Publicado: 12.12.2016 13:19 |Actualizado: 12.12.2016 13:19

El cierre parcial de la Gran Vía reduce los niveles de polución en el centro

La estación de medición de la Plaza del Carmen registró la primera semana de diciembre niveles de NO2 un 32% más bajos que la media de los tres años anteriores, de acuerdo a una evaluación de Ecologistas en Acción. 

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La Gran Vía de Madrid, cortada por la Policía.

La Gran Vía de Madrid, cortada por la Policía.

MADRID. -El cierre parcial al tráfico en la Gran Vía de Madrid aprobado por el Ayuntamiento durante la campaña de Navidad ha supuesto, sólo en su primera semana de aplicación, una disminución considerable de los niveles de contaminación en la zona centro.

En concreto, la polución por dióxido de nitrógeno (NO2) registrada entre el 2 y el 8 de diciembre en la estación de medición de la Plaza del Carmen (a escasos metros de la Gran Vía) se ha reducido un 32% con respecto a la media de esos mismos días en los tres años anteriores, de acuerdo a una evaluación elaborada por Ecologistas en Acción.

La estación de medición ubicada en la Plaza del Carmen es una de las más problemáticas de la ciudad, ya que forma parte de las que registran sistemáticamente valores superiores a los límites legales para la contaminación por NO2 establecidos por la Unión Europea (40 microgramos por metro cúbico de media anual).

Durante los primeros días de diciembre, en cambio, esta estación ha sido la única (a excepción de las que se encuentran en grandes zonas verdes de Madrid como el Retiro, El Pardo o la Casa de Campo) que no rebasó en ningún momento los 100 microgramos por metro cúbico. En comparación, otras estaciones, como las situadas en la Plaza de Fernandez Ladreda o en Villaverde, superaron hasta 25 veces este límite.

“Madrid está obligada a reducir drásticamente los niveles de NO2, tanto por una exigencia legal como, más importante, por razones evidentes de salud pública. La experiencia llevada a cabo por el Ayuntamiento de Madrid en estos primeros días de diciembre de 2016 no deja lugar a dudas, el único camino viable es avanzar en medidas decididas de reducción del tráfico en la ciudad, que no deberían reservarse para momentos excepcionales, sino que resulta necesario aplicarlas todo el año”, considera la organización ecologista en un comunicado.

Madrid lleva incumpliendo los límites legales de contaminación consecutivamente desde que se implantó la normativa europea en 2010, en concreto con el dióxido de nitrógeno, un contaminante que se genera directamente de los tubos de escape de los coches, especialmente los diésel, y que es el responsable de las boinas de polución en la ciudad.