Publicado: 17.11.2014 08:00 |Actualizado: 17.11.2014 08:00

UPyD y Ciudadanos, condenados a no entenderse

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Ninguno cierra puertas a nada todavía, pero el punto de encuentro entre UPyD y Ciudadanos (C's) se vislumbra aún alejado. Tanto que no parece que en la reunión que el jueves mantendrán los principales dirigentes de ambas formaciones, Rosa Díez y Albert Rivera, respectivamente, vaya a terminar con el anuncio de una candidatura común de cara a las próximas municipales y autonómicas de 2015.

Los dos partidos comparten ideales, pero sus estrategias para llegar a ellos difieren en cuestiones que, si bien son menores para los catalanes, no lo son tanto para los magentas. A ello se une, además, la desconfianza que sembró en las filas de UPyD la propuesta de pacto lanzada por Rivera la semana pasada a través de Twitter, cuando aún estaban pendientes de mantener más reuniones para negociar al respecto.

"Parece que no quieren pacto, que quieren ir finalmente solos a las elecciones y por eso han hecho propuestas irrealizables", apuntan desde UPyDDicha proposición consiste en organizarse para convocar unas primarias en las que militantes de ambos partidos elijan una lista conjunta, así como elaborar un programa común; "un acuerdo político" que presentarían "en toda España". "Mismo programa, con líneas básicas a seguir en todas las comunidades y ayuntamientos; y mismas listas, y que esas listas tengan un alto valor democrático por la forma en la que se elegirían los candidatos", especifica un dirigente de C's.

Es decir, prácticamente constituirían un partido nuevo formado por miembros de ambos, aunque las dos formaciones mantendrían sus siglas y su identidad. Algo "irrealizable" a día de hoy para UPyD, que considera que la otra parte de la mesa de negociación "quiere ir por una autopista cuando hay que ir por carreteras locales", metaforizan. "El pacto, en los términos en los que está planteado, es rechazable en términos generales, para empezar, porque nuestros estatutos impiden esas primarias conjuntas", reconoce un alto cargo conocedor de estas reuniones. "Parece que no quieren pacto, que quieren ir finalmente solos a las elecciones y por eso han hecho propuestas irrealizables", añaden desconfiados, advirtiendo también de que, a pesar de todo, siguen abiertos a debatir.

Y es que la apuesta por la regeneración democrática que ambos defienden frente a la "incapacidad" que -en opinión de ambos- ha demostrado el sistema bipartidista para llevarla a cabo, la bandera de la lucha anticorrupción que ambos izan -aunque con distintas maneras de mostrarla-, y la defensa de la unidad de España que les une -al menos en gran parte- no son suficientes para UPyD. "Los partidos no pueden hacer política con grandes conceptos, no se puede tratar al ciudadano como si fuera tonto vendiéndole banalidades", opinan las citadas fuentes, que consideran que un pacto en Catalunya sí sería viable -porque C's tiene "entidad propia"- pero no así en el resto de España, por la "incapacidad de Ciudadanos para concretar qué modelo quiere para el resto del país". "Nos choca que hagan una propuesta tan amplia cuando no ha habido oportunidad de concretar nada. No vale la generalidad para concurrir a unas elecciones municipales y autonómicas", señalan los magentas.

Con ello, hacen referencia -entre otras cuestiones- a las contradicciones en las que, según UPyD, recae C's una y otra vez. Así, ponen como ejemplo la propuesta que Rivera lanzó a Rajoy como solución para "acallar a los nacionalistas catalanes" tras el 9-N. "Le dijo que negociase un régimen fiscal especial para los catalanes, cuando esto ni siquiera se volcó en nuestra mesa de negociación y saben que nosotros defendemos que todas las comunidades tienen que ser iguales", lamentan.

De otro lado, desde UPyD también consideran inadmisible la "política de expansión" de C's por el resto de España. "Ellos priman los intereses locales por encima del interés general. Han pactado hasta con 16 partidos distintos, con los que se han coaligado o a los que han absorbido, y algunos de ellos tienen incluso tintes caciquiles", denuncian. Desde Ciudadanos se defienden argumentando que ellos no incorporan partidos en su formación, sino que añaden a "personas" procedentes de "partidos que se han disuelto".

Pero para la directiva que lidera Rosa Díez, absorber a formaciones localistas -como el Partido Regionalista de Castilla y León, entre otras- puede suponer, además de una pérdida de identidad que ellos no están dispuestos a asumir, un coladero por el que los corruptos o poco dignos de portar sus siglas puedan entrar. Y citan como muestra el caso del alcalde de Serranillos del Valle (Madrid), Antonio Sánchez, que fue encarcelado en el marco de la operación Púnica y que ocupaba el puesto 22 en la candidatura europea de Ciudadanos como fruto del acuerdo entre C's y Unión Demócrata Madrileña (UDMA).

Otro caso que supone un escollo en la negociación es, precisamente, el de la imputación del exdiputado de C's en el Parlament Jordi Cañas. Desde Ciudadanos defienden que su imputación por parte del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya "no tiene nada que ver con corrupción política" -se debe a un presunto delito fiscal que desde el partido aseguran que habría cometido "antes de dedicarse a la política y antes incluso de que existiera C's"- y que Cañas fue "más allá" de lo que exige el partido al dejar su escaño. "Nuestros estatutos establecen la expulsión cuando se está imputado por corrupción política o cuando se abre juicio oral por cualquier delito penal", aclaran desde la directiva de Ciudadanos. "Él ha dejado libremente el aforamiento como diputado", recuerdan, defendiendo, asimismo, su presunción de inocencia. Desde UPyD reprochan, en cambio, que aunque haya dejado su cargo como parlamentario, el partido le ha mantenido unido a sus filas como asesor de uno de sus eurodiputados: Juan Carlos Girauta. "Es uno de los elementos que no invitan a una unión a ciegas", sentencian.

"En UPyD hemos celebrado más de 600 primarias; en Ciudadanos, unas seis"De hecho, la organización interna de ambas formaciones es una de las mayores piedras por saltar en el camino de la negociación. Aunque Ciudadanos se declara adalid de la transparencia y la lucha anticorrupción empezando desde sus propias filas, desde UPyD se reconocen mucho más severos al respecto, tanto en transparencia interna como en lo que se refiere a la elección de sus dirigentes. "En UPyD hemos celebrado más de 600 primarias; en Ciudadanos, unas seis", presumen las fuentes de la formación magenta. Los catalanes, por su parte, defienden que ambos, como partidos nuevos que son, han de tener "la máxima democracia interna y la máxima transparencia". "Defendemos las primarias, igual que ellos", argumentan, dispuestos a analizar sus reglamentos para ver cómo podrían organizarse estas cuestiones de cara a un pacto electoral. La formación de Rosa Díez, insiste: "Transparencia Internacional nos ha calificado con un 9 sobre 10; Ciudadanos sacó un 3", zanjan.

Pese a todo, las fuentes consultadas de ambas formaciones se muestran abiertas a seguir debatiendo puntos en los que sí pueden confluir, como los cambios a promover en la ley de partidos, en la financiación de las formaciones políticas o en la Administración Pública en general, a fin de combatir la corrupción. Desde Ciudadanos se muestran "optimistas" de cara a la reunión del jueves. Tienen prisa por saber "lo antes posible" si habrá candidatura común en mayo del próximo año o, de lo contrario, tendrán que empezar a organizarse solos para concurrir a las elecciones. Desde UPyD acudirán "con intención de seguir hablando sobre posibles puntos en común", pero no sobre una propuesta "tan general que sería fácil que coincidiera hasta con PP y PSOE". Si todo va bien, es posible que haya un principio de acuerdo en cuanto a ciertos puntos de sus programas. Si no, C's lo tiene claro: "Cada uno competirá por su lado y los ciudadanos elegirán su opción".