Publicado: 15.11.2014 11:06 |Actualizado: 15.11.2014 11:06

Varias denuncias amenazan la plaza de toros de Burgos y avivan la llama de Gamonal

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La reforma de la Plaza de Toros de Burgos carece de licencia ambiental. Incumple además la normativa de circulación y la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo. Son las denuncias que ha interpuesto la Asamblea contra la Especulación, ante la Junta de Castilla y León. El Ayuntamiento, que sabe lo que es tener que paralizar unas obras ya iniciadas, se encuentra así con un nuevo obstáculo para seguir adelante con una discutida remodelación valorada en 5,6 millones de euros. Los movimientos ciudadanos quieren aprovechar la chispa para incendiar de protestas el calendario de aquí a fin de año. El recuerdo de Gamonal amenaza con avivar la llama.

El Consistorio, gobernado por el Partido Popular, "está incumpliendo la legalidad; tienen que contar con una licencia medioambiental, que requiere un tiempo de información pública que no se ha hecho", resume uno de los portavoces de la plataforma ciudadana, Manuel Alonso, que lo tiene claro: "Las obras tienen que paralizarse. Si en un mes no lo hace, la Junta se va a ver en la obligación". El colectivo complementa así por la vía legal su férrea oposición a una inversión que consideran no prioritaria.

Consultado por Público, el jefe del Departamento de Planeamiento de la alcaldía, Fernando Inés, sostiene sin embargo que "un proyecto municipal no necesita licencia ambiental. El Ayuntamiento no se da licencias a sí mismo". Un extremo que cuestiona el propio Alonso, asegurando haber consultado tanto con la Junta como con el Seprona. Acerca del transporte de escombros, "sin ningún tipo de protección" según los denunciantes, el arquitecto municipal asegura no tener constancia.

Con estas discrepancias como telón de fondo, cerca de un centenar de personas ha vuelto a concentrarse durante el viernes en la Plaza Mayor, coincidiendo con la celebración del pleno municipal. A media mañana han decidido entrar en el consistorio, ante la permisividad de la Policía Local, que ha facilitado el acceso hasta cubrir el aforo. En la parte final del pleno, un miembro de la asamblea ha preguntado expresamente por la licencia ambiental, sin obtener respuesta alguna. Varias personas, vigiladas de lejos por tres patrullas de la Policía Nacional, han permanecido en los bajos del consistorio con gritos y proclamas, vinculando la remodelación con intereses especulativos.

Altercados y detenidos

Los protagonistas son los mismos que hace exactamente un año, cuando el barrio de Gamonal se levantó contra la construcción de un bulevar y un aparcamiento subterráneo. El alcalde es el mismo: Javier Lacalle. El constructor es el mismo: Antonio Miguel Méndez Pozo, conocido como el Jefe de Burgos. Los motivos son los mismos: la cerrazón en la remodelación de una plaza de toros, inversión que buena parte de la ciudadanía considera secundaria en la situación actual. La resistencia la encabezan los mismos sectores: un distrito obrero empeñado en esta ocasión en hacer de su protesta una causa global. Y la primera respuesta del gabinete popular es la misma: la ciudad ha reforzado la presencia policial en las calles. Falta saber si el resultado será el mismo.

Más de mil personas volvieron a salir a la calle la noche del jueves para mostrar su desacuerdo con las obras de la plaza de toros y para protestar contra los casos de corrupción que cada día inundan los medios. "Vamos a ponernos nosotros a la cabeza para que luego no digan que son cuatro jóvenes locos", apuntaba una de las personas de mayor edad y que sufrió virulentos empujones de la policía en la zona más estrecha del recorrido, donde estalló la tensión y algunos enfrentamientos.

Un gran despliegue de antidisturbios acompañó a las personas manifestantes en el recorrido por el centro de Burgos, poniendo especial atención en la vigilancia de la Subdelegación del Gobierno y en los contenedores que había en el recorrido. Los altercados del pasado fin de semana, cuando empezaron las movilizaciones, afectaron, según el Ayuntamiento burgalés, a 177 contendedores de la basura, cuya reparación ha valorado en 20.000 euros; unas cifras que tildan de exageradas desde la Asamblea Contra la Especulación.

La hasta ahora última tarde de protesta finalizó con un detenido, que suma el sexto en siete días. Los manifestantes denuncian "la represión y militarización policial", así como las "provocaciones" de los antidisturbios. "Las fuerzas del orden público están reprimiendo a la ciudadanía. Al detenido de ayer lo han ido a buscar ellos para criminalizarnos a todos", incide Manolo Alonso. Los gritos contra las unidades UPI coparon buena parte de la marcha.

Movilizaciones estatales

Las últimas manifestaciones en Burgos, apenas dos meses antes de cumplirse el primer aniversario de lucha contra el Bulevar de Gamonal, han reavivado las marchas ciudadanas en varios puntos del Estado. La Asamblea de Burgos Contra la Especulación está promoviendo una marcha estatal frente la corrupción para finales de noviembre. Diego Cañamero, el portavoz del Sindicato Andaluz de Trabajadores, ha visitado la ciudad castellana para apoyar sus reivindicaciones. "Cuando más conquistéis vosotros, más conquistaremos en todos lados", ha dicho a las puertas del Ayuntamiento burgalés.

El líder sindical ha pedido "responder". "El único juez capaz de enjuiciar a un Gobierno corrupto es la ciudadanía. Se hacen autopistas sin coches, aeropuertos sin aviones, puertos sin barcos y plazas de toros que muchas veces no tienen ni toros; no puede ser que la especulación continúe sosteniendo a nuestros políticos. Si no hay respuesta, somos cómplices". De momento, la próxima cita con las calles burgalesas es el próximo lunes, con una asamblea en la que está prevista la participación de colectivos de otras localidades.