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Uruguay destapa un blanqueo de 4 millones de euros de Bárcenas

El juez Néstor Valetti citará a los responsables de las sociedades que supuestamente realizaron las transacciones, a quienes considera testaferros del extesorero del PP

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Las investigaciones sobre la fortuna de Luis Bárcenas, que llegó a reunir 48 millones de euros en Suiza, están dando frutos también fuera de Europa. Un juez uruguayo, Néstor Valetti, ha estimado probado, indiciariamente, que Luis Bárcenas blanqueó más de cuatro millones de euros a través de testaferros en las sociedades anónimas Brixco, Tesedul, Rumagol, y Limed.

El juez, especializado en la lucha contra el crimen organizado,  ha acordado citar a declarar a los titulares de estas cuatro sociedades anónimas, que utilizó el ex tesorero del PP para realizar transferencias de dinero.

En este sentido, el diario uruguayo El Observador adelanta que, de acuerdo al juez Néstor Valetti, el antiguo tesorero del PP transfirió unos 800.000 euros con Tesedul, creada el 11 de diciembre de 2008 y presidida por el empresario argentino Patricio Bel, uno de los presuntos testaferros de Bárcenas, que según los registros argentinos, era propietario de la sociedad argentina La Moraleja junto con el hijo del extesorero del PP Ángel Sanchis Herrero, también imputado en el caso Gürtel.

En el marco de una causa abierta en Uruguay por la que se investiga los fondos que Bárcenas envió a Montevideo, el juez Valetti citará a Bel para tomarle declaración indagatoria por presunto lavado de dinero.

El argentino figura también detrás de Rumagol, tal y como queda reflejado en los archivos de la Dirección General de Registros (DGR) uruguaya. El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que lleva el caso Bárcenas desde España, intentó en marzo de este año que el HSBC de Nueva York congelara las cuentas de esta empresa fantasma, pero Estados Unidos informó que las cuentas de esta sociedad habían sido clausuradas un mes antes.

El juez Ruz también pidió por entonces información sobre Brixco, otra de las sociedades uruguayas involucradas con las que se transfirieron 3 millones de euros. En el auto de procesamiento, el magistrado indicó: “El destino de la mayor parte de fondos trasvasados por Bárcenas fue la entidad HSBC de Nueva York, concretamente a las sociedades Brixco (tres millones de euros) y La Moraleja (dos millones)”.

Para el magistrado español, ambas sociedades son “propiedad de Ángel Sanchis Herrero, hijo de Ángel Sanchis Perales [extesorero del PP de 1982 a 1987 y amigo personal de Bárcenas]”. En los registros uruguayos, en cambio, figuran como presidentes de la sociedad Brixco Autín Martínez y Juan Santiago. Los dos también también serán citados por el juez uruguayo. Ambos ya declararon ante el departamento de combate al Crimen Organizado de la Policía de Uruguay.

Según adelantó la revista uruguaya Brecha el pasado 6 de septiembre, los tres millones de euros que fueron transferidos del HSBC a Brixco fueron retirados en una sucursal de Montevideo. A través de una cuarta sociedad, Limed, Bárcenas pudo haber transferido 370.000 euros.

El Observador también indica que la Justicia investigará además a las instituciones bancarias con las que se realizaron las transferencias, dado que no se ha cumplido con la legislación vigente que previene el lavado de dinero. De entrada, ninguna entidad bancaria ni la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) del Banco Central informaron sobre los movimientos de dinero que se hacía a través de estas cuatro sociedades vinculadas a Bárcenas.

El magistrado Valetti también indagará sobre el posible vínculo entre el antiguo tesorero del PP y el vicepresidente argentino Amado Boudou, investigado por enriquecimiento ilícito.

El juez Ruz solicitó el pasado mes de julio a Uruguay el bloqueo de todas las cuentas del extesorero en dicho país sudamericano y también las abiertas a nombre de la sociedad Tesedul. En un auto, Ruz justificó su decisión en las transferencias que, según la investigación, el extesorero ha venido realizando desde que estalló el caso en 2009. La investigación realizada por el juez uruguayo ha corroborado, indiciariamente, las transferencias sospechosas por hasta 4 millones de euros.