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Cerca de 60 detenidos en una operación contra la mafia china en el polígono madrileño de Cobo Calleja

La operación se ha saldado con 55 detenidos y 34 registros en 11 provincias españolas. Se trata de una trama con características muy similares a la desarticulada en octubre de 2012 con el nombre de operación Emperador 

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Establecimientos de productos chinos en el Poligono Cobo Calleja, en Madrid. EFE

La operación Shopping, que se ha desarollado este miércoles contra una organización criminal china -dedicada al blanqueo de capitales-, se ha saldado hasta esta tarde con 55 detenidos y 34 registros en 11 provincias españolas, han informado a Efe fuentes policiales.

La operación, desarrollada por un centenar de agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional junto con la Agencia Tributaria, ha afectado especialmente al polígono de Cobo Calleja, en Fuenlabrada (Madrid).

Pero también ha habido registros y detenciones en Barcelona, Sevilla, Málaga, Valencia, Alicante, Mallorca, A Coruña, Bizkaia, Gipuzkoa y Gran Canaria. 
Se han practicado diecinueve registros en domicilios y otros quince en naves industriales.

El Juzgado de Instrucción número 23 de Madrid instruye la operación Shopping en la que se investigan posibles delitos de blanqueo de capitales, fraude fiscal, contrabando, falsedad documental y pertenencia a organización criminal.

Se trata de una trama con características muy similares a la desarticulada en octubre de 2012 con el nombre de operación Emperador y que supuso el golpe policial a una de las mayores redes de blanqueo y delito fiscal en España.

La trama de Gao Ping

En total fueron detenidas cerca de 90 personas y se practicaron 108 registros en los que se incautaron más de diez millones de euros en metálico.

El empresario chino Gao Ping era el presunto líder de la trama e ingresó en prisión, aunque fue puesto en libertad un mes después por un error judicial. En abril de 2013 volvió a ser encarcelado por el riesgo de fuga que existía y por la aparición de nuevos hechos incriminatorios, y permaneció en prisión hasta julio de 2015 tras abonar una fianza de 400.000 euros.

La red llegó a blanquear entre 200 y 300 millones de euros al año con la implicación no solo de ciudadanos chinos, sino también de funcionarios públicos -el juez de la Audiencia nacional Fernando Andreu llegó a imputar a varios policías- empresarios y políticos.

La trama fue destapada tras detectar varias irregularidades en la llegada de contenedores con productos de "todo a cien" desde China. Posteriormente se descubrió que los detenidos blanqueaban el "dinero negro" generado a través de dos "modus operandi": uno "más burdo" que consistía en sacar el dinero en bolsas que transportaban en coches o trenes hasta China, y un segundo método en el que un grupo de españoles e israelíes lo blanqueaban en paraísos fiscales en sociedades tapadera.

Todo el dinero generado se utilizaba después para crear otras empresas, lo que dio pie a investigar otros delitos conexos relacionados con negocios como karaokes o restaurantes, así como prostitución o extorsiones.