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30 aniversario de las becas Erasmus Treinta años de una beca Erasmus cada vez más reducida

El presupuesto destinado por el Gobierno a la ayuda ha disminuido un 50% desde 2011. La cuantía insuficiente hace que los estudiantes con bajos recursos no tengan acceso al programa, lo que dificulta su entrada al mercado laboral

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Manifestación de la Marea Verde en Madrid contra los recortes en Educación. EFE

Ya han pasado 30 años desde que los primeros estudiantes españoles decidieron viajar a otros países de la Unión Europea para vivir una experiencia universitaria internacional, en el marco del programa Erasmus de movilidad intraeuropea.

Los constantes recortes en el presupuesto para las becas no han impedido que España se mantenga a la cabeza como país emisor y receptor de estudiantes internacionales, pero sí han cortado el acceso a muchos jóvenes cuyas familias no se podían permitir costear los gastos que la casi simbólica ayuda estatal no llegaba a cubrir. "Hay muchas personas que no sólo no consiguen la beca, sino que no la piden, porque saben que incluso si se la diesen les sería imposible mantenerse", explica Mónica Caballero, portavoz del Sindicato de Estudiantes.

"Hay muchas personas que no la piden, porque saben que incluso si se la diesen les sería imposible mantenerse"

Desde los 95 pioneros que dejaron España para estudiar en el extranjero en 1987,  diez años más tarde la cifra de beneficiarios se situaba ya en más de 12.000, según un informe del Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (SEPIE). Los números de estudiantes españoles que han realizado estancias de estudios y prácticas en el extranjero a través de este programa no han parado de multiplicarse, hasta rozar los 40.000 participantes anuales a partir de 2012.

Este crecimiento exponencial no se ha visto acompañado de un incremento equivalente en el presupuesto destinado a las becas que ayudan a estos estudiantes a sufragar los gastos relativos a su estancia en el extranjero. Al contrario, en los últimos seis años España ha reducido en un 50% la partida presupuestaria prevista para estas becas, según datos de SEPIE recogidos por el diario El País. El curso 2011/2012 el Gobierno español invirtió 61,3 millones de euros en el pago de estas becas. En el último curso, se han empleado menos de la mitad, 29 millones.

"Nosotros lo que pensamos es que el Gobierno del Partido Popular se ha caracterizado por tratar de impedir que familias trabajadoras accedan a la educación", afirma la portavoz del Sindicato de Estudiantes. "Mucha gente no solamente no ha podido pedir la beca Erasmus sino ni siquiera una beca para estudiar aquí", recalca.

La tasa de desempleo de los estudiantes Erasmus cinco años después de su graduación es un 23% inferior

La Unión Europea considera que el objetivo del programa Erasmus es "contribuir a la estrategia europea para el crecimiento, el empleo, la igualdad social y la inclusión". Sin embargo, como apunta Mónica Caballero, únicamente los estudiantes con un "colchón familiar" capaz de financiar su estancia pueden aprovechar esta oportunidad. En concreto, el Ministerio de Educación estima que sólo alrededor de un 2.3% de los estudiantes matriculados en universidades españolas se beneficia de la beca.

"Si tienes facilidades para irte a estudiar a otro país, evidentemente vas a tener más facilidad a la hora de buscar trabajo", subraya la portavoz del Sindicato de Estudiantes. El Estudio sobre el Impacto de Erasmus de la Comisión Europea le da la razón: la investigación de 2014 constató que la tasa de desempleo de los estudiantes Erasmus cinco años después de su graduación es un 23% inferior que la del resto. Por esta razón, el Sindicato de Estudiantes defiende que esta experiencia tiene que estar al alcance de todos. "Todos aquellos que se planteen formarse, aquí o en otro país, tienen el derecho de hacerlo, independientemente de su situación económica", subraya la portavoz.