Público
Público

Catalepsia Fueron a hacerle la autopsia y descubrieron que seguía vivo

Los funcionarios de una cárcel de Asturias encontraron el cuerpo de un preso que no respiraba, se certificó su muerte y se le trasladó al Anatómico Forense. Allí ocurrió algo que nadie podía creerse. 

Publicidad
Media: 5
Votos: 4

Instituto Anatómico Forense de Asturias. / Maps

Gabriel Montoya Jiménez fue encontrado en la celda de la cárcel donde cumple condena. No respiraba. Le introdujeron en una bolsa y los servicios funerarios le trasladaron al Instituto de Medicina Legal de Oviedo. 

Mientras se encontraba en el depósito de cadáveres donde esperaba hasta el momento en el que se le practicase la autopsia, recobró el conocimiento. Se trata de un caso sin precedentes en la historia del Anatómico Forense de Asturias.

El hombre, de unos 50 años, fue encontrado por los funcionarios de la prisión inconsciente dentro de su celda. Los dos facultativos que se encontraban en las instalaciones, ambos con más de treinta años de trayectoria profesional, certificaron su fallecimiento.

Se autorizó el levantamiento del supuesto cadáver cinco horas después y se trasladó al depósito del Instituto de Medicina Legal, en Oviedo. Los trabajadores de guardia del centro esperaban al momento de realizarle la autopsia cuando el preso "resucitó". 

Se trata, según informa El comercio, de un caso de catalepsia. Esta enfermedad es un trastorno nervioso repentino en el que quien lo padece se introduce en un estado de inmovilidad, rigidez, insensibilidad e incapacidad de su cuerpo.

En concreto, la persona permanece sin signos vitales aparentes durante un largo periodo de tiempo, de tal forma que parece que ha muerto, pero en realidad no. 

Montoya Jiménez, dado por muerto durante más de cinco horas, se encuentra ahora en el área de Urgencias del Hospital Universitario Central de Asturias, custodiado por agentes de la Guardia Civil y acompañado por su familia, quienes recibieron la noticia de que había muerto y ahora celebran su vuelta.