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Las consecuencias del huracán Irma Atrapados en el infierno de la isla de San Martín: "He tenido que beber agua del mar"

Varios españoles luchan por su supervivencia tras la devastación provocada por el huracán Irma en esta isla del Caribe: las bandas armadas han tomado la ciudad y el control de los recursos básicos. No hay electricidad, agua y apenas comida. 

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Vista de las secuelas del huracán Irma en la isla de San Martín en el Caribe / REUTERS

Ha pasado una semana desde que Irma arrasara San Martín. La isla caribeña quedó completamente devastada tras el paso del huracán. La violencia callejera se ha impuesto en las calles: no hay ningún tipo de seguridad y bandas organizadas intentan saquear y tomar los edificios armados. La situación parece casi apocalíptica. La población no vive, malvive, llena de miedo. 

Atrapados en este caos en el que se ha convertido San Martín se encuentran los valencianos Miquel Serra y Lluna Noguera, que como muchos otros españoles y residentes en la zona, han lanzado una llamada de auxilio para escapar de este horror: "Miquel y yo necesitamos ayuda. Llevamos una semana encerrados, casi no nos queda comida y no tenemos agua. Hemos tenido incluso que beber agua del mar".

Dos días después del paso del huracán, Lluna consiguió contactar con su familia y relatar su odisea. Para sobrevivir a los fuertes vientos y la tormenta, los valencianos tuvieron que refugiarse junto a otras ocho personas en un edificio de hormigón. Se tienen que turnar para salir del edificio por miedo a que ocupen su casa algunas de las bandas organizadas que merodean, con armas de fuego, alrededor del edificio.

Estas bandas, cuentan, tienen el control de la isla: de la comida, del agua y otros recursos básicos. De hecho, Lluna para lograr contactar con su familia, tuvo que vender una televisión para conseguir cargar su móvil. No tienen electricidad en la casa, ni agua, ni casi alimentos. 

No son los únicos españoles en peligro

Son varios los españoles que se encuentran en esta situación. Según fuentes del ministerio, más de medio centenar de españoles residen en la isla. Estén en mejor o peor situación, todos los testimonios narran la peligrosidad en la que viven: tiros en la calle, bandas con armas, sin recursos, sin electricidad y sin comunicación.

Medios como La Sexta recogen alguno de estos testimonios, como el de Sara Cerezo, odontóloga cordobesa de 27 años que ha contado que "esto es la guerra. Se están matando unos a otros, se pegan tiros por una botella de agua, por una caja de conservas. Hay miles de muertos. Tienen que sacarnos de aquí".

Entre otras de las víctimas está también la madrileña Viena, que vive desde el huracán en la clínica en la que trabajaba. Ha señalado el número de víctimas que ha dejado el huracán, denunciando como han hecho otros testigos, que el número oficial no es cierto: "Los medios hablan de 10 muertos, a nosotros los bomberos nos dicen más de 400 sólo en el lado francés".

La pasividad del Ministerio de Exteriores

El hermano de Miquel, Hèctor Serra, relata a Público la incertidumbre con la que vive su familia desde que el pasado martes el huracán arrasara la isla. Además, denuncian la nula información facilitada por parte del Ministerio de Exteriores en todo este proceso. "Toda la información que tenemos es de crónicas y vídeos franceses. No podemos fiarnos de todo lo que dicen los medios pero veíamos la isla devastada desde el primer día", prosigue Serra.

Los familiares denuncian la falta de información  del Ministerio de Exteriores

Las familias de Miquel y Lluna se pusieron en contacto con el ministerio el segundo día del paso del huracán por la isla. "Nos facilitaron el correo de la unidad de crisis para dar toda la información sobre ellos y nos contestaron diciendo que incluían los datos y los pasarían a la administración francesa. Durante todos estos días, el ministerio no nos ha dado ninguna información nueva", denuncia Hèctor. 

Esta mañana, la familia de ambos se han enterado a través de la prensa que ministerio de Exteriores había enviado un Airbus para recoger a los españoles que residen en la isla. Posteriormente, horas más tarde, el ministerio confirmaba a los familiares del plan de rescate: el avión repostará en Santo Domingo esta noche y mañana volará a la isla.

No obstante, para la familia de Miquel Serra, esta repuesta llega tarde. "Nosotros sabemos que hay un protocolo de evacuación. Aunque no los monten en un avión, que los lleven a un sitio seguro. Hay muchos saqueos y bandas organizadas. Ya debería haberse actuado", pide Hèctor en un grito de auxilio.