Público
Público

30 años de la muerte de Victoria Kent, la mujer que retiró los grilletes de las prisiones

En abril de 1931 fue designada Directora General de Prisiones, cargo en el que destacó por mejorar la situación de las personas presas, potenciar la reinserción y acabar con los castigos crueles, como grilletes y cadenas.

Publicidad
Media: 4.60
Votos: 10
Comentarios:

30 años de la muerte de Victoria Kent, la mujer que retiró los grilletes de las prisiones españolas.

Este lunes se cumplen 30 años de la muerte de la abogada y política Victoria Kent. Nacida en Málaga en el seno de una familia liberal, Victoria estudió allí Magisterio y después se trasladó a Madrid para estudiar Derecho. Formó parte la de Asociación Nacional de Mujeres Españolas y de la Juventud Universitaria Femenina. En 1930 se convirtió en la primera mujer en intervenir ante un consejo de Guerra al defender (exitosamente) a Álvaro de Albornoz, miembro del Comité Revolucionario Republicano. Abrió un despacho de abogados especializado en Derecho Laboral, siendo también asesora jurídica de organizaciones sindicales.

Se opuso al voto de la mujer porque lo consideraba "peligroso" por la gran influencia que la Iglesia tenía sobre ellas

En abril de 1931 fue designada Directora General de Prisiones, cargo en el que destacó por mejorar la situación de las personas presas, potenciar la reinserción y acabar con los castigos crueles, como grilletes y cadenas. Las elecciones de 1931 fueron las primeras en llevar a una mujer a un escaño, y fueron tres las que lo lograron: Margarita Nelken, Clara Campoamor y la propia Victoria Kent.

Cuando se debatió sobre el sufragio femenino Victoria Kent se opuso, porque consideraba "peligroso conceder el voto a la mujer" por la gran influencia que la Iglesia tenía sobre ellas. Lo cierto es que en las siguientes elecciones las mujeres pudieron votar, y ganó la derecha.

Tanto Victoria Kent como Clara Campoamor -la más firme defensora del voto de las mujeres- perdieron su escaño. En 1936 volvió a lograr un escaño. Al estallar la Guerra Civil acude a apoyar a los combatientes en la sierra de Madrid, y más tarde se ve obligada a marchar a Francia. En París se encarga de cubrir las necesidades de los niños republicanos condenados al exilio. Más tarde vivió en México y Estados Unidos, no volviendo a España hasta 38 años después de acabada la guerra. Victoria murió en Nueva York en el año 1987.