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DEPENDENCIA Ser víctimas de un piso cárcel

Casi 15.000 viviendas carecen de acceso en la ciudad de Sevilla. Los desconocidos pisos cárceles encierran el drama de miles de vecinos con problemas de movilidad que llevan años enclaustrados en bloques de pisos. 

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Carmen y Rosa, afectadas por los 'pisos cárceles', junto a varios de sus vecinos / Público

"No es fácil vivir sin ver la calle, a las vecinas. Sin entender los gobiernos que los pisos cárceles existen y muchos los estamos padeciendo". La Plataforma del Barrio del Carmen (Sevilla) se está movilizando para acabar con la situación de emergencia que vecinas como Carmen y Rosa, dos hermanas mayores, viven desde hace tres años en una tercera planta de un bloque sin ascensor.

Para los vecinos esta herramienta es un 'lujo' necesario que nadie puede esperar. "Menos mal que algo de fuerzas me da la vida porque la artrosis de mi hermana no le permite bajar por su propio pie a la calle desde el año 2014", destaca Carmen a sus 83 años a Público. Su hermana Rosa tiene 97. Ambas viven con menos de 400 euros al mes de pensión.

Los denominados pisos cárceles suman 15.000 viviendas sin acceso en Sevilla capital. El ayuntamiento de Sevilla ha iniciado una ronda de subvenciones que no aliviará el problema, ya que solo permitirá que como máximo cincuenta viviendas de la ciudad puedan optar a estos servicios para personas con discapacidad funcional y movilidad reducida.

Los grupos de Izquierda Unida, Podemos y Participa Sevilla del ayuntamiento, gobernado por el PSOE han presentado una moción. En ella afirman con rotundidad que "se trata de un verdadero drama". Los vecinos que viven en esta situación sufren episodios de soledad, ansiedad y depresión. Están inmovilizados en su piso cárcel.

Mostrando una realidad invisible

Cristina Honorato, miembro de Participa Sevilla destaca a Público que este compromiso "viene del año 2013 cuando un Real Decreto Legislativo aprueba el Texto de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social". El texto establece que la vivienda accesible debe ser una realidad antes del 4 de diciembre de aquel año. Honorato se pregunta "¿dónde ha quedado la solución, el proyecto, los resultados si hay gente que nos llama en las situaciones más desesperadas que podemos imaginar?".

El caso de las hermanas Rosa y Carmen es uno de los más llamativos en la barriada del Carmen que ha servido de radiografía a la situación. Sin derecho a vivir cerca de un ascensor para estirar las piernas o ver una vez al día la calle. "El patio comunitario nos permite hablar por las ventanas, salir a visitar a algún vecino sino esto es para morirse de pena", apunta Carmen, la más joven. Mientras, su hermana Rosa logra con dificultad mejorar su artrosis con pequeños paseos por la vivienda. "El médico le dice que sería mejor que saliera a la calle a dar sus paseos pero es imposible". La ambulancia la recoge dos veces al mes para hacer sus revisiones. "La montan en una silla y logran bajar los cuatro pisos con muchísima dificultad. Tardan casi 30 minutos", aclara.

"Lo del ascensor va para delante pero a ver si logramos verlo después de todo lo que hemos pasado", declara Carmen

La última visita ha dejado a Carmen con un mínimo de esperanza. "Me dicen las vecinas que lo del ascensor va para delante pero a ver si logramos verlo después de todo lo que llevamos pasado". Las mujeres del bloque traen a casa de Rosa y Carmen pancartas. Les hacen la foto de denuncia. "A mí me da igual dónde tengamos que ir pero hay que gente que no va a lograr soportar la situación" afirma Carmen.

Loli también aparece en la foto de portada. No puede hablar sin emocionarse del caso de sus vecinos que ahora viven prácticamente encarcelados en casa. El matrimonio de Manolo y María Jesús de 62 y 63 años de edad son vecinos de Loli de toda la vida. "Ella sufrió hace varios años un cáncer de mama y le quedaron secuelas en la espalda y el marido tiene muchos problemas de salud y sobrepeso de más de cien kilos. No baja del piso hace varios años", resume esta amiga de la familia.

El sistema de polea con cuerda en el centro del patio vecinal permite a duras penas que María Jesús no tenga que cargar la comida hasta el cuarto piso de uno de los bloques del Carmen. "Yo tengo unos años menos e intento ayudar todo lo que puedo pero la gente no se merece vivir en esta situación". Loli aún recuerda cuando salía a tomar cervezas con el matrimonio. "Manolo está muy grave por culpa de su enfermedad y muchas de las tardes está en el piso muy mareado y asfixiado por la ansiedad", lamenta Loli. "Lo único que podemos hacer es subirles todo lo necesario si ellos nos lo piden pero cuánto tiempo creen que podrán durar en esta situación", apunta.

Plataforma de la Barriada del Carmen / Público

15.608 viviendas sin acceso en la ciudad

El informe El parque de viviendas sin ascensor en Andalucía: una apuesta por la accesibilidad, presentado por el Defensor del Pueblo Andaluz en 2010, registraba un total de 16.346 edificios de 3 o más plantas con problemas de accesibilidad. Un total de 15.068 carecían de ascensor. Honorato, del grupo municipal de Participa, señala que "no ha sido posible contrastar datos más recientes por la falta de informes sobre accesibilidad en Sevilla".

En 2010, 16.346 edificios de 3 o más plantas tienen problemas de accesibilidad

Este mismo documento resaltaba que el 9% de la población de Andalucía está afectada por alguna discapacidad, siendo en total 499.600 las personas discapacitadas en Andalucía. El 65 por ciento son mujeres. La mayoría con más de 65 años.

Subvenciones para medio centenar de ascensores

El Ayuntamiento de Sevilla ha iniciado una nueva convocatoria para estos pisos cárcel con un presupuesto de 1.100.000 euros. La moción de los grupos de izquierda resalta que la cantidad es importante, aunque "insuficiente para resolver el problema en toda su magnitud, sobre todo teniendo en cuenta que esta cuantía sólo serviría para acometer medio centenar de intervenciones". Además, según advierten estas formaciones políticas, estos fondos solo ejecutarían en 2017, 190.000 euros del presupuesto.

La Barriada del Carmen ha permitido poner voz a esta problemática con una plataforma vecinal y un censo de residentes con dificultades de accesibilidad en sus viviendas, habiéndose identificado a 103 personas con graves problemas de movilidad y salida de sus casas.

El bloque de Carmen y Rosa podría ser uno de los elegidos para establecer el pago del 95 por ciento de las obras para la implantación del ascensor por parte del ayuntamiento. "Hemos intentado muchas veces buscar precios pero con los sueldos y las pensiones no conseguimos nada", añade Carmen. Y es que los 15.000 euros de coste de un ascensor no es un "derecho" que la mayoría de los vecinos del Carmen se puedan permitir para su vida diaria.