Publicado: 14.10.2015 14:23 |Actualizado: 14.10.2015 17:24

Una abuela cede su hígado a su nieto

Es una intervención pionera en España. El niño, de un año, había nacido con una malformación del hígado, la principal patología que motiva el trasplante de este órgano en la infancia.

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La abuela y el nieto, junto a la madre del niño./ EFE

La abuela y el nieto, junto a la madre del niño./ EFE

CÓRDOBA.- Los profesionales del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba capital han realizado el primer trasplante hepático de donante vivo en España entre una abuela, de 55 años, y su nieto, de un año, que había nacido con atresia de vías biliares extrahepática, una malformación del hígado que lo deteriora, la principal patología que motiva el trasplante de este órgano en la infancia.

Esta intervención pionera, que es fruto una vez más del "altruismo consolidado" de la sociedad andaluza, sólo encuentra dos precedentes parecidos en España, concretamente dos abuelos que donaron a sus nietos uno de sus riñones. En este caso, el trasplante se llevó a cabo a finales de junio de este año, cuando el bebé, que ahora tiene un año, tenía nueve meses.



En la presentación de este hito han estado presentes el bebé, Juan José, y la abuela materna, Francisca Fuentes, acompañados por la madre y el gerente del Servicio Andaluz de Salud (SAS), José Manuel Aranda; la delegada de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta, María Ángeles Luna; la gerente del Hospital Reina Sofía, Marina Álvarez; el director de la Unidad de Gestión Clínica de Cirugía y del Programa de Trasplante Hepático y Pancreático del hospital, Javier Briceño; el coordinador de trasplantes Juan Carlos Robles, y el pediatra Jesús Jiménez.

Según ha explicado la abuela, ser la donante de su nieto ha sido "la cosa más hermosa" que ha podio hacer en este mundo, como es "darle vida" a su nieto, que "dejara de sufrir, porque poco a poco perdía la vida", por lo tanto destaca que es "una satisfacción". Además, resalta que está "bien" tras el trasplante, que no le ha perjudicado "para nada", al tiempo que recomienda la donación de órganos, porque "es una cosa que da energía y satisfacción". "Si tuviera que volver hacerlo, lo volvería a hacer", resalta.

El doctor Javier Briceño ha detallado que "el índice de supervivencia era de unos seis o siete meses de vida, pero empeoró drásticamente y obligó a hacer una evaluación de donación un poco más acelerada de la habitual", de modo que "en el momento que se trasplantó su expectativa de vida no superaba el mes".

Se trata del primer trasplante de estas características que se lleva a cabo en España, y uno de los primeros en el mundo, a pesar de que cada vez es más común la donación entre familiares. La incompatibilidad para regalar un segmento hepático a su bebé por parte de los progenitores propició que entrara en escena la abuela materna, ofreciéndose ella misma como posible donante. El director del programa de trasplante hepático reconoce que, de entrada, los sanitarios "se vieron sorprendidos" con la propuesta, pero enseguida valoraron la situación e iniciaron los estudios de idoneidad. "Las analíticas y las pruebas de imagen confirmaron que la abuela tenía un hígado perfecto", apunta el cirujano.

La abuela, que recibió el alta cuatro días después de la intervención, ha donado a su nieto alrededor del 20% de su hígado —al tratarse de un segmento pequeño, el órgano no necesita regenerarse para poder seguir realizando su función correctamente—. El pequeño necesitó dos semanas para poder volver a casa y ahora "se encuentra perfectamente".

La intervención se realizó hace tres meses y medio y gracias a ella el bebé disfruta de "una excelente función hepática". Ambos, abuela y nieto, se han recuperado "satisfactoriamente" y acuden al Hospital Reina Sofía, desde Almería, para las revisiones, que al principio son más frecuentes por los exigentes controles que acompañan este complejo proceso.

"Tremenda solidaridad"

El doctor Briceño ha señalado que la técnica empleada ha sido la habitual en estos casos, el matiz que hace especial esta intervención es "el ejemplo de tremenda solidaridad que hay detrás de esta donación tan emotiva que invita a reflexionar sobre las nuevas vías de obtención de órganos".

Así, relata que se está "acostumbrado a que los padres enseguida muestren su deseo de donar, pero nunca se había planteado algo así". "No nos habíamos encontrado con abuelos que tomaran esta generosa iniciativa", confiesa el doctor, quien considera que "actitudes como la de esta abuela llenan de esperanza a los sanitarios y a las familias, y animan a pensar que hay soluciones para casos extremos".

En el Hospital Reina Sofía, prosigue el doctor Briceño, "abrimos las puertas a formas modernas de donación, ya que el potencial en este campo puede ser inmenso". La incorporación de nuevas técnicas como el split in situ que permite que de un hígado se beneficien dos receptores, la donación en asistolia, la aceptación de órganos de donantes añosos y el empleo de nuevas máquinas de perfusión permiten "ampliar posibilidades para quienes viven a la espera de un trasplante".

El facultativo explica que, en este caso, "la alternativa de donante cadáver casi estaba descartada, pues el bebé empeoraba día a día, ya que por su grupo sanguíneo, que no es el más frecuente, las alternativas eran limitadas. En este contexto, el ofrecimiento de la abuela se convirtió en una solución viable a su problema".

Los profesionales agilizaron todos los estudios previos al trasplante y los trámites legales, lo que posibilitó que todo estuviera listo en tiempo récord. En este apartado, el doctor destaca el "excelente trabajo desde la Coordinación de Trasplantes del hospital, concretamente uno de sus coordinadores, el doctor Juan Carlos Robles, que se implicó a fondo para que el trasplante se realizara lo antes posible".

Entre los profesionales del hospital que han participado para que este nuevo logro sea posible figuran cirujanos, anestesistas, inmunólogos, hepatólogos infantiles, personal de la UCI pediátrica y de adultos, la Coordinación de Trasplante, enfermería y otras unidades, cuyo trabajo es fundamental para que estas intervenciones se puedan llevar a cabo.

Nueve niños

Desde que se inició el programa, se han llevado a cabo diez trasplantes hepáticos de donante vivo (nueve de ellos infantiles) en el Hospital Reina Sofía. Estos injertos infantiles generalmente se practican antes de que los pacientes cumplan los dos años de vida y el donante siempre ha sido uno de los dos progenitores, excepto en este último caso protagonizado por la abuela del bebé.

Un total de 1.195 trasplantes de hígado se han llevado a cabo desde que se inició este programa en el complejo sanitario, de los que 172 (alrededor de un 15%) han sido infantiles. Si se tiene en cuenta el conjunto de trasplantes de órganos infantiles en este centro, los hepáticos, que son los trasplantes de órganos infantiles más frecuentes, representan en torno al 65%. En total, en el hospital se han practicado hasta la fecha 265 trasplantes infantiles (172 de hígado, 53 de corazón, 34 de pulmón y 6 renales).

De este modo, el Hospital Reina Sofía es centro de referencia nacional para trasplante hepático infantil y figura como uno de los cuatro centros de referencia en el país para este tipo de procedimientos. El primer trasplante hepático infantil se llevó a cabo un año después de que se iniciase el programa (1990) y hasta hoy un total de 172 niños se han sometido a una intervención de este tipo.

Entre los hitos alcanzados por los profesionales del centro en trasplantes de hígado a niños destaca la realización del primer trasplante hepato-bipulmonar infantil de España (2003), los primeros trasplantes infantiles combinados de hígado y riñón de Andalucía (2011) y también de forma pionera a nivel regional el empleo de la técnica split in situ, que consiste en dividir el hígado del donante en dos segmentos (la bipartición se realiza cuando el órgano se encuentra en el cuerpo del donante) para implantarlos en un adulto y un niño, respectivamente (2011).