Publicado: 18.02.2016 20:35 |Actualizado: 18.02.2016 23:30

El carbón dispara las emisiones contaminantes en España

En 2015, España incrementó sus emisiones de gases de efecto invernadero un 4%, según las estimaciones del Observatorio de la Sostenibilidad, que atribuye la causa a un aumento del 23,4% en el uso de carbón para generar electricidad.

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Una central térmica en Asturias. EFE (Archivo)

Una central térmica en Asturias. EFE (Archivo)

La idea, más aún después del pacto mundial contra el cambio climático que se firmó el pasado diciembre, es reducir las emisiones globales de CO2 causantes del cambio climático. Pero España, pese a estar comprometida con ese objetivo, trabaja en la dirección contraria.

En 2015 nuestro país aumentó sus emisiones de gases de efecto invernadero un 4% con respecto al año anterior, según las últimas estimaciones elaboradas por el Observatorio de Sostenibilidad publicadas hoy en un informe. Y lo hizo principalmente por una causa: el mayor uso del carbón para generar electricidad. El carbón es, de lejos, la fuente que más CO2 emite a la atmósfera. El año pasado, según datos de Red Eléctrica de España, se incrementó un 23,4% el uso de este combustible con respecto a 2014.

El Gobierno siempre ha justificado el uso del carbón nacional en el mix energético por ser una fuente muy barata, pero la paradoja es que la mayor parte del carbón que se quemó el año pasado fue importado.

Aunque los datos del Observatorio de Sostenibilidad están sujetos a variaciones porque se trata de estimaciones (los datos oficiales de emisiones se proporcionan con dos años de retraso), avalan la tendencia que se viene dando en España desde 2013, cuando las emisiones de C02 comenzaron de nuevo a subir tras el abrupto descenso provocado por la crisis económica.

En cualquier caso, 2015 supone un repunte mucho más acentuado. Mientras que el incremento de las emisiones entre 2013 y 2014 fue de un 1,1% según un informe reciente de la Agencia Europea de Medioambiente, ahora esa subida es del 4% o incluso del 5%, tal y como ha señalado José Santamarta, uno de los autores, durante la presentación del estudio este jueves. El informe de la Agencia Europea de Medioambiente también atribuía la subida de 2014 a un incremento en la quema de combustibles fósiles, que aquel año fue de un 7,5%.

De confirmarse las estimaciones del informe, España habría aumentado sus emisiones un 20% con respecto a los niveles de 1990, año de referencia para las mediciones, mientras que el conjunto de la Unión Europea consiguió en 2014 reducir las suyas un 24,4%. En términos absolutos, nuestro país es, con mucha diferencia, el Estado miembro que más ha incrementado la expulsión de gases contaminantes a la atmósfera.

“Este Gobierno ha sido el más nefasto para la mitigación del cambio climático”, ha dicho Santamarta, que ha acusado al Ejecutivo de “hundir las renovables” y “desmantelar el sector”. “Este repunte se debe en parte a la dejadez absoluta de las administraciones”, ha sentenciado.

En contraste con el carbón, el informe refleja una bajada del 5% en la aportación de las renovables a la producción energética en 2015. En 2020, España deberá cubrir al menos un 20% de su demanda energética con renovables si quiere cumplir con la directiva europea establecida, algo que los autores del estudio dudan que pueda alcanzarse si se sigue el ritmo actual.

“Las energías renovables no están incrementando su peso en el mix energético como deberían y no se está produciendo un cambio de modelo energético y productivo a pesar de la crisis”, ha señalado Carlos Alfonso, otro de los investigadores.



10 empresas generan el 65% de las emisiones

La actividad que más contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero en España es la generación de electricidad. El informe del Observatorio atribuye a este sector el 70% de todo el CO2 que se emite a la atmósfera y, en concreto, a 10 empresas, responsables del 65% de las emisiones en nuestro país. A la cabeza de esa lista se encuentra, según el Registro Nacional de Emisiones de 2014, Endesa, Gas Natural e Hidrocantábrico, seguidas de las petroleras Repsol y Cepsa, junto con Arcelor Mittal e Iberdrola.

El segundo sector que más contribuye a la contaminación atmosférica es el del transporte, que aglutina el 25% de las emisiones y que en España sigue en aumento: en 2015, las matriculaciones de coches subieron un 20,9%.

“Llama la atención que el Gobierno siga potenciando la energía generada por carbón a pesar de haber sido un año clave en la lucha contra el cambio climático”, señala Alfonso.