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Ayuntamiento de Madrid El envejecimiento y el aumento de la pobreza obligan a rediseñar los servicios sociales madrileños

En un informe elaborado por el Área de Equidad, Derechos Sociales y Empleo del Ayuntamiento de Madrid, se pone de relieve que los servicios sociales fueron concebidos para una sociedad del pasado

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Vehículo del Samur Social del Ayuntamiento de Madrid. E.P.

¿Son suficientes los actuales servicios sociales municipales para atender las demandas de la población? ¿Es necesario un modelo alternativo que se adapte a los cambios sociodemográficos y garantice este tipo de prestaciones a largo plazo?
Los gestores del Ayuntamiento de Madrid y los expertos en servicios sociales coinciden en que factores como el aumento de la esperanza de vida y el consiguiente envejecimiento de la población, así como la nuclearización de las familias y los procesos migratorios, exigen un nuevo planteamiento sobre la forma en que las corporaciones locales deben enfocar esta labor asistencial.

Se trata de hacer frente a los desafíos del futuro y de dar respuesta al problema que generan el incremento de las desigualdades y el aumento de la pobreza severa, que están en buena medida relacionadas con la precarización del empleo y el debilitamiento de la capacidad redistribuidora de los sistemas de protección social.

Estas ideas y reflexiones están contenidas en un informe elaborado por el Área de Equidad, Derechos Sociales y Empleo del Ayuntamiento de Madrid, en el que se pone de relieve que los servicios sociales fueron concebidos para una sociedad del pasado y no han sido rediseñados para afrontar los retos de las sociedades modernas.

El mencionado documento ha sido utilizado en una jornada de análisis y debate sobre el futuro de los servicios sociales, en los que los participantes –tanto gestores municipales como responsables del Samur Social y servicios de atención a mayores y personas sin hogar– coincidieron en la necesidad de adaptar estas prestaciones a las nuevas exigencias de la población, con el fin de que sean sostenibles en el futuro.

Derechos sociales

Las propuestas y reflexiones surgidas en esta jornada, que quedarán plasmadas en un documento que servirá de ayuda a los responsables municipales para una futura reestructuración de estas prestaciones, van en la línea de convertir los servicios sociales en derechos sociales.

En el caso de la capital madrileña, más de 800 profesionales, entre trabajadores sociales, auxiliares, personal administrativo y de Oficios, son los encargados de prestar esta labor asistencial en 39 centros municipales.

Según datos facilitados por Marisol Frías, directora general de Personas Mayores y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid, durante el año pasado fueron dispensadas un total de 487.000 atenciones a personas o colectivos desfavorecidos.

Los últimos estudios sobre la exclusión social en Madrid reflejan que durante 2017 en uno de cada diez hogares hubo una persona que recibió asistencia por parte de los servicios sociales municipales.

Igualmente, el año pasado se registró un crecimiento de la asistencia social caritativa y de donaciones en especie por organizaciones privadas.

Los ciudadanos recurren a los servicios sociales municipales para solicitar prestaciones en una de cada dos visitas

Los ciudadanos recurren a los servicios sociales municipales para solicitar prestaciones en una de cada dos visitas, para pedir ayudas para la dependencia en una de cada tres, para interesarse por los servicios dirigidos a la familia y menores en una de cada cuatro y para reclamar ayudas en el ámbito de empleo o vivienda en una de cada ocho visitas.

Los usuarios de estos servicios, según las encuestas municipales, se muestran satisfechos con la calidad del servicio, pero insisten en la necesidad de reducir los tiempos de espera.

Por lo que se refiere a las condiciones de vida de la ciudadanía madrileña, los estudios constatan, asimismo, “una desigualdad territorial considerable”, así como la clara desventaja en la que se encuentra la población de los distritos de la periferia sudeste del municipio. En este contexto, las personas más desfavorecidas tienen una clara dependencia de redes primarias de ayuda.