Publicado: 15.02.2016 21:29 |Actualizado: 17.02.2016 16:29

Visto para sentencia el crimen (casi) perfecto de Isabel Carrasco

El fiscal considera que Triana planeó el asesinato de la presidenta de la Diputación de León, su madre Montserrat apretó el gatillo y Raquel, la policía, escondió el arma.

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Las tres mujeres acusadas de asesinar a Isabel Carrasco, junto al abogado de una de ellas, durante una nueva jornada del juicio. EFE/J.Casares

Las tres mujeres acusadas de asesinar a Isabel Carrasco, junto al abogado de una de ellas, durante el juicio. EFE/J.Casares

LEÓN.- El juicio sobre el asesinato de Isabel Carrasco, presidenta de la Diputación de León, ha quedado este lunes visto para sentencia tras la intervención de dos de las tres acusadas del crimen.

La última palabra de Raquel Gago ha sido "Soy inocente". La policía local, visiblemente emocionada y al borde del llanto, ha insistido en su alegado de tres minutos que es incapaz de matar a nadie.

"Soy inocente. No le deseo ni a Isabel ni a nadie lo que ocurrió", ha subrayado la policía local, que ha señalado que no tiene vida desde que se ha visto implicada en este crimen. "Quienes me conocen, me quieren y han estado a mi lado saben realmente quién soy y cómo soy; los que no me conocen y se atreven a decir muchas cosas, allá su conciencia", ha apostillado Gago.

Por su parte, Triana Martínez ha insistido en que sufrió acoso sexual por parte de Carrasco y ha lamentado que muchos testigos y algunos que pensaba que eran amigos hayan acudido al juicio a mentir.

El fiscal considera que Triana fue el cerebro del crimen y planeó el asesinato de la presidenta de la Diputación de León; su madre, Montserrat González, apretó el gatillo y Raquel, la policía, escondió el arma.

El ministerio público ha ofrecido una rebaja de pena de un año para las tres acusadas del asesinato, para las que pide 19 años de prisión, aunque ha abierto la alternativa de cómplice para las dos últimas e incluso de encubridora para la agente.

Por su parte, las acusaciones se han sumado a las opciones ofrecidas por el ministerio público al tribunal del jurado.

Tres alternativas

El fiscal, Emilio Fernández, ha avanzado en la última jornada del juicio, durante la lectura de las conclusiones definitivas, que rebaja un año la pena para Montserrat González, autora confesa del asesinato, así como para su hija, Triana Martínez, y para Raquel Gago, por lo que pasaría de 20 a 19 años.

A estos 19 años habría que sumar otros tres por un delito de tenencia ilícita de armas para cada una de las acusadas en el primera alternativa que ha ofrecido al jurado.

No obstante, el fiscal ha ofrecido al jurado otras dos alternativas para que Raquel Gago "sea condenada" porque está "convencido de su implicación en el crimen".

La segunda opción pasa por condenar a Raquel Gago y a Triana Martínez a doce años de prisión como cómplices de asesinato.

Finalmente, ofrece como alternativa que Raquel Gago sea condenada a tres años de prisión como encubridora de asesinato.

En ambos casos, habría que sumar otros tres años por el delito del tenencia ilícita de armas para cada una de las tres acusadas.

Fernández ha insistido en varias ocasiones en que con estas opciones lo que pretende es "darles otras posibilidades a los miembros del jurado" para que las tres acusadas por asesinato de Isabel Carrasco sean condenadas.

"Sigo pensando lo mismo que al inicio del juicio, y como no quiero que queden absueltas, les doy estas tres alternativas", ha apostillado el fiscal, quien ha proclamado que no puede arriesgarse a que Triana y Raquel queden absueltas.

"Para mi, las tres han cometido los delitos de asesinato, atentado y tenencia ilícita de armas, porque las pruebas que aquí se han sustanciado así lo indican", ha remarcado Fernández.

No obstante, ha señalado que para la rebaja de la pena por un asesinato ha tenido en cuenta como atenuante de reparación del daño, la consignación que Montserrat González y Triana Martínez han hecho de 77.622 euros como indemnización a la hija y a la pareja de la víctima.

El fiscal ha llamado la atención del jurado sobre la "incongruencia" de las declaraciones de las acusadas y ha advertido de que desde el principio de la vista quedó claro que Montserrat González ha querido asumir toda la culpa para exculpar a las otras dos acusadas.

Fernández ha sostenido que Montserrat, Triana y Raquel se pusieron de acuerdo para matar a Isabel Carrasco y "todas tienen la misma responsabilidad".

Para ello, las tres planificaron el crimen, hicieron seguimientos a la dirigente política del PP, y realizaron búsquedas en internet para comprar el arma que acabó con la vida de Isabel Carrasco.

Según el fiscal, carece de toda credibilidad la nueva declaración de Montserrat en el juicio en la que afirma que tiró el bolso con el arma en un garaje y que allí lo recogió su hija.

Ha insistido en la culpabilidad de Raquel Gago porque "no se puede creer" lo que ha declarado en el juicio.

"¿Qué hacía esperando junto a su coche en la calle Lucas de Tuy el día del crimen?" se ha preguntado el fiscal, quien no ha dudado en responder que estaba esperando a su amiga Triana para esconder el arma homicida.

También ha llamado la atención sobre que no dijera a nadie que estuvo tomando café con Montserrat y su hija el día del crimen y que el encuentro con la segunda minutos después del asesinato fuera casual.

La "niña" caprichosa y la madre con coraje


Por su parte, las tres acusaciones particulares también consideran a Triana Martínez el "cerebro" del crimen, al tiempo que han recalcado su convencimiento de la culpabilidad de las tres imputadas.

Las acusaciones particulares y popular han aceptado las tres alternativas propuestas por el Fiscal al jurado para que el crimen no quede impune.

La letrada Beatriz Llamas, que representa a Loreto Carrasco, hija de la víctima, en un duro alegato final, ha insistido en que "las tres" trataron de urdir un "plan perfecto" para acabar la vida de la dirigente política del PP.

Llamas ha afirmado que Triana Martínez, "la más inteligente de las tres", se erigió en la cabecilla y fue el "cerebro" del plan, y ha insistido en que se basa en "hechos" y "pruebas" y "no en las conjeturas que argumentan las defensas".

"Es una niña rica y caprichosa que se creía con más derechos que el resto de la sociedad", ha sostenido.

De Montserrat González ha afirmado que no es la más inteligente, pero sí "la que tiene más coraje" y por ello fue la que se ofreció "para apretar el gatillo".

La abogada que representa a la hija de Isabel Carrasco ha recordado a los miembros del jurado que, como es lógico, las acusadas pueden mentir, como a su juicio hicieron durante sus respectivas declaraciones.

El letrado Carlos Vicente Rivera, que representa a Jesús López Brea, pareja de la víctima, ha coincido con su colega en que Triana Martínez fue el cerebro del plan para matar a Isabel Carrasco.

Rivera ha rechazado los argumentos que a lo largo de casi un mes han expuesto en la sala las defensas de las tres acusadas, que ha tildado de inconsistentes y ha apostillado que la única vía que tienen es la de "tratar de sembrar dudas, dudas y dudas".

Finalmente, el letrado Ricardo Gavilanes, que ejerce la acusación popular en nombre del PP, ha abundado en las esgrimidos por sus colegas.

Los tres letrados han rechazado lo declarado por Triana Martínez de que fue acosada sexualmente por Isabel Carrasco, y Gavilanes lo ha llegado a calificar de "maldad sin límites".

"Isabel era muy mujer divorciada, tras su separación tuvo varios amigos y en el momento de su muerte estaba profundamente enamorada de su pareja", ha apostillado al respecto.

Montserrat González declaró que es la única responsable del crimen, explico había actuado movida por el odio ya que responsabilizaba a Isabel Carrasco del despido de su hija de la Diputación de León y de cercenar su carrera política en el PP.