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“Estamos viviendo la crisis de legitimidad democrática más importante de este país en décadas”

Xavier Domènech, Diputado de En Comum Podem e historiador, afirma en La Tuerka que la crisis de la democracia no es exclusiva de España, y que buena prueba de ello es que “cuando se han abierto las urnas en los últimos tiempos ha salido todo lo contrario a lo que querían los partidos políticos”. 

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Un momento del debate de 'En Clave Tuerka' sobre la calidad de la democracia.

MADRID.- Optimista, y con la vista puesta en el futuro, Xavier Domènech ha cerrado este miércoles el debate sobre calidad de la democracia en En Clave Tuerka, la tertulia dirigida por Juan Carlos Monedero, afirmando que la democracia no sólo tiene que ser política, sino también “social, cultural y económica”. Pues asegura que “si no es todo ello democrático, al final, lo que no lo es se acaba comiendo al resto”. Llama así a la lucha para la reconstrucción de la democracia y del pacto social en nuestro país. [VER EL PROGRAMA COMPLETO]

“Además no debemos dejar de preguntarnos en la contradicción que existe entre capital y vida, afirmó el político catalán, en relación con el proceso de la globalización, que entiende como “vaciador de las democracias actuales”. Por eso asegura que hay que “trabajar de forma local, pero también en red”, conectados internacionalmente, pues la lucha es contra menos del 1% de la población mundial. Ahora bien, si tenemos alguna ventaja en esa lucha, afirma Domènech es la de que “somos mayoría y que, además, las revoluciones son contagiosas”.

Y en ese sentido recordó que “la cantidad y la calidad de la democracia que ha habido en nuestras sociedades siempre ha sido conquistada por el pueblo. Y lo que estamos viendo estos años es una reacción neoliberal a esas conquistas”.

“Fue en los años 80 cuando se llega a la máxima expresión de la socialdemocracia y a partir de ahí empieza una desregularización, muchas veces precisamente de la mano de partidos socialdemócratas”, continúa, para concluir que, por tanto, las luchas que vengan han de ser no sólo de gestión política sino también “partisanas, para reconstruir realidades que se han roto en los últimos años”.

Ideas que contrastaron con las vertidas por José Andrés Torres Mora, Diputado del Partido Socialista, que aseguró que en las democracias están presentes diferentes poderes. Y que en la práctica, lo que se vive, es el conflicto de esos poderes. Pero una de las cosas buenas de la democracia es que el resultado de esa lucha de poderes no es siempre previsible”.
Torres Mora puso en la balanza cualidades y defectos de la actual democracia: “Hablamos de la colonización de determinadas instancias por parte de los partidos. Y eso es positivo. Pero también hay una colonización de esos poderes por parte de sus funcionarios. Y no son muy representativos de la sociedad. La judicatura es un poder funcionarial muy celoso, y muchas veces invade el terreno de la política”.

“La democracia es la soberanía popular”, pero cómo es el soberano, se preguntó, “porqué el soberano es una multitud de gente muy diversa y hay que ver cómo extender los conceptos más valiosos de la democracia a todo el mundo.

Un concepto, el de soberanía, que enfrentó a ambos políticos en un tema como el de la modificación del artículo 135 de la Constitución española, que se llevó a cabo con los votos del PP y del PSOE, pero bajo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y, por supuesto, sin consultar a la ciudadanía, a pesar de que en el él se ponían por delante de los derechos sociales, el pago de la deuda pública. Lo que Domenech calificó como “un suicidio político”, asegurando que “hasta que el PSOE no deje de tratar de justificar ese gran error, no dejará de pagar la factura de ese gran error”.

Palabras a las que Torres Mora respondió asegurando que para tener independencia política es necesario no tener deudas “La social-democracia sueca ganó su soberanía al quedarse sin deuda”. “Cuando tienes que pedir un préstamo de 70.000 millones de euros para poder pagar la sanidad, la educación, etc., tienes que aceptar determinadas condiciones.

Pero sobretodo Torres Mora quiso ofrecer también una visión positiva de la política y de nuestra actual democracia, luchando contra el descrédito de la misma y afirmando que “el discurso contra la política es un discurso que siempre se oculta. La democracia es toda una arquitectura de relaciones. Sería muy bueno que dejáramos de hablar en nombre del pueblo, y empezáramos a trabajar para el pueblo”.

Juan Carlos Monedero con los participantes en el debate sobre la calidad de la democracia en el programa 'En Clave Tuerka'

Por su parte, Ignacio González Vega, Portavoz de Jueces para la Democracia, defendió el papel de la Justicia en el sistema actual, recordando “el papel fundamental de los jueces es el de controlar los abusos del poder”. “Los jueces han adquirido un protagonismo al defender a los más débiles frente a los abusos de ese poder. Ha habido sentencias valientes en el tema de los desahucios, y también en asuntos laborales. Son los que han de verificar si el funcionamiento de los partidos y de la clase política es democrático, o no. Nosotros siempre denunciamos la instrumentalización de los partidos, por ejemplo, el hecho de que la Comisión Nacional del Mercado de Valores tenga cuotas partidistas”, sentenció.

Reivindicando una visión más global y menos eurocéntrica estuvo Erik Guerrero, miembro de “Yo soy 132” y doctorando de la Universidad Complutense de Madrid, quien pidió un diálogo sur-sur. “El sur y el norte se cuestionan el concepto de la democracia. Se está redefiniendo el concepto y es importante escuchar y fijarnos en los procesos de América Latina. Los indicadores dominantes dicen que España es un país democrático. Pero cuando uno mira fuera de estos datos, que llegan del Banco Mundial o del Fondo Monetario Internacional, ve que existen otros que nos indican que es un país despolitizado, con un alto índice de corrupción, con unas condiciones de vida de mucha gente indignantes. Y estos datos encaran una realidad que también afecta a la democracia, por lo que ha habido una enorme trampa en España al decirnos que era un país democrático medido sólo con esos indicadores”, aseguró.

A su vez, participó también en el debate, Dina Bousselham, politóloga y Miembro del Consejo Ciudadano de Podemos que apostó por “reinventar la democracia, lo cual también pasa porque se tengan en cuenta los derechos de las mujeres. Y el reto fundamental que tenemos ahora es volver a crear certezas en un mundo que carece de ellas. Y para eso se necesitan brindar los derechos sociales y es necesario, no sólo que haya leyes, sino que éstas se lleven a cabo. Lo más importante es cambiar esa lógica neoliberal. Que a nadie le falte ni pan, ni trabajo, ni techo”.

Mientras, Jaime Pastor, Profesor de Ciencias Políticas de la UNED, definió a la situación actual como “postdemocrática”. “Habermas habla de post democracia oligárquica. Juncker dice que los gobiernos no pueden cuestionar los tratados de la eurozona. Por tanto hay que construir un nuevo imaginario democrático. Hay una crisis de representatividad política de los partidos. El problema es que entendemos por democracia. Tal como está conformado el mundo, bajo un modelo capitalista, pues obviamente lo que hay son gobiernos oligárquicos, pero no democracias. La pluralidad en los medios es fundamental. La lucha por el control de la agenda política es, así, constante, concluye.