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Urkullu intenta dar la puntilla al tripartito

El líder del PNV acusa a sus socios en el Ejecutivo e Vitoria de deslealtad. Carga contra Rodríguez Zapatero por no responder a su oferta de “mano tendida”.

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El diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, lanzó la piedra el miércoles. Y ayer Iñigo Urkullu, presidente de la Ejecutiva del PNV, enseñó la mano. El líder de los nacionalista aprovechó su intervención en Los Desayunos de Europa Press, para dejar claro que considera que el tripartito del lehendakakri, Juan José Ibarretxe, se tambalea y que los culpables de su debilidad no son otros que sus socios de Gobierno, Eusko Alkartasuna (EA) y Ezker Batua (EB).

Según Urkullu, ni sus palabras ni las de su compañero de formación, José Luis Bilbao, deberían haber sorprendido a nadie porque, recalcó, en los últimos tiempos han sido estos dos partidos los que han dado muestras de deslealtad. Y concretó que los dirigentes de EA han lanzado “constantes descalificaciones” hacia el PNV, mientras que EB se ha visto envuelto en una crisis en la que un sector reclama, precisamente, la salida del Ejecutivo de Vitoria. “Son otros los que están cuestionando públicamente la fórmula del tripartito”, remachó.

Ataques a ETA y PSOE

Urkullu no limitó sus ataques a los socios de Gobierno. El líder también cargó contra José Luis Rodríguez Zapatero y los socialistas, a los que acusó de no “haber digerido bien su triunfo” en el País Vasco en los comicios del pasado 9 de marzo. “Están haciendo las ‘cuentas de la lechera’, extrapolando a unas hipotéticas elecciones autonómicas los resultados de las generales. Y se les han puesto ojos de avaricia”, añadió.

Para el presidente del PNV, ese “atajo arriesgado” para llevar a Patxi López a Ajuria Enea explica la actitud del presidente del Gobierno, quien, aseguró, aún no ha dado una respuesta a la oferta de su partido de “sentarnos a hablar” sobre los planes de Ibarretxe . “Zapatero se equivocaría de plano si rechaza nuestra mano tendida y opta por la confrontación. La marea tiene resaca”, recalcó.

A los socialistas también les echó en cara que no quieran hablar de los temas que sí estuvieron dispuestos a abordar en el Santuario de Loyola, cuando en la mesa se sentaba también Batasuna. “Lo que pudimos hablar en aquel momento, podemos hablarlo ahora”, dijo en referencia a un acuerdo del que no quiso dar más detalle –“obedece al ámbito privado”– pero que no dudó en calificar de “herramienta muy importante de trabajo”.

ETA tampoco se libró de sus críticas. Urkullu mostró su convencimiento de que la banda armada “tiene superado el último fracaso de negociación con el Gobierno español y ha asumido, usando su indigesta verborrea llena de eufemismos, la prolongación del conflicto”. El líder nacionalista vaticinó que la organización terrorista, que hoy tiene a los socialistas en su punto de mira, puede  poner en el futuro a su partido: “Hoy les han elegido a ellos, ayer eran otros, mañana vendrán a por otros”.

En defensa de la ‘hoja de ruta’

Tanto en su discurso como a preguntas de los periodistas, Urkullu hizo ayer una defensa formal de la hoja de ruta del lehendakari y del propio Juan José Ibarretxe. Aseguró que el plan del jefe del Ejecutivo vasco “me gusta, porque tiene unos pasos bien definidos”, aunque quiso dejar claro que “si la situación fuese la que hoy conocemos, sin acuerdo entre el presidente español y el lehendakari, el PNV no va  a plantear ninguna aventura o barbaridad. Que esté tranquila la sociedad española”.

De hecho, sobre la polémica consulta que Ibarretxe plantea en su plan, reconoció que en el PNV “somos conscientes de que no tiene valor jurídico, pero también de que hay que desatascar esta situación”. Y recordó que el derecho de decisión es un “principio irrenunciable” del PNV. “Otra cosa es cómo lo ejercitemos”, aclaró.

El “valor” de Ibarretxe

A Ibarretxe le calificó de “valor político que no tiene discusión”, aunque dejó la puerta ligeramente entreabierta a que él no sea el candidato de los nacionalistas en las próximas elecciones autonómicas –que, de agotarse la legislatura actual, se celebrarían en abril de 2009– al asegurar que su partido aún no ha iniciado el proceso interno para decidir el cabeza de lista.

Urkullu también criticó con dureza tanto los procesos judiciales contra Juan Mari Atutxa e Ibarretxe, como el abierto para ilegalizar a PCTV y ANV. En su opinión, éstos “pueden condicionar la convivencia institucional y de la sociedad vasca”.