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Abusos infancia 30 años de prisión para un profesor de primaria por abusos sexuales a seis alumnas

El docente, que ha sido inhabilitado también por un plazo de cuatro años y siete meses por cada uno de los seis delitos, negó el delito en todo momento durante el juicio celebrado el 23 de octubre

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Fuente fotografía: blog abuso sexual

El profesor del colegio público de una localidad de Valle de Ayora  (Valencia) ha sido condenado a treinta años de prisión y otros treinta de libertad vigilada por seis delitos continuados de abusos sexuales a seis alumnas de primaria. El docente, que ha sido inhabilitado también por un plazo de cuatro años y siete meses por cada uno de los seis delitos, negó el delito en todo momento durante el juicio, celebrado el pasado 23 de octubre, según recoge el diario El Levante. Además de la inhabilitación, deberá indemnizar con 600 euros más intereses a cada una de las víctimas.

Según consta en los hechos probados, este hombre, que en la actualidad cuenta con unos 65 años, impartió clases en el colegio de primaria durante tres cursos escolares, de 2011-2012 a 2013-2014. En una misma aula, se encontraban alumnos de quinto y sexto de primaria y, aprovechando que estos debían aproximarse a la mesa del profesor para solventar sus dudas sobre la asignatura correspondiente, realizó diversos tocamientos en sus partes íntimas a seis niñas, hechos que se repetían de forma habitual.

Las menores en el momento de la agresión tenían entre once y catorce años y según el fallo facilitado por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, se considera probado que los tocamientos se produjeron dentro de la clase.

El juez remarca que los relatos se han mantenido "sin contradicciones ni incoherencias", tanto durante la instrucción como en el propio juicio. De hecho, todas ellas realizaban una descripción coincidente en el modo de actuar de su profesor. Además, "no se aprecia un interés espurio", y los hechos se conocieron "no por voluntad de las víctimas, sino de forma casual por un comentario que hacen tres de ellas y que es oído por un compañero que posteriormente se lo cuenta a una profesora". Fue esta docente la que finalmente informó a la dirección y el equipo de Orientación del instituto al que habían pasado las alumnas.

Las personas que acudieron en calidad de testigo propuestas por la defensa negaron haber presenciado los abusos, pero recordaron episodios que describieron las víctimas y que el acusado negó en el juicio, como por ejemplo una patada que le propinó a una de ellas en los genitales. Las víctimas, "por su edad y falta de experiencia", llegaron a normalizar la conducta abusiva del profesor en la vida escolar, aclara la sentencia.