente que la extradición contra el excapitán es "un caso fraude hasta en Argentina", ya que el propósito de los querellantes es "fraudulento", porque en Argentina no tiene en su ordenamiento los delito de justicia universal, incluido el de torturas,  y la extradición se basa en un delito común del Código Penal.

Su abogado sostiene que, en una página web donde se publica el testimonio de Arrizabalaga, no figura el nombre del excapitán Muñecas. "Pero lo más llamativo es que cita a una serie de señores que supuestamente le torturaron y no menciona a Jesús Muñecas, sino a otro señor. Es otro capitán con otro nombre", que no ha revelado en la vista.

Nadie ha visto entrar al exguardia civil Muñecas en la sede de la Audiencia Nacional de la calle Prim, pero sí ha salido a la vista de las cámaras protegido por un paraguas para no ser reconocido.