Publicado: 08.12.2015 01:10 |Actualizado: 08.12.2015 01:48

La vicepresidenta, acorralada por el listado de corruptelas y delitos del PP

Saénz de Santamaría salvó los muebles sin implicarse a fondo en el debate hasta que el resto de candidatos le sacó la financiación del PP, los presuntos pagos en B al presidente y los sms de Rajoy a Bárcenas.

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Vallés, Rivera, Sáenz de Santamaría. PP

Soraya Sáenz de Santamaría habla con Albert Rivera (c), en presencia del moderador del debate Vicente Vallés. PARTIDO POPULAR

MADRID.- La vicepresidenta del Gobierno, curtida en el debate parlamentario con pesos pesados de la política, no ha tenido su mejor noche. Aunque no lo tenía fácil, primero, por la ausencia del candidato a la Presidencia del Gobierno por el PP, Mariano Rajoy, que vio el debate desde la residencia presidencial de Doñana, donde su familia pasa el puente; segundo, por su propia condición de miembro del Gobierno, y tercero, porque los asuntos de corrupción en el PP no se han resuelto. O se han resuelto con dirigentes del PP encarcelados, procesados e imputados, además de evidencias constatadas judicialmente como la financiación ilegal del PP o la reforma de la sede nacional en B.

Soraya Sáenz de Santamaría no pudo rebatir la portada del El Mundo que le sacó Albert Rivera (Ciudadanos), donde se informaba a seis columnas de que Rajoy figuraba en el papeles de Bárcenas (contabilidad paralela) como receptor de suculentos sobresueldos. También rebatió con dificultad la cascada de argumentos que le sacó Pablo Iglesias (Podemos): el pago en B de las obras en el edificio de la calle Génova, los papeles de Bárcenas, la Púnica, la Gürtel,... y los mensajes de Rajoy al extesorero y examigo personal ("Sé fuerte, Luis"), publicados en la prensa cuando ya se sabía que Bárcenas tenía cuentas millonarias en Suiza.



Fue con los sms del presidente a su contable cuando la también número dos de la lista del PP por Madrid patinó y señaló a Iglesias con el dedo del "y tú más", recordándole que Juan Carlos Monedero, uno de los fundadores de Podemos, "no paga impuestos". "Monedero, paga", le espetó una Sáenz de Santamaría muy molesta a Iglesias cuando éste le dijo "Sé fuerte, Luis" con una sonrisa. El líder de la formación morada repitió la frase en varias ocasiones durante el debate, pero la portavoz del Ejecutivo ya no le respondió.

La portavoz del Gobierno se limitó a decir que se habían dado "explicaciones, muchas" y se habían aprobado leyes que impedían "la impunidad" de los corruptos, ninguno de los cuales "está en el partido".

Rajoy, Santamaría, el PP... un "equipo"

La vicepresidenta abrió el debate contestando a los moderadores de A3Media, los periodistas Ana Pastor y Vicente Vallés, sobre la ausencia de Rajoy, el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno. Sáenz de Santamaría aseguró que si el presidente no estaba allí es "porque el PP es un equipo que trabaja; un equipo amplio con un líder seguro". La número dos del PP por Madrid aseguró estar preocupada por "los proyectos personalistas y unipersonales" y aseguró que cualquiera del PP podría haber ido al debate donde estaba ella.

A partir de ahí, la vicepresidenta -que reconoció estar en el debate en lugar de Rajoy y no como vicepresidenta, lo que podría haberse interpretado como una disculpa- tiró de argumentario del PP para prácticamente, por lo que se le escucharon frases que, por ejemplo, se le han oído estos días a Rajoy en los mítines. "Hay 1.500 personas que encuentran empleo cada día", dijo por ejemplo sobre el paro y reprochó a los tres candidatos de PSOE, Podemos y Ciudadanos que hablasen con tanta facilidad, cuando "gobernar es mucho más difícil". "Cómo se nota, señores, que no estaban aquí hace cuatro años. Me hubiese gustado verles en el Consejo de Ministros cuando en este país se destruían 1.500 empleos al día", concluyó.

Presidenta por la Educación

La vicepresidenta tuvo momentos de presidenta, como cuando ofreció un pacto de Estado de Educación a sus tres oponentes para hacer "juntos" las reformas que faltan, entre ellas, la universitaria, y cargó tanto contra las nuevas formaciones -sobre todo, contra Rivera, a quien reprochó querer "subir el IVA de toda la cesta de la compra"- como contra el PSOE, a quien echó en cara una y otra vez la herencia recibida: "Que digan que el Gobierno miente en materia de déficit el señor Sánchez, me sonroja", asegura Sáenz de Santamaría, que recuerda que cuando llegaron al Gobierno en 2011 se encontraron un déficit del 9% frente al 6% que anunció Zapatero. "Este Gobierno siempre cumple el déficit", advierte.

Pero las pensiones son, probablemente, el terreno en el que el PP se siente más cómo, pues, como Sáenz de Santamaría recordó a Sánchez, ellos no las congelaron. Al revés, según la vicepresidenta; con el PP, "los pensionistas han ganado poder adquisitivo". La número dos del Gobierno aseguró entre aspavientos de Sánchez (que, sin embargo, no le rebatió con cifras) que "el PSOE no aportó al fondo de reserva lo que debía cuando gobernó".

Sánchez, Iglesias, Rivera y Sáenz de Santamaría, antes del debate. REUTERS/Sergio Pérez

Sánchez, Iglesias, Rivera y Sáenz de Santamaría, antes del debate. REUTERS/Sergio Pérez


En medio del debate sobre corrupción, la también portavoz del Ejecutivo apeló a la reforma electoral del PP para que gobiernen las listas más votadas en los ayuntamientos. Sáenz de Santamaría, aprovechó la presencia de los tres partidos aludidos para advertir a los ciudadanos sobre la posibilidad de que gobierne un "tripartito de perdedores" si no gobierna la lista más votada, la cual, según todas las encuestas, sería la del PP.

La vicepresidenta (como Rivera) se sintió cómoda hablando de las aspiraciones independentistas en Catalunya y 'colocó' el mensaje del PP sobre garantizar la igualdad, la unidad, la soberanía nacional y el cumplimiento de la ley. "Lo que es España lo decidimos entre todos", matizó, y concluye aclarando que el número de independentistas decrece y sigue siendo menor que el de no independentistas.

Silencio sobre Siria

La ministra y portavoz mantiene el silencio del presidente sobre si España mandaría tropas sobre el terreno de Siria si se lo pidiera Francia. Sáenz de Santamaría agradece el apoyo a los partidos que se han sumado al pacto antiterrorista e "incluso, a los que se han sentado en la mesa", en referencia a Podemos. "La unidad de los demócratas es la debilidad de los terroristas", recuerda la número dos del Ejecutivo. Asegura que Francia no ha pedido tropas y España actuará en una "coalición internacional", como ya hace colaborando hasta en siete países.

Sáenz de Santamaría, concluye con un minuto final que empieza solemnemente con la palabra "España". "La España que queremos es lo que se decide", advierte la vicepresidenta, y sostiene que el PP tiene "equipo y experiencia" para seguir garantizando el crecimiento, porque es el momento de "empezar a devolver esfuerzos"