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El banco malo da marcha atrás: La Huertaka no será desahuciada

El Sareb retira la denuncia contra el huerto ecologista de Barakaldo y accede a negociar para buscar una solución. “Se ha impuesto la cordura”, dicen los promotores de este espacio.

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La Huertaka, huerto ecologista de Barakaldo

Buenas noticias para las hortalizas ecologistas y solidarias que crecen en Lutxana, el barrio obrero de Barakaldo (Bizkaia). Al menos de momento, no habrá juez ni entidad bancaria que acabe con La Huertaka, un huerto urbano sobre el que pendía una amenaza de desahucio.

Tras una intensa campaña de denuncia, el Sareb, también conocido como el banco malo, ha accedido a frenar el procedimiento judicial contra este proyecto popular, lo que conllevará la suspensión del juicio que se iba a celebrar este jueves. A cambio, el organismo público y Ekologistak Martxanm entidad que impulsó este huerto urbano, se dan un plazo de dos meses para buscar una solución que contente a todos.

“Se ha impuesto la cordura”, valoraron desde el movimiento ecologista tras conocerse esta decisión. De esta manera, sus representantes legales no tendrán que acudir este jueves al Juzgado de Primera Instancia de Barakaldo, donde debía tramitarse la denuncia formulada por el Sareb con un único objetivo: obligar a los participantes de esta iniciativa a abandonar, aunque fuese por la vía de la fuerza, este floreciente espacio de agricultura ecológica.

La Huertaka, huerto ecologista de Barakaldo

El problema venía de lejos. En el verano de 2014, varias personas se encargaron de limpiar y dar vida a un terreno baldío de 500 metros cuadrados en el barrio baracaldés de Lutxana. “Era un sitio lleno de basura y ratas”, recuerda Javier Vázquez, uno de los impulsores de este proyecto.

Poco tiempo después, aquella tierra empezó a dar sus frutos, y lo hizo en el sentido más amplio de la palabra: “además de realizar cultivos agrícolas, se iniciaron una serie de actividades de sensibilización y divulgación social sobre agricultura ecológica, soberanía alimentaria o recuperación de espacios degradados, entre otros”, recordaron desde Ekologistak Martxan. Algunas de estas iniciativas han recibido premios y reconocimientos, incluso internacionales.

Un grupo de activistas en La Huertaka, huerto ecologista de Barakaldo

Sin embargo, el Sareb y la denominada "Junta de Concertación de la Unidad de Ejecución 21 Parque Serralta" -formada por el propio Banco Malo, así como por la empresa municipal Eretza S.A. y por las entidades privadas Anida S.A., Altamira R.E. y Vizcaína de Edificación- alegaron que eran los auténticos titulares de esa parcela –ubicada, a su vez, dentro de un gigantesco solar de 85 mil metros cuadrados-, por lo que llevaron a los ecologistas a los tribunales.

"Activo social"

La primera denuncia fue archivada en enero de 2016. La Huertaka ganó entonces una batalla, pero no la guerra. Algunos meses después, el Banco Malo volvió a la carga en los tribunales, reclamando el desahucio del huerto urbano. A pocas horas de que se celebrase el juicio, Sareb y Ekologistak Martxan consiguieron llegar a un acuerdo.

“Ambas partes han presentado un escrito conjunto solicitando la suspensión de la vista y la concesión de un plazo de 60 días para buscar una solución que permita regularizar la situación y el uso del espacio”, señalaron los denunciados.

El pacto no significa un punto final en esta historia, pero al menos garantiza que las excavadoras seguirán sin entrar a este huerto urbano. “En todo momento hemos tratado de generar vías de encuentro y de acuerdo con las entidades propietarias de los terrenos en desuso, tanto públicas como privadas, para evitar su deterioro y propiciar un uso público, de forma que sean un activo social en los barrios, hasta el día de su uso previsto”, señala Ekologistak Martxan.

Esos aspectos estarán sobre la mesa en las negociaciones que mantendrán durante los próximos dos meses con el Sareb. Mientras, La Huertaka seguirá en pie.