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Zapatero y Sarkozy se alían contra la crisis

El presidente francés quiere institucionalizar el Eurogrupo de carácter político propuesto por el español en octubre de 2008. El Elíseo necesita el apoyo de Alemania y Luxemburgo

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El presidente español puso la semilla y el mandatario francés riega una planta que espera dé sus frutos con él en el papel de jardinero jefe.

Nicolas Sarkozy pretende hacerse durante 2009 con la presidencia de un Eurogrupo político, elevado a la categoría de organismo de 16 jefes de Estado y de Gobierno (Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, España, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Malta, Luxemburgo, Holanda y Portugal) para hacer frente a la crisis económica.

Su liderazgo sería para este año porque la presidencia europea recae en dos países que no pertenecen a la zona euro (República Checa y Suecia), y en 2010 ya sería España, que ya está en la Eurozona, quien liderase Europa.

José Luis Rodríguez Zapatero, según ha podido saber Público de fuentes de Presidencia, ve la del inquilino del Elíseo como una iniciativa que se ha demostrado positiva, aunque otra cosa es que sea Sarkozy quien la lidere. En el entorno más próximo del jefe del Ejecutivo español prefieren entrar sólo a valorar la gestión del francés al frente de la UE: 'Ha sido magnífica, nadie puede decir lo contrario', enfatizan.

Zapatero y Sarkozy descubrieron en París el 12 de octubre de 2008 que el Eurogrupo -ente informal que integra a los ministros de Economía y Finanzas de los Estados miembros de la zona euro- era una herramienta muy útil en el intento de resolución de una crisis que está dando un giro de 180 grados a las políticas socioeconómicas del mundo.

Sin embargo, era eficaz en los términos planteados por el presidente español al francés en la comida que mantuvieron los dos a solas el pasado 10 de octubre en El Elíseo: la reunión tiene que acoger, por elevación, a los 15 jefes de Estado y de Gobierno del Eurogrupo -hoy 16, con la entrada de Eslovaquia el 1 de enero de 2009- más el primer ministro del Reino Unido, Gordon Brown, una potencia europea y mundial imposible de obviar en la actual coyuntura económica.

El éxito de la iniciativa de Zapatero en octubre de 2008 constituye hoy la gran apuesta de Sarkozy para 2009, confirman en la Moncloa fuentes de la Presidencia del Gobierno, que certifican, con mayor entusiasmo, en El Elíseo, aun siendo conscientes de que precisan del consenso de todos los miembros de la UE.

A priori, el mandatario francés cuenta ya con el rechazo explícito del actual presidente del Eurogrupo, el primer ministro y responsable de Finanzas de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker; la canciller alemana, Angela Merkel; y los presidentes de turno de la UE para el primer y segundo semestre de 2009 -ambos fuera de la zona euro-, los primeros ministros de República Checa y Suecia, Mirek Topolánek y Fredrik Reinfeldt.

Los ritmos en la Moncloa y El Elíseo para confirmar la buena marcha del proyecto de Sarkozy, sin embargo, pertenecen a partituras diferentes. En Moncloa quieren aclarar que, de momento, se trata sólo de un proyecto del jefe del Ejecutivo francés, que nació de la iniciativa de Zapatero para la reunión del pasado 12 de octubre, y que goza del apoyo de España por cuanto se ha demostrado indiscutiblemente beneficioso para sus intereses -de la reunión de los jefes de Estado y de Gobierno del Eurogrupo surgió la cumbre de Washington del 15-N-.

'Hay muchas cosas por concretar -aclaran en Presidencia-: la presencia de Londres, que no está en la zona euro; que el Eurogrupo político nazca durante la presidencia checa; el actual liderazgo luxemburgués de esa insititución...'.

Por parte del Ejecutivo galo, sin embargo, las fuentes consultadas, tanto en El Elíseo como en Quai d'Orsay -el Ministerio de Exteriores francés- se habla ya de un 'pacto casi cerrado entre El Elíseo y La Moncloa' mediante el cual Zapatero garantizaría el apoyo a Sarkozy para presidir el Eurogrupo a cambio, por un lado, de la presencia de España en todos los foros internacionales en la línea del Grupo de Washington del 15-N o del próximo 2 de abril en Londres; y, por otro, de que fuera el presidente español quien pidiera la convocatoria inminente del Eurogrupo, igual que hizo el pasado 10 de octubre.

Con pacto o sin él, si se cumplen los planes de Sarkozy adelantados por los medios franceses, lo cierto es que a Zapatero le correspondería en el primer semestre de 2010 la doble presidencia de la UE y la del Eurogrupo, en plena salida del túnel de la crisis y en la primera cumbre de la Europa de Tratado de Lisboa con Obama al frente de EEUU. ¿Compensa o no apoyar a Sarkozy?