Publicado: 30.10.2014 00:00 |Actualizado: 30.10.2014 00:00

UPyD venderá 'chapas contra la corrupción'

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"Yo denuncié a Bankia" o "Yo denuncié a Pujol". Así rezan las chapas que UPyD pondrá a la venta próximamente con el objetivo de recaudar fondos que permitan a la formación seguir personándose en causas penales como estas. La líder de la formación, Rosa Díez, ha anunciado este miércoles el lanzamiento de esta nueva campaña con la que pretenden pedir ayuda a los ciudadanos para poder seguir "combatiendo la corrupción".

"Saldremos a la calle [con mesas "petitorias"] no a dar la chapa, sino a vender chapas", bromeó Díez, "para que la gente se convierta en protagonista de esta lucha", agregó. "Es una oportunidad para que los ciudadanos se comprometan y aporten su granito de arena comprando una chapa —fiscalizada por el Tribunal de Cuentas, destacó— por cinco euros", vendió. "Una chapa o todas las que quieran", añadió después. 

Para justificar su petición, Díez desglosó los gastos que hasta el momento ha desembolsado UPyD para querellarse en casos como las preferentes de Bankia, contra la destrucción de los discos duros de Bárcenas, los cursos de formación en Andalucía, contra Artur Mas —por desobediencia con respecto a la consulta soberanista del 9-N, o contra la privatización de la sanidad madrileña, entre otros. Un total de 25 procedimientos que ascienden a un coste de 264.905 euros. "Una gran cantidad para un partido que tiene 4,5 millones de presupuesto", defendió, aun reconociendo que pasando esas cifras a porcentaje apenas alcanza el 5%. "Esa cantidad multiplica por cinco todo lo que el partido gasta en el mantenimiento de las sedes, es un tercio de lo que recibimos de las cuotas de afiliados y un 13% de las subvenciones públicas que obtenemos", argumentó. Por ello, y porque "aún queda mucho por hacer", UPyD solicita "ayuda para poder seguir".

No obstante, Díez asumió también que los ciudadanos ya aportan dinero a su causa. "Recibimos dinero de todos los españoles a través de los Presupuestos Generales del Estado y una manera de devolvérselo es defendiendo el interés general de la población", mitineó, presentando a UPyD como la formación que cubre las "ausencias" de unas instituciones "politizadas" como la Fiscalía General del Estado, la Fiscalía Anticorrupción o la Abogacía del Estado. "Si estuviéramos en una democracia seria, ésta no sería una tarea de UPyD, pero un partido político tiene que estar al servicio de los ciudadanos", continuó. E instó a esos mismos ciudadanos a hacer un sobreesfuerzo para ayudar a la causa magenta: "A quien quiera comprometerse más, que aporte más", concluyó.

Tanto se empeñó Díez en erigirse como azote de la corrupción que incluso argumentó que no le importaba no ganar votantes por ello. "La rentabilidad de nuestras acciones es política, es la regeneración democrática, no electoral", defendió. "Y si conseguimos que 100 ladrones vayan a la cárcel, aunque no consigamos ningún voto, mejor 100 ladrones en la cárcel y cero votos que 10 millones de votos y 300 corruptos sueltos", respondió tras ser preguntada por el posible trasvase de electores hacia la formación que lidera Pablo Iglesias, Podemos.

"Aunque resulte extraño no hacemos esto por querer capitalizarlo electoralmente, aunque nos pueda dar pena que nuestro mensaje lo capitalice otro", continuó. "Aunque eso también está por ver...", agregó. "Hacía falta un partido que hiciera de la regeneración su bandera y eso es la esencia de lo que somos", agregó Díez, "y no nos vamos a distraer porque también queremos ganar las elecciones y nadie nos va a desanimar", sentenció.

Por otra parte, la líder de la formación magenta volvió a defender su postura respecto a la reciente salida del ya exeurodiputado Francisco Sosa Wagner. Frente a los ataques recibidos por ser, según sus detractores, una capitana "autoritaria", Díez argumentó que un portavoz no puede ir por libre porque "porta la voz" del partido y que por elló se le retiró dicho cargo en Europa después de que Sosa Wagner apoyara a Jean Claude Juncker o se posicionara a favor de un pacto con Ciudadanos.

Asimismo, destacó que la decisión de Wagner de renunciar al acta de eurodiputado y pedir la baja en el partido era del propio eurodiputado. "Él tomó la decisión", insistió. Y para ejemplificar su defensa de la democracia interna que, según ella, impera en su partido, prometió no abrir expediente a Enrique Calvet, el sustituto de Sosa Wagner y que también acusó a Díez de estar llevando a la formación "a la catástrofe". "Él no es un portavoz del partido y, como tal, no tengo nada que de ir al respecto. Tiene libertad de expresión", zanjó Díez.


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