Publicado: 08.11.2015 18:17 |Actualizado: 08.11.2015 23:15

Villalobos impone su  'estilo Ikea' en la reforma del Palacio del Congreso

La imagen de la remodelada segunda planta del edificio, construido en 1850 y perteneciente a Patrimonio del Estado, contrasta radicalmente con el resto del inmueble

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El 'estilo Ikea' impuesto por Villalobos (d) afea la parte histórica (i) del Congreso de los Diputados. J.A.B.

MADRID.- Si en las próximas jornadas de puertas abiertas, los días 3 y 4 de diciembre, los visitantes del Congreso de los Diputados fuesen conducidos a la segunda planta del edificio del Palacio – el de los leones – pensarían que se les está tomando el pelo. Como si estuvieran en los locales de un moderno centro comercial o unos vanguardistas multicines: pasillos fríos, paredes sin decoración alguna, iluminación difuminada y mobiliario de formas modulares; todo al más puro estilo Ikea.



Ese es el resultado de unas obras de remodelación de la planta superior del edificio       construido en 1850 por mandato de la reina Isabel II y que han supuesto algo más que un lavado de cara: además de cambiar el forjado de madera que amenazaba seriamente con colapsar la planta superior del edificio, la intervención ha supuesto la remodelación de la vistosa cúpula del edificio –que permite incluso la entrada de sol en el hemiciclo – y la modernización de todas las instalaciones.

Así es la nueva y tecnológica 'sala Prim' del Congreso. J.A.B.

Así es la nueva y tecnológica 'sala Prim' del Congreso. J.A.B.

Entre ellas, la creación de una nueva sala para reuniones de comisiones, bautizada como Sala Prim, que cuenta con avanzados sistemas informáticos y de reproducción de imágenes en una pantalla de grandes dimensiones. Un habitáculo inexistente en las instalaciones de la sede parlamentaria.

Todo este proceso ha estado ha estado bajo la supervisión de la diputada popular Celia Villalobos, vicepresidenta primera de la Cámara Baja y responsable del área de compras y obras de la Mesa del Congreso. Y, según fuentes de la institución, “ha hecho lo que le ha venido en gana, sobre todo a la hora de decidir el estilo de la remodelación”. Ciertamente, las sucesivas ampliaciones y remodelaciones de las instalaciones del complejo parlamentario han seguido una pauta para mantener, a pesar de la modernización, el ambiente solemne que desprende el Palacio de la Carrera de San Jerónimo.

"Es una chapuza impropia para un edificio que tiene una gran significación y un valor singulares", denuncian funcionarios del Congreso


“Incluso el túnel que hay bajo la carretera y que comunica los dos bloques de edificios se ha decorado con cuadros de los depósitos artísticos que tiene el Congreso; en este caso, ni eso. Es una chapuza impropia para un edificio que tiene una gran significación y un valor singulares”, explica un veterano funcionario que conoce cada rincón del complejo parlamentario.

Las obras, iniciadas a principios del verano de 2014, han concluido a mediados del pasado mes de octubre, cuando se colocó un cuadro del general Prim en la sala que lleva su nombre y que será una de las principales para acoger los trabajos parlamentarios en la próxima legislatura, tanto por su tamaño como por sus medios técnicos. Ese equipamiento ha tenido un presupuesto de 700.000 euros.

El conjunto de las obras en la segunda planta han tenido un coste de 4 millones de euros y han sido ejecutadas por la empresa Dragados, la misma que ha llevado a cabo —siempre mediante un concurso público— la sustitución de toda la cubierta del histórico edificio, un trabajo que se ha venido desarrollando durante tres ejercicios y que incluso obligó en agosto 2013 a realizar una sesión plenaria – la comparecencia de Rajoy por el caso Bárcenas – en el Senado.

161.535 euros para mesas y sillas

El estilo Ikea marcado por la vicepresidenta Villalobos queda reflejado sobre todo en el mobiliario, en el que el Congreso ha invertido 161.535 euros, IVA incluido, para un total de 59 mesas, otras tantas sillas y cajoneras, 49 lámparas de mesa, 39 alas de mesa, 38 sillones “confidente”, 40 sillas, 30 percheros, 50 estores, 11 mesas auxiliares, otros tantos sillones de despacho, 8 mesas de reuniones y un mostrador para el registro oficial de la cámara.

Los armarios empotrados de la segunda planta contrastan con el estilo sobrio del resto del edificio, construido en el s.XIX. J.A.B.

Los armarios empotrados de la segunda planta contrastan con el estilo sobrio del resto del edificio, construido en el s.XIX. J.A.B.

En este paquete no están contemplados los armarios incrustados en los pasillos y que en el más puro estilo Ikea confieren a la segunda planta un ambiente de frialdad nada acogedor. La iluminación tampoco colabora a crear un entorno cálido, según coinciden en destacar todas las fuentes consultadas.

Unos escalones más abajo el ambiente es completamente diferente. En la primera planta del edificio del Palacio del Congreso de los Diputados se encuentran los despachos de los nueve miembros de la Mesa de la cámara y el destinado al jefe de la oposición. En las paredes del majestuoso pasillo que circunda el edificio están colocados los retratos de todos los presidentes del Congreso de los Diputados desde la constitución de la Cámara en el siglo XIX.

Los pasillos del Congreso están repletos de cuadros de los antiguos presidentes de la Cámara.

Los pasillos del Congreso están repletos de cuadros de los antiguos presidentes de la Cámara. J.A.B.

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