Publicado: 05.12.2013 07:00 |Actualizado: 05.12.2013 07:00

"Tenemos que hacer la transición hacia un mundo que no dependa del crecimiento"

Marcellesi afirma que los verdes crearían dos millones de empleos sostenibles en siete años. Recuerda que Equo marca el paso al PSOE en la celebración de primarias abiertas.

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Es uno de los artífices de Equo, la unión de todos o casi todos los partidos verdes españoles en una única formación política, y el que impulsó el germen de esa integración con la creación de la Coordinadora Verde de Hondarribia. Florent Marcellesi (Angers, Francia, 1979) dio ayer el paso y anunció su intención de encabezar la candidatura de los ecologistas españoles en las próximas elecciones europeas. Él es uno de los candidatos que se presentarán así a las primarias del partido, las primeras abiertas a la ciudadanía que realiza una organización política en España. No es la primera vez que concurrirá a unos comicios comunitarios ya que en 2004 lo hizo con los verdes franceses. Es ingeniero de Caminos y se define como activista e investigador. En mayo, publicó el libro Adiós al crecimiento. Vivir bien en un mundo solidario y sostenible (El Viejo Topo, 2013). La entrevista tuvo lugar el pasado martes en la sede madrileña de Público.

Es la segunda vez que se presenta a unas elecciones europeas, si bien la vez anterior lo hizo en representación de un partido diferente de un país distinto. ¿En qué se diferencia esta de la primera?

La ilusión la tenía hace 10 años y hoy la tengo igual. Quizás más esta vez. Pero desde luego que hay diferencias muy importantes. En 2004 yo me presenté como un candidato joven pero bastante lejos en la lista. Fue para aprender a hacer campaña, para aprender de la ecología política y de la gente que sabe. Ahora tengo la experiencia. Esa es la gran diferencia. 

¿Ese será el valor que defenderá respecto al resto de los candidatos?

Es muy importante estar preparado, porque al final la persona que se elija en las primarias va a ser el cabeza de lista que tiene que tener un bagaje político y social suficiente como para poder enfrentarse a una campaña que puede ser dura en algunos casos. Porque el mundo político no es un mundo de buenistas. También se tiene que tener la capacidad de explicar un proyecto y transmitirlo de forma simple y radical.

Le pido pues dejar de lado los buenismos y que me diga en qué se diferencia usted de otra de las aspirantes que ha dado el paso, la coportavoz de Equo Reyes Montiel. ¿Por qué es mejor?

Yo lo que propongo es un perfil claro. Tengo experiencia política europea porque he trabajado en el Parlamento Europeo. Conozco muy bien las instituciones europeas y el Partido Verde Europeo porque he sido secretario internacional de los verdes españoles. Tengo un perfil europeo porque llevo a Europa en el cuerpo. Mis abuelos son polacos por una parte, corsos por la otra, mis hijas son francoespañolas, por lo que soy el reflejo de una Europa mestiza. Lo llevo en el cuerpo y realmente creo que es importante para transmitir una esperanza cuando tienes un proyecto como los verdes, que es tan europeísta. También creo que el perfil de activista y de investigador, que piensa y actúa a la vez, puede ser muy potente para llegar a gente muy diversa.       

Después del esfuerzo que han hecho por unir a los verdes españoles en torno a Equo. ¿Teme que las primarias puedan producir un cisma interno?

No lo creo. No he visto una madurez en el movimiento verde como el que existe en este momento. Hay muchas ganas de trabajar de forma conjunta y esas primarias son una buena prueba de que existe esa madurez en este momento. Un movimiento que no tiene madurez y confianza interna no es capaz de montar un proceso tan largo y tan interesante. Por tanto, no veo ese riesgo. 

¿Qué piensa cuando el PSOE dice que es el primer partido que va a hacer primarias?

Puede que sea porque no se leen los periódicos o porque les falta humildad. Pero desde luego tienen que darse cuenta de que van a remolque.

En cuanto a su proyecto económico llama la atención su defensa del decrecimiento en un momento en el que la obsesión por el crecimiento alcanza a todos los partidos. 

Estamos viviendo un dilema bastante importante. En tiempos de recesión la sociedad del crecimiento donde estamos viviendo nos lleva al colapso social. Llegamos entonces a situaciones de pobreza -tenemos a cinco millones de pobres más cada año en Europa-, de desempleo -hay 26 millones de parados- y a una desigualdad cada vez mayor entre ricos y pobres. Pero si volvemos a la senda del crecimiento podemos llegar al colapso ecológico que produzca una crisis energética, climática y alimentaria. Por eso tenemos que encontrar una tercera vía que no sea la del crecimiento. Hacer la transición hacia un mundo que no dependa del crecimiento y que determine cómo vamos a crear empleo, repartir trabajo y riquezas de forma potente sin tener que tener un bien que crezca todos los días. 

¿Dónde crear entonces trabajo y bienestar?

Uno de los puntos fuertes que tenemos los verdes europeos es justamente haber previsto esto, y por ello hemos propuesto los empleos verdes. En vez trabajar para construir coches se debe trabajar para construir autobuses. Esa es la gran diferencia. Son empleos que necesitan mucha mano de obra porque como tenemos menos energía y somos más sostenibles necesitamos mucho más empleo. Ecología y empleo van de la mano, y no como dicen otros, que la ecología destruye el empleo. Son ellos los que tienen a seis millones de desempleados en España. La Organización Mundial del Trabajo (OMT) nos dice que si de aquí a 2020 ponemos en marcha este gran acuerdo verde -el New Deal verde- podemos conseguir dos millones de empleos más en España. 

¿Van encauzando las diferencias que existen entre los verdes europeos y, más en concreto, las discrepancias que mantienen con sus colegas alemanes, en lo que parece un reflejo de los polos enfrentados en la UE?

Ha dicho usted la palabra. Es el reflejo porque Europa es plural y eso es lo bueno. Europa es un intento histórico de unir culturas y lenguas con un fondo común muy importante. En el Partido Verde Europeo más allá de las diferencias que podamos tener tenemos un fondo común en la idea que tenemos de unión en la diversidad, de modelo productivo de consumo, de cambiar este mundo o de luchar contra el cambio climático. Con los verdes alemanes hay una gran coincidencia por lo menos en todos los temas ecológicos. Creemos que el mundo en el que vivimos es utópico, y el que proponemos es el realista.

En el caso de que no obtengan mayoría, ¿se plantean los verdes europeos apoyar a un presidente de la Comisión socialdemócrata, como Martin Schulz, o representante de la izquierda europea, como Alexis Tsipras?

Está usted preguntando con cinco meses de antelación. Ahora mismo en el Partido Verde Europeo también hay primarias, en las que se presentan cuatro candidatos. Los verdes europeos vamos a apoyar al candidato que salga de esas primarias para ser presidente de la Comisión. Ya veremos después, una vez que pasen las elecciones europeas, cuáles son las fuerzas reales de cada cual.

¿Considera positivo el acuerdo alcanzado por los socialdemócratas alemanes con el partido de Angela Merkel?

No, no es bueno. Realmente lo que hace es pensar primero en Alemania, lo cual es legítimo, pero no tiene discurso europeo. Quieren que Europa se alinee a las propuestas alemanas. Y eso nos bueno para nadie. Ni para nosotros que estamos en el sur periférico ni para los propios alemanes, que saben que necesitan más Europa.

Se habla de que otra Europa es posible. ¿Sería posible que me planteara algunas propuestas concretas para que eso se cumpla?

Otra Europa es posible y es también posible que le cuente nuestras propuestas. Veo cuatro pilares importantes. Lo primero es reinventar Europa desde la paz y desde la solidaridad, porque tenemos que recordar que desde hace 60 años vivimos en un continente con paz. Y respecto a la solidaridad, porque tenemos que crear un espacio común. Por ejemplo, en el caso de los desempleados, debería haber una seguridad social europea. El segundo pilar sería la transición ecológica de la economía, lo que implicaría la creación de empleo a través de un modelo sostenible - hasta seis millones en Europa-. El tercero, la regeneración de la democracia, para lo que propongo un proceso constituyente para que sea la ciudadanía la que diga qué Europa queremos. Finalmente, quiero una Europa de los derechos humanos, lejos de la Europa de las cuchillas de Melilla.

El otro día Tony Blair decía que Europa tiene que recuperar poder en el mundo, que tiene que ser hegemónico.

Hegemónico no, tener poder en el mundo sí. Tenemos que saber que estamos viviendo en un mundo multipolar. Hay diferentes bloques que son muy importantes: China, Rusia, EEUU, Brasil... Y no podemos pecar de ingenuidad. Por ejemplo Rusia está haciendo presiones muy importantes y muy duras para que Ucrania no firme el acuerdo de asociación con Europa. Es muy interesante ver que allí hay mucha gente que sigue viendo a Europa como un horizonte de paz y democracia, que nos sirve para ver la imagen que transmitimos. Europa tiene que tener por tanto una voz propia en la ONU, es algo básico.

¿También un único ejército?

Me parecería lógico, sí. Si la idea que tenemos es una Europa federal mucho más unida es lógico que todos los gastos -no sé cuántos gastos inútiles tenemos en España- se vayan federando a nivel Europeo. Pero hay que matizar esta cuestión. Debe ser una Europa de la paz que no esté basada en el poder militar sino que más bien tenga una fuerza civil de intervención. 

Existe un debate sobre la posibilidad de que Turquía entre en la Unión Europea. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Es un asunto peliagudo. Es cierto que la entrada de Turquía en la UE cambiaría la forma de la unión: o se entiende como un club cristiano, o se entiende como una comunidad de destino basada en otros valores como el humanismo. Desde este último punto de vista me parece lógico que Turquía quiera entrar en la UE. Pero hay otro tema más estructural. ¿Es Turquía un país democrático? ¿Respeta a sus minorías étnicas? Desde luego si no lo hace yo creo que no tiene entrada en la UE por motivos políticos.

En las elecciones europeas se cumple lo que desde Equo reclaman para el resto de procesos electorales, y que es la existencia de una circunscripción única. ¿Cree que si en estas elecciones Equo no consigue representantes es difícil que los logre en otros procesos?

Habría que darle la vuelta a la pregunta. ¿Cree que Equo va a conseguir tantos diputados? Yo creo que sí lo vamos a conseguir. Tenemos una circunscripción única y hay un espacio que está dispuesto a votar a Equo y lo estamos viendo en los sondeos. En todos ellos, ya sean a nivel estatal, en Madrid o en Euskadi, nos dan muchos más votos que hace dos años. Además, si conseguimos unir a más fuerzas a este proyecto, podemos conseguirlo. Va a ser un hito muy importante porque va a ser el primer diputado elegido en unas listas propias de los verdes en España.

Precisamente quería preguntarle cómo van las negociaciones tanto con Compromís como con IU para esa alianza para las europeas.

Quien va a decidir finalmente con quién vamos es la militancia, por lo que yo acataré lo que diga la afiliación. No creo que sea el papel de un candidato hablar de cómo van las negociaciones. Yo lo que creo es que tenemos una oportunidad única para presentar un espacio verde en el Estado español, que a nivel europeo es muy importante -es la cuarta fuerza en el Parlamento Europeo-, y además con nuestros socios naturales. En el Congreso tenemos, por ejemplo, un diputado con Compromis.

Al margen de las negociaciones, imagino que usted tiene una preferencia.

Creo que ha quedado claro con lo que he dicho antes. Lo que quiero es que sepamos hacer vivir en España el espacio verde europeo al cual pertenecemos. Hay una gran parte del electorado que quiere votar una opción verde en España. Por supuesto haremos todo con humildad y con la puerta abierta hacia otros.