Publicado: 23.12.2013 11:48 |Actualizado: 23.12.2013 11:48

El TSJ de Madrid blinda los correos de Blesa con la etiqueta de "íntimos"

Prohíbe al juez Silva usarlos en su defensa. Sólo admite que los mails sobre la "frivolidad y gestión desleal en la compra del Banco de Miami" tienen relación con las causas contra el expresidente de Caja Madrid

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Los correos de Blesa son 'íntimos' y no pueden ser usados por el juez Silva en su defensa. Con esa contundencia se ha pronunciado la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid en un auto en el que ratifica la decisión del instructor de la querella contra Silva, Jesús Gavilán, de no conceder al querellado la utilización del contenido de los mails para justificar sus actuaciones contra el expresidente de Caja Madrid, a quien mandó a la cárcel dos veces entre mayo y junio de este año.

La Sala sólo reconoce que "podría tener relación" con las causas contra Blesa la parte de los correos que la defensa del juez Silva identifica con el epígrafe "correos sobre la frivolidad y gestión desleal en la compra del Banco de Miami". La vinculación sería con las causas originales contra el exbanquero: la investigación de un crédito de 26,6 millones de euros al expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, cuando éste era consejero de Caja Madrid, y el caso por la presunta ilegalidad de la compra por la caja del City National Bank of Florida.

Sin embargo, el tribunal madrileño añade que ni siquiera éstos tienen relación con la causa que se sigue por prevaricación, retardo malicioso en la administración de justicia y delitos contra la libertad contra el juez Silva. De todos los demás correos, como los referentes a gestiones de Blesa para el expresidente Aznar y una empresa de armamento, el pago de facturas a la trama 'Gürtel', o "falta de soporte justificativo para la toma de decisiones", el TSJ de Madrid indica que no tienen vinculación con las causa contra el exbanquero que investigó Silva.

El tribunal que ha ratificado la decisión del juez Jesús Gavilán estuvo presidido por Gerardo Martínez Tristán, recién elegido vocal del Consejo del Poder Judicial a propuesta del PP y recusado sin éxito hace unas semanas por el PSM por ampliar la sala que debe decidir sobre el proceso de privatización de la sanidad madrileña. Los socialistas argumentaban que está casado con una consejera del Gobierno del PP en Castilla-La Mancha, y antigua alto cargo de la Comunidad de Madrid.

Junto a Martínez Tristán han tomado la decisión las magistradas Paz Redondo y Susana Polo, ésta última como ponente. La Sala entiende que el juez Gavilán actuó correctamente al establecer el 28 de octubre que el juez Silva podía acceder a los más de 8.000 correos de Blesa intervenidos en sus causas en los juzgados de Plaza de Castilla, y precisar el 4 de noviembre que ya no podía hacerlo.

El tribunal recuerda que el instructor condicionó su primera resolución a un examen previo de los mails para excluir los que "cercenarán" la intimidad de Blesa. Y el 4 de noviembre, decidió que la práctica totalidad de los correos afectaban a la intimidad del exbanquero y eran irrelevantes para la causa.

Sobre la alegación del juez Silva de que era materialmente imposible que el juez Gavilán hubiese tenido tiempo de examinar los correos de Blesa para decidir sobre cuáles eran íntimos o no, la Sala dice que es una "manifestación gratuita", pese a recordar que el instructor consideró innecesaria la lectura completa e íntegra de todos los mails, y que hizo una comprobación "individualizada pero general". Para el TSJ madrileño, lo hecho por Gavilán fue un "correcto análisis" de los correos "en base a las carpetas que integran los mismos".

El tribunal concluye que la prohibición de acceso y uso de los correos de Blesa por el juez Silva no es arbitraria ni irrazonable, por considerar que el recurrente no ha acreditado que la prueba denegada sea decisiva en términos de defensa, o en que podría variar la instrucción con el examen de la totalidad de los mails intervenidos al exbanquero.

El juez Silva, en su declaración como imputado ante Gavilán, destacó que los correos que podían considerarse íntimos de los 8.000 de Blesa no llegaban al 10%.