Publicado: 02.04.2014 18:36 |Actualizado: 02.04.2014 18:36

Varios diputados niegan las agresiones de manifestantes en torno al Parlament de Catalunya en 2011

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En la tercera jornada de la vista oral por la protesta que cercó el Parlament de Catalunya de 2011, varios diputados catalanes han relatado este miércoles por videoconferencia las agresiones, los insultos y la intimidación que sufrieron y cómo se alteró el normal desarrollo de la sesión plenaria. Sin embargo, otros de los parlamentarios han quitado hierro a esa versión dramática de los hechos y hasta han sugerido que las autoridades de Interior instigaron los incidentes con los manifestantes.

La diputada Ana Isabel Marcos ha recordado la crisis de ansiedad que sufrió el día de los hechos, Gerard Figueras ha relatado las "patadas, escupitajos y golpes" que recibió, y Antoni Fernández ha aludido a los zarandeos en el vehículo oficial de Artur Mas.

El exparlamentario invidente Josep Maria Llop ha afirmado que los exaltados quisieron arrebatarle el perro guía mientras gritaban: "Convergentes, os vamos a matar". Montó en el coche de Mas, pensó que lo iban a volcar y protegió a su perro. Se le mostró un vídeo, y reconoció que ese era el sonido que recuerda de aquel día.

Pero el diputado Salvador Mila se ha apartado de esa versión al manifestar que no se sintió agredido, ni tampoco impedido en el ejercicio de sus funciones, mientras que el también parlamentario de ICV Joan Boada ha negado haber tenido sensación de peligro, aunque ha admitido que sí fue insultado. Boada, ex número dos de Interior de la Generalitat, incluso ha lanzado duras acusaciones contra el consejero Felip Puig, al afirmar que el despliegue policial que rodeaba el Parlament ese día "parecía un dispositivo para provocar incidentes".

Alfons López Tena, de Solidaritat Catalana per la Independéncia, ha ido aún más lejos al asegurar que "Puig cerró todas las puertas y montó una ratonera" para provocar enfrentamientos con los manifestantes.

Mañana continuará la vista con la declaración testifical, entre otros, del presidente de la Generalitat, Artur Mas, por videoconferencia desde la Generalitat.

La anécdota de la jornada la ha protagonizado el presidente del tribunal, Fernando Grande-Marlaska, quien ha llamado al orden a los 19 procesados y acompañantes en la vista oral que se sucede en la Audiencia Nacional por el asalto al Parlament de Catalunya porque en los recesos se había fumado en el baño "incluso sustancias estupefacientes".

Testigos presenciales relatan que en los recesos de la jornada, había "mucha de gente fumando canutos de marihuana en el baño" de la Audiencia Nacional en el municipio madrileño de San Fernando de Henares.

Tras un breve descanso, Grande-Marlaska se ha dirigido a los acusados y al público para asegurar: "Tengo quejas de que en los servicios se está fumando, incluso  sustancias estupefacientes. Quiero que, en este sentido, se deje por los días que quedan y durante los días que estén aquí, quien sea, para evitar que tengamos que establecer controles de ese tipo. Que a mí no me gustan nada, se lo prometo, pero cada  cosa tiene su lugar y su sitio".