Publicado: 14.10.2016 22:45 |Actualizado: 15.10.2016 21:47

Y la fiscal no preguntó a Correa si los sobornos eran para el PP o para Bárcenas

El Ministerio Público no pregunta al líder de Gürtel si el 3% que cobró a las constructoras por obras públicas financiaba al partido en el Gobierno. También elude sus insinuaciones, como que fueron “adjudicatarios del AVE a la Meca, ¿sabe quien gestionaba eso? El rey de España”

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La fiscal Anticorrupción Concepción Sabadell, en un momento del juicio por el caso Gürtel

La fiscal Anticorrupción Concepción Sabadell, en un momento del juicio por el caso Gürtel

SAN FERNANDO DE HENARES (MADRID).- La fiscal Anticorrupción, Concepción Sabadell, que ha finalizado este viernes su interrogatorio al líder de la trama Gürtel ha optado por una estrategia técnica, que desciende hasta el detalle más mínimo de una factura mientras Francisco Correa responde con vehemencia su mantra del “no lo recuerdo, pero si lo dice usted lo reconozco”.

Sin embargo, la fiscal no entró a repreguntar a Correa cuando admitió la financiación ilegal del PP. Reconoció en el juicio que había cobrado comisiones del 2 y 3% a grandes empresas  a cambios de adjudicaciones públicas para la construcción de carreteras, obras del AVE... 

Las obras del AVE, por ejemplo, fueron aprobadas en los Consejo de Ministros de José María Aznar, con la participación de Mariano Rajoy. Y Correa confesó que entregaba la mordida en metálico al entonces tesorero del partido, Luis Bárcenas, en “Génova” o en su casa. Esto es, en la sede central del PP.

Tamaña confesión no acarreó repregunta alguna de Sabadell, para pedir que aclarara si ese dinero servía para financiar el PP y sus campañas.

La Audiencia Nacional investiga la caja B del PP en el caso de los papeles de Bárcenas, que es otra pieza separada que lleva la fiscal. Pero Correa no figura allí como procesado, por lo que Sabadell podría haber aprovechado la confesión para ahondar en el destino del 3% de comisiones.

Concepción Sabadell ha dedicado casi ocho años a investigar con tenacidad esta trama de corrupción a pesar de las presiones. Pero en su interrogatorio ha evitado entrar en las insinuaciones de Correa. Y eso que él insistía en decir que está “entregado” a esta declaración, para demostrar que quiere colaborar con la Justicia.

En caso de detectar un delito nuevo en un interrogatorio la fiscal puede solicitar al tribunal que se deduzca testimonio para que sea investigado

Más ejemplos. Correa eludió hablar de los ‘blanqueadores’ del dinero negro, y Sabadell no insistió en que revelara sus nombres.




El delito de corrupción entre particulares no existía cuando actuaba la trama

Tampoco lo hizo cuando Correa dijo que contrató a Ramón Blanco Balín para que llevara su dinero en el extranjero ya que “quería ser opaco”. Blanco Balín "asesoraba a grandes empresarios y a una persona muy importante en este país, que no voy a nombrar… No lo voy a decir porque sería una revolución, saldría esta tarde en todos los periódicos, sería una historia rara".

Una de las explicaciones reside en que el delito de corrupción entre particulares no existía cuando actuaba la trama, ya que fue introducido en el año 2010 en el Código Penal. En esa época sólo existía el cohecho para los funcionarios. Y ni Correa ni Bárcenas son funcionarios.

Tampoco el PP es responsable penal, pues la responsabilidad penal de los partidos políticos fue introducida en la reforma del año 2012. Por si fuera poco, el PP no acusa a Bárcenas del supuesto desvío de dinero de su caja B a cuentas del extesorero a Suiza.

“Nosotros fuimos adjudicatarios del AVE a la Meca, ¿sabe quien gestionaba eso? El rey de España”.

Correa alardeó así de su grupo de empresas. Pero la fiscal ignoró el comentario sobre la mediación del rey emérito para centrarse en los pagos al exalcalde de Pozuelo de Alarcón (Madrid) Jesús Sepúlveda.

La fiscal Sabadell centra sus esfuerzos en las ‘dadivas que la trama realizó a los políticos locales implicados: los exalcaldes  Sepúlveda y Guillermo Ortega, el exdiputado Jesús Merino o el exconsejero de la Comunidad de Madrid Alberto López Viejo. Su objetivo, conseguir probar ante el tribunal el origen ilícito del dinero y los sobornos.

Correa conservó, "para mirarla", la factura de 9 millones de pesetas del famoso Jaguar que regaló a Sepúlveda y Mato no vio en su garaje

Un detalle picó la curiosidad de la fiscal. Fue cuando apareció en las pantallas de la Sala la factura del famoso Jaguar que Correa regaló a Jesús Sepúlveda y que Ana Mato no vio aparcado en el garaje familiar. La cifra ascendía a 8.663.700 pesetas. Ese fue el precio del célebre Jaguar. El papel delator fue incautado a Correa en el registro de su casa de Sotogrande, en Cádiz. ¿Por qué la conservó? “Para mirarla. Podía haberlo roto, pero me ayudaba a recordar de vez en cuando...

Más de un letrado y hasta el magistrado Julio de Diego no pudieron contener la risa ante su explicación.

Esta millonaria factura servía a Correa para recordar que Sepúlveda, el hombre al que había financiado con 100.000 euros la campaña que lo aupó a la alcaldía, que tenía “barra libre” en su agencia de viajes, al que había regalado hasta cuatro coches y llenado de regalos para él y su esposa, Ana Mato, había optado por otra empresa en la siguiente campaña electoral. Correa cortó toda relación con él, “punto pelota”.

El líder de Gürtel es arrollador. Incluso al comienzo de su interrogatorio estuvo 55 minutos hablando casi sin ser repreguntado. En su vehemencia, tendía a quitarle la palabra a la fiscal Sabadell hasta el punto que el presidente del tribunal, Ángel Hurtado, le recriminó el viernes su comportamiento: el juicio “no es un debate”.

En ese momento, Correa cambió de actitud y expresó su agradecimiento a la fiscal: "No voy a decir que me siento bien aquí, porque sería del género estúpido, pero estoy muy agradecido al ministerio público por el trato que estoy recibiendo; estoy cómodo".

"Me siento seguro hablando", confesó a la salida de la sesión.