Publicado: 31.01.2014 07:00 |Actualizado: 31.01.2014 07:00

Víctimas de bebés robados durante el franquismo presentan dos denuncias ante la Justicia argentina

La asociación 'Todos los niños robados son también mis niños' presenta este viernes en el Consulado argentino en Madrid dos denuncias por desaparición de bebés en hospitales en los años 1957 y 19

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El número de bebés robados durante el franquismo y la democracia es incalculable. Sobre todo porque ni Gobierno ni Fiscalía han prestado ningún tipo de ayuda documental a las asociaciones de bebés robados. Gallardón ha incumplido su palabra de establecer un cauce de comunicación formal entre Justicia y organizaciones de víctimas, mientras que la Fiscalía General del Estado no responde a las peticiones de información de las familias. La Justicia española, además, no encuentra indicios suficientes para abrir una causa común que investiga las denuncias de bebés robados en España desde la Guerra Civil.

Ante esta situación, que Soledad Luque, presidenta de Todos los niños robados son también mis niños, define como una "vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva", dos familias víctimas de la trama de robo de niños en hospitales españoles presentarán este viernes ante el Consulado argentino en Madrid dos denuncias por la desaparición en "extrañas circunstancias" de tres bebés en 1957 y 1962. El objetivo de estas denuncias, así como de las querellas ya presentadas en Argentina, tal y como señala Luque es "que la Justicia investigue". "Nos gustaría que fuera en España, pero como no se hace hemos tenido que recurrir a Argentina", asegura Luque en declaraciones a Público.

El motivo por el que la asociación Todos los niños robados son también mis niños, así como el resto de organizaciones de bebés robados integrados en la CeAqua, acuden a la Justicia argentina es porque consideran que el robo de bebés forma parte de una trama organizada que arrancó en los primeros años de la dictadura con las teorías del Vallejo Nágera sobre el gen rojo como trama ideológica, que se prolongó durante todo el franquismo bajo el amparo de las instituciones del Estado ya como una trama que perseguía beneficios económicos, y que continuó durante buena parte de la democracia.

"No se trata de crímenes individuales sino de una trama sistemática y onerosa que ha contado con la protección de las estructuras del Estado", asegura Luque, que pide una investigación conjunta de todos las denuncias y no a nivel individual como se está haciendo en España.

Las dos denuncias que serán presentadas este viernes corresponden a Antonio Iniesta Coria, que denuncia el robo de un hermano/a en el Hospital Sanjurjo de Valencia en 1957, y de María Begoña García Bernal (foto izquierda), que pide que se investigue la supuesta muerte de dos hermanos gemelos en el año 1962 en los hospitales de San Ramón y San Carlos. Público ha contactado con los dos denunciantes en los días previos a la presentación de la denuncia. Estos son sus casos.

María Begoña García Bernal había escuchado repetir a su madre la dramática historia de la muerte de sus dos hijos gemelos decenas de veces. Hace tres años, mientras veía un especial sobre bebés robados emitido en Antena 3, tuvo la sensación de que las historias que veía eran exactamente iguales que la que le había contado su madre. Apuntó el nombre de los doctores y los hospitales que se nombraban en el especial y al día siguiente preguntó a su madre si recordaba el doctor y los hospitales donde había vivido el supuesto fallecimiento de sus dos hijos gemelos.

"Sí. Fue en el hospital de San Ramón, donde me dijeron que había muerto Julio, y en el de San Carlos, donde me dijeron que también Juan Carlos había muerto. El doctor que me atendió en el parto fue Eduardo Vela", respondió Carmen (foto derecha) a su hija María Begoña. Todo coincidía. Los nombres de los hospitales y el del doctor también aparecían en el especial que María Begoña había visto por televisión. Las sospechas de su madre de que le habían robado a los gemelos podrían ser ciertas.

De esta manera, María Begoña comenzó una lucha que dura hasta hoy. Comenzó a investigar, a pedir documentos a las instituciones y se puso en contacto con otras víctimas a través de las asociaciones. Ahora no tiene ninguna duda de que los dos gemelos fueron robados. "En los documentos hay un montón de irregularidades y contradicciones, mi madre nunca vio el cadáver de los dos pequeños y, como a tantas otras mujeres, las monjas le dijeron que no se preocupara de nada que ellas se encargaban de todo y que no inscribieran su nombre en el Libro de Familia porque era una pena. Todo apunta a que fueron robados", subraya.

Sin embargo, todas las pruebas que María Begoña ha ido aportando a lo largo de tres años han sido desestimadas por la Justicia española, que ha archivado su denuncia. Ahora, convencida de que sus hermanos fueron robados, acude a la Justicia argentina para continuar la pelea que emprendió tres años atrás. "Mis dos hermanos tendrían ahora 51 años y puesto que fueron separados nada más nacer entendemos que estarían en dos familias diferentes", asegura.

Su madre, natural de un pueblo de Guadalajara, había sido llevada por el hermano de esta al hospital de San Ramón en Madrid cuando Carmen estaba embarazado de ocho porque tenía molestias. Al llegar al hospital, relata a Público su hija María Begoña, se puso de parto. "Nos pareció extraño. No sabemos si le dieron algo para provocar el parto". Inmediatamente, Carmen dio a luz a dos gemelos que recibieron el nombre de Julio y de Juan Carlos. Carmen los vio llorar y recuerda como el doctor y las monjas que estaban presentes comentaban que los niños habían nacido sanos teniendo en cuenta que eran dos y que habían nacido con un mes de antelación. Eran las 10 horas de la mañana.

A las 2.00 h de la madrugada, una monja acudió a la habitación donde permanecía ingresada Carmen. Estaba sola en la habitación. La monja le dijo que Julio había muerto y que, normalmente, cuando muere uno suele morir el otro. Carmen, nunca vio el cuerpo de Julio. Poco después, las monjas volvieron a visitar a Carmen para decirles que Juan Carlos necesitaba una incubadora y que debía ser trasladado a la Clínica San Carlos para poder sobrevivir. El hermano de Carmen, con su furgoneta, se encargó del traslado del pequeño junto a otros niños de este hospital.

En San Carlos, Carmen visitaba todos los días a su pequeño, a quien daba el pecho todas las noches. Parecía sano y nadie le comentó jamás que estuviera enfermo. Sin embargo, a los 12 días de nacer le comunicaron que Juan Carlos también había muerto.

Antonio Iniesta denuncia la desaparición de su hermano/a mayor en el hospital de Sanjurjo (actual Hospital Doctor Peset). Su madre, en la imagen, acudió a dar a luz a su primer hijo/a el lunes 3 de junio de 1957. Durante el período de gestación no había tenido ningún problema de salud y el ginecólogo que la había seguido le había comunicado que el feto se encontraba en "las mejores condiciones para el alumbramiento".

"Durante el parto, mi madre fue asistida por dos matronas monjas, hermanas de la Caridad. Una de ellas, nada más dar a luz, se llevó al recién nacido precipitadamente sin que mi madre pudiera verlo. La otra matrona continuó asistiendo a mi madre", relata a Público Antonio Iniesta.

Horas más tarde, el Hospital comunicó a la familia Iniesta que el bebé había fallecido. Ningún miembro de la familia pudo ver el cuerpo. "Mis padres, disgustados, inexpertos y confiados, preguntaron qué debían hacer. La respuesta fue que el Hospital se encargaba de todo, que no se preocuparan de nada", prosigue Antonio, que añade que la familia "nunca recibió ni parte de nacimiento, defunción o documento alguno que permitiera seguir el rastro".

Tras la aparición masiva de denuncias de bebés robados, la familia Iniesta comenzó a investigar si ellos podían haber sido víctimas también del robo del pequeño. "Solicitamos al Hospital una copia del historial clínico y en diciembre de 2011 nos dicen que el historial se había perdido en un incendio de registrado en enero de 1984. Así que nos hizo entrega de dos documentos: la ficha de registro y de alta en dicho Hospital de mi madre", prosigue. En esa ficha se hace referencia a que la madre de Antonio ingresó en el hospital por enfermedad y no por alumbramiento y se hace referencia a una enfermedad concreta: distocia social. En ningún caso se nombra el fallecimiento del bebé.

Ante esta situación "anómala", la familia recurrió al registro civil para conocer los legajos del aborto. Sin embargo, el registro les informó que toda la documentación anterior a 1973 "había desaparecido", sin especificar los motivos. "En el Arzobispado tampoco existen pruebas de que a mi hermano, supuestamente fallecido, le hayan bautizado antes de morir como se hacía con los niños que fallecían al poco de nacer mediante las aguas de socorro", asegura.

Ante esta situación, Antonio Iniesta ha decidido acudir a la Justicia argentina. En España, su causa ha sido archivada. "Tenemos constancia de que en ese hospital se robaban niños y que en la actualidad se siguen robando niños en España", denuncia Antonio, que asegura que si acude a Argentina es por la "sed de Justicia" tanto para su familia como para las miles de familias afectadas por estos casos.

 

El Consulado de Argentina en Madrid ha recibido la denuncia de Izquierda Anticapitalista (IA) por los crímenes cometidos por la dictadura franquista. El miembro de la Comisión de Memoria Histórica de IA, Acacio Puig, torturado, encarcelado y represaliado por el franquismo, se ha personado en el Consulado para denunciar a las fuerzas represivas responsables de asesinatos, torturas, detenciones, condenas de cárcel y exilio que sufrieron sus compañeros de la resistencia antifranquista que militaron en el Frente de Liberación Popular (FLP), FOC y ESBA y partidos como la Liga Comunista Revolucionaria (LCR), LKI, Partido de los Trabajadores de España (PTE) o el Partido Socialista de los Trabajadores (PST).

En su escrito de adhesión, en forma de denuncia, a la causa penal 4591/10 presentada ante el Juzgado nº 1 de Buenos Aires dirigido por la jueza María Servini, que investiga la querella contra los crímenes del franquismo, "Izquierda Anticapitalista retoma y vindica especialmente la memoria de corrientes políticas derrotadas y perseguidas durante la Guerra y Revolución española, las corrientes encarnadas por el POUM y sus afiliados a diversos sindicatos".