Publicado: 16.01.2014 12:51 |Actualizado: 16.01.2014 12:51

La votación sobre la consulta provoca una escabechina en el PSC

Los tres diputados críticos cumplen con su amenaza y apoyan la iniciativa para transferir las competencias para convocar referendos. La dirección les pone de plazo hasta el domingo para que renuncien a sus escaños, y ellos dicen que n

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La incógnita se despejó pasada la una de la tarde. Los tres diputados del PSC críticos con la dirección de Pere Navarro que han mantenido hasta el último momento la duda sobre cuál sería su voto sobre la propuesta instando al Congreso a transferir a Catalunya las competencias para celebrar una consulta, han cumplido con su amenaza y han decidido finalmente vulnerar la disciplina de la Ejecutiva, que había pedido el 'no', y apoyar la iniciativa de los partidos nacionalistas.

Ahora, Marina Geli, Joan Ignasi Elena y Nuria Ventura esperan a la sanción que les impondrá el equipo del primer secretario y que previsiblemente será la expulsión. Por el momento, la dirección del PSC ya les ha reclamado que devuelvan el acta. Lo ha declarado a los periodistas en los pasillos de la cámara el portavoz del grupo en el Parlament, Maurici Lucena, y ha concretado que los tres parlamentarios tienen de plazo "hasta el domingo" para devolver sus actas de diputado.

Al preguntársele si el PSC prevé expulsarles, ha asegurado que el único escenario que contempla ahora es que devuelvan las actas, y ha explicado que este mismo jueves, antes de almorzar, va a reunirse con cada uno para transmitirle esta petición de "sentido común", informa Europa Press. Los parlamentarios díscolos ya han asegurado que no entregarán el acta.

Tras el debate, que se ha prolongado durante algo más de dos horas, el Parlamento catalán ha apobado pedir al Congreso de los diputados el traspaso para celebrar la consulta con 83 votos a favor —los de CiU, ERC, ICV y los tres diputados del PSC—, 43 en contra —los del resto del PSC, PP y Ciutadans— y tres abstenciones —las de la CUP—. Ha sido por tanto aprobada por mayoría absoluta, si bien no ha logrado unir a los dos tercios de la cámara, cifra que se requiere para aprobar leyes tan importantes como el Estatut o la ley electoral.

Una vez acabada la votación, los tres parlamentarios díscolos del PSC han situado su decisión de romper la disciplina de voto en la normalidad. "Debería ser normal, en temas de conciencia, poder votar de forma diferente", ha asegurado Geli. Asimismo, han recordado que la defensa del derecho a decidir no es un apoyo a la secesión. "Hoy probablemente no votaría 'si' a la independencia, pero creo que debemos defender la consulta", ha añadido la exconsellera. Joan Ignasi Elena, por su parte, ha asegurado que tanto ellos tres como el resto de los parlamentarios del PSC han dado su voto "pensando en el bien del país". "Creemos que todas las fuerzas del catalanismo deben estar unidas y que el PSC debería liderar el proceso del derecho a decidir", ha dicho. 

Lo cierto es que lo que ha sucedido este jueves en el Parlament ha acabado provocando una escabechina en el seno de los socialistas catalanes, cuyo partido mantiene un profundo debate interno respecto a la consulta planteada por el president de la Generalitat, Artur Mas, para el próximo 9 de noviembre. Porque además de la decisión de los tres diputados díscolos, el asunto ha motivado la salida de Rocío Martínez-Sampere de la Ejecutiva del partido —si bien finalmente ha cumplido la disciplina de voto—, al igual que la exdiputada Laia Bonet, que también ha dejado la dirección del PSC. Asimismo, ayer, el alcalde de Lleida Àngel Ros renunciaba a su escaño en el Parlament por este asunto para evitar escenificar la ruptura del partido en el Parlament.

Martínez-Sampere, que era partidaria de abstenerse, argumentaba esta mañana que "una sola abstención" en el grupo socialista de poco hubiera servido. "He trabajado incansablemente hasta el último minuto para que el PSC pudiera tener una posición de unidad que representara toda su pluralidad y sus posiciones favorables a hacer una consulta, algo que no ha sido posible", ha explicado Martínez-Sampere a los medios antes del inicio del pleno extraordinario en el Parlament. 

Por ello, a pesar de evidenciar su "compromiso para trabajar por un PSC fuerte y plural desde dentro", la parlamentaria, en cuyo horizonte está presentarse a las primarias del partido a la alcaldía de Barcelona, ha anunciado que ha presentado su "renuncia" a la comisión ejecutiva del partido, de la que forma parte. 

Minutos después era Bonet, que optará a las primarias a la Alcaldía de Barcelona, la que hacía pública su decisión de dejar la Ejecutiva de los socialistas catalanes. La exdiputada argumentaba también su decisión en sus discrepancias con el equipo de Navarro. "Lamento que, entre mantener la unidad del grupo parlamentario socialista en el Parlament o la del grupo socialista en el Congreso, se haya optado por la segunda. Coherente con este posicionamiento, he decidido renunciar a seguir formando parte de la comisión ejecutiva del PSC", ha anunciado en un escrito en su blog.

Ella, que ejerce de secretaria de Función Pública y Seguridad en la Ejecutiva socialista, ha recalcado su "posición inequívoca a favor de promover el derecho a decidir de los catalanes, y hacerlo a través de una fórmula acordada con el Estado". "Hay que dar apoyo a todas las iniciativas parlamentarias que permitan explicar y escuchar argumentos y propuestas políticas, y obligar al presidente Mariano Rajoy a argumentar su negativa. La iniciativa de hoy iba en esta dirección", ha opinado.