Público
Público

El tribunal de La Manada trató que el juez González modificase la redacción de su voto particular por "ofensivo"

El presidente del tribunal intentó convencer al magistrado para que retirara menciones como la que realiza sobre el momento en que la víctima perdió su virginidad, según informa 'El Confidencial'.

Publicidad
Media: 3
Votos: 1

Concentración contra la sentencia de 'La Manada' - EUROPAPRESS

El tribunal de La Manada trató que el juez Ricardo González retirase algunas palabras e ideas en la redacción de su voto que podían resultar ofensivas, según informa El Confidencial. Algunos magistrados, entre ellos José Francisco Cobo, trataron de convencerle de esta idea aunque no lo consiguieron, tal y como demuestra el resultado final que se hizo público hace unos días. Durante los seis meses que el tribunal dedicó a redactar su sentencia las discrepancias entre los magistrados fueron en aumento. Esta disparidad de criterio supuso que estos no fueran condenados por unanimidad y González aprovechó para criticar la postura de sus compañeros, según el artículo de este diario.

El presidente trató de limar, sin éxito, algunos detalles reflejados que los jueces de la mayoría consideraban innecesarios como, por ejemplo, la mención en el voto particular cuando la víctima perdió la virginidad, según el artículo. Siguiendo esta misma línea, el juez que se pronunció a favor de la absolución considera que esto es un signo de "madurez" y apoya la idea de que la víctima decidió de manera autónoma e independiente mantener relaciones sexuales con sus cinco agresores. "Los individuos, con independencia de su sexo, han alcanzado de hecho un considerable grado de libertad para autodeterminarse sexualmente", redactó González. 

El presidente trató de limar, sin éxito, algunos detalles reflejados que los jueces de la mayoría consideraban innecesarios

"No aprecio en los vídeos cosa distinta a una cruda y desinhibida relación sexual, mantenida entre cinco varones y una mujer, en un entorno sórdido, cutre e inhóspito y en la que ninguno de ellos (tampoco la mujer) muestra el más mínimo signo de pudor, ni ante la exhibición de su cuerpo o sus genitales, ni ante los movimientos, posturas y actitudes que van adoptando", dice el voto particular. "No puedo interpretar en sus gestos, ni en sus palabras (en lo que me han resultado audibles) intención de burla, desprecio, humillación, mofa o jactancia de ninguna clase. Sí de una desinhibición total y explícitos actos sexuales en un ambiente de jolgorio y regocijo en todos ellos, y, ciertamente, menor actividad y expresividad en la denunciante", concluye.

El ministro de Justicia Rafael Catalá, que cuestionó al juez por no estar en plenas facultades asegurando que tenía algún "problema singular", defendió la necesidad de trabajar "fundamentalmente en la formación, en la sensibilización, en el establecimiento de una cultura que fortalezca la igualdad y una visión de género en todas las políticas públicas". Destacó que el lenguaje judicial no puede humillar a la víctima.