Publicado: 22.09.2016 19:46 |Actualizado: 22.09.2016 19:46

El brasileño asesinado en Guadalajara se "buscó la vida" facilitando papeles a compatriotas

Según un conocido de la familia, el hombre "trabajaba a comisión y le trajo algunos problemas con otros brasileños", aunque descarta por completo que esas cifras económicas pudieran guardar relación con el cuádruple crimen.

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Fotografía de la pareja fallecida.- E.P.

Fotografía de la pareja fallecida.- E.P.

MADRID.- Marcos N., el padre de la familia de brasileños que la Guardia Civil encontró este fin de semana descuartizada en un chalé de Guadalajara, llevaba al menos desde 2003 en España "buscándose la vida" con trabajos como camarero, panadero, montador de escenarios e incluso facilitando papeles de residencia a compatriotas.

"Trabajaba en lo que encontraba, era un buscavidas", han explicado a 'La Voz de Galicia' amigos y conocidos que coincidieron con Marcos en A Coruña, donde según este periódico residió en dos periodos de su vida, primero de 2003 a 2006 y, posteriormente, entre 2010 y 2011. Este círculo de allegados descarta que, al menos en España, estuviera relacionado con las drogas.



Marcos N. y su mujer, Janaína S.A., ambos de 39 años, viajaron hace tres años a España con su hija dejando atrás su vida en João Pessoa, capital y localidad más poblada del Estado de Paraíba, al nordeste de Brasil. Fue aquí donde nació su hijo pequeño, de apenas un año.

La numerosa colonia brasileña en A Coruña destaca rasgos de Marcos como que era "profundamente religioso", donde se hizo famoso por facilitar papeles de residencia. "Le propuso al mismo abogado que le tramitó a él sus papeles un negocio, que consistía en llevarle compatriotas al despacho para que les formalizase la solicitud de residencia a cambio de un dinero", cuenta uno de sus muchos amigos.

"Trabajaba a comisión y le trajo algunos problemas con otros brasileños", continúa este conocido de Marcos, que descarta por completo que esas cifras económicas pudieran guardar relación con el cuádruple crimen. "Nadie hace desaparecer a una familia entera por 300 euros", argumenta.

El matrimonio no tenía antecedentes penales en España, según han confirmado a Europa Press fuentes de la Guardia Civil. Se trata de una investigación declarada bajo secreto de sumario por el Juzgado de Instrucción 1 de Guadalajara. Esta semana también se han desplazado a la urbanización La Arboleda de Pioz donde se hallaron los cuerpos un equipo de especialistas de la Unidad Central Operativa (UCO) del Instituto Armado.

Desde Madrid también se movilizó al Equipo Central de Inspección Oculares del Instituto Armado, unos expertos para tratar de recabar huellas y restos biológicos en una vivienda en la que no había apenas muebles. Los investigadores trabajan desde el primer momento con la hipótesis de que unos sicarios, por un ajuste de cuentas, habrían viajado a Guadalajara para perpetrar el salvaje crimen.

Familiares de Marcos y Janaína, mientras tanto, apuntan estos días desde Brasil a que la investigación se debería centrar en el entorno en el que se movía el padre de la familia en Torrejón de Ardoz y en Alcalá de Henares, donde trabajó en un bar. También aportan otros datos como que Janaína era hija de un relevante empresario en João Pessoa.

La familia vivía discretamente en la urbanización de Pioz —que se encuentra a 20 kilómetros al sur de Guadalajara y a una hora de Madrid—, donde los vecinos apenas veían a Marcos andando por la urbanización para hacer algún recado. Se habían empadronado en el municipio alcarreño el 21 de junio, procedentes de Torrejón de Ardoz.

La Guardia Civil tiene como prioridad desde el pasado 24 de septiembre, cuando un vecino alertó del mal olor que salía de la casa, seguir el rastro de quienes accedieron en el último mes al chalé situado en la calle Los Sauces de esta urbanización con medio millar de casas, "un sitio tranquilo e ideal para esconderse", según reconocen los lugareños.